Fui convencido a comprarme un Kindle Touch tras verlo en acción, y tras algunas semanas de uso, os hago mi balance de él, y de los lectores de libros electrónicos en general.

Primero de todo, veamos sus características oficiales:
– Pantalla táctil multitouch E Ink 6 pulgadas, 800×600 píxels de resolución con 16 tonos de gris.
– 2 meses de duración de batería.
– 4 Gb. de memoria.
– Conexión WiFi.

Ventajas:
– Lees lo que quieres: Muchos libros están descatalogados, y otros son difíciles de encontrar incluso mercadillos. Sorprendentemente en internet hay eBooks para dar y tomar, y encontrarás con relativa sencillez lo que estés buscando. En mi caso, llevaba años intentándome hacer con algo de Alfred Elton Van Vogt, y hasta la llegada del Kindle, no pude.

– Lees más: En mi caso, aprovecho para leer un cuento corto mientras tomo un café. Al ser tan ligero, y poderlo cargar de títulos, si no te apetece seguir con lo que estabas leyendo, siempre puedes abrir otro libro, y comenzar con él, cosa que en papel te obligaría a cargar con una maleta.

– Leer mejor: La posibilidad de configurar el tipo, tamaño e interlineado de la letra, lo hace todavía más relajado que el papel. Aunque no es mi caso, si quieres, puedes cargar algunos MP3 en el Kindle, y escucharlos mientras lees.

– Aprovechas mejor la lectura: El diccionario integrado es una maravilla, no tanto por palabras de las que desconozcas su significado, sino sobre todo por conocerlo en toda su extensión. Los recortes de fragmentos, o el subrayado, te permite acceder luego fácilmente a ese contenido, y sin dañar el libro original.

– Ahorras dinero: Y es que piratería aparte, y si nos ceñimos a los libros que ya no tienen derechos de autor vigentes, con los precios actuales, amortizas el Kindle con 10 o 15 libros que te leas.

Neutrales:
– La pantalla de tinta electrónica es comparable al papel, en determinadas condiciones se ve algo mejor que en éste, y en otras algo peor.

Inconvenientes:
– Los libros en papel siguen teniendo su encanto, su olor, y quieras que no, tenerlos en tu librería hace que de vez en cuando los encuentres nuevamente, y vuelvas a leerlos u ojearlos.

– El acceso a los títulos no es del todo cómodo, digamos que si pasas de 500 libros, y aunque tenga capacidad para muchísimos más, te va a costar localizar el que te interese. Tampoco te permite ver de un vistazo el número de páginas, para hacerte una idea del tiempo que te llevará, cosa que en papel es directo.

– El refresco de las páginas es algo brusco, y aunque no es desagradable, a veces molesta.

– El sistema operativo es mejorable en cuanto a funcionalidades y rendimiento, los ingenieros de Amazon podrían aprender un poco de Duokan.

– No es cosa del Kindle en si, pero muchos de los libros que se encuentran “por ahí” están escaneados con un OCR, así que tienen bastantes errores ortográficos, y tipográficos.

– Te obliga a usar Calibre o cualquier otra herramienta de gestión de bibliotecas de ordenador para mantener tu colección.