Relojes Kronos siempre ha estado entre mis marcas favoritas en cuanto a relojería. Sin embargo, a raíz de la agradable experiencia con la entrevista de Xavier Vendrell) y la prueba del Kronos Sport Q Racing Chronograph, las cosas no han hecho sino mejorar.

Ya cuando adquirí el Pilot Moon Phase, tenía grabado el deseo del K300, el alabado reloj de buceo de la marca española. Fijaros que aunque normalmente utilizo el término de estilo buceo como hice con el Thermidor Automatic Limited Edition, en este caso he escrito específica y literalmente, reloj de buceo o diver, y en las siguientes lineas entenderéis perfectamente el porqué.

Los K300 están disponibles en cuatro combinaciones principales, esfera negra, esfera azul, y ambas en forma de sólo hora, o con cronógrafo. Hoy hablaremos de la referencia 736N2.8.65, es decir la versión azul sólo hora denominada K300 Automatic Blue. Pero vayamos por partes.



Ficha técnica

GéneroHombres
CajaAcero inoxidable 316L. 42mm de diámetro sin contar la corona y 14mm de alto
CoronaAcero inoxidable roscada. Válvula de helio roscada
EsferaColor azul
BiselCerámico rotativo unidireccional de 60 clics
CristalZafiro con antireflejante
Lumen
TraseraAcero inoxidable roscada
CorreaBrazalete de acero inoxidable y 22mm de ancho con pulsadores y cierre de seguridad extensible
FuncionesHora, minutos, segundos y día del mes
Resistencia al agua30 ATM (300M)
Peso205g
MecanismoETA 2824-2. 28.800 vph. 25 rubís
ComplicacionesCarga automática con rotor bidireccional, parada de segundero, remonte manual
Prestaciones38h de reserva de marcha. +/- 12 segundos/día
OrigenSwiss Made
Garantía2 años
PVP599€
DistribuidorRelojes Kronos

Presentación

En cuanto a presentación no hay nada que no hayáis leído ya con el Kronos Pilot o el Sport-Q, puesto que es el mismo packaging de la tradicional marca barcelonesa.

Ofrece una muy buena percepción con sus terminaciones en símil de piel con pespuntes blancos, y una agradable esponjita recubierta del mismo material. Se repite también la documentación proporcionada, menos detallada de lo que nos gustaría, pero cumple con los mínimos. La tarjeta de garantía, un manual de instrucciones y una tarjeta que explica el funcionamiento de la válvula helio.





El agradable detalle es encontrarnos ante una correa de caucho negro que acompaña a toda la dotación del reloj. El complemento ideal si vamos a darle un uso preferiblemente acuático al reloj.





Diseño y construcción

La mirada se va a la esfera de color azul, un azul realmente bonito y espectacular. Se habla mucho del Orient Mako, pero en el K300 es a mi modo todavía más bonito. Las manecillas con Superluminova C1 y en color plateado brillante producen unos interesantes reflejos que hacen que normalmente se vean gris mate. A veces más claro, y otras más oscuro. El motivo es su bisel interno también de acero inoxidable que produce esos reflejos. Tal vez ese bisel interior en color azul, o el mismo contorno de las agujas en color blanco o negro, le habrían aportado una sensación diferente.

Si bien la anterior generación del K300 tenía una estética similar al Omega Planet Ocean, y virtualmente idéntica al Davosa Argonautic BG que costaba un 50% más; esta nueva versión ha incorporado ligeros cambios que le dan una entidad propia. Sustituyendo los índices horarios de las 12 y las 6 por numerales, o cambiando la ventana del fechador entre otras cosas. Unas novedades que sólo aparecen en esta versión llamada Kronos K300 Automatic Blue, y en la muy similar Kronos K300 Gran Prix Ltd. Edition, pero no en la versión con esfera negra (Kronos K300 Ceramic White) que es a su vez ligeramente más económica.

La esfera se circunda por un bisel exterior, aunque el nombre del modelo no lo indique, el frontal o insert es de material cerámico con un muy logrado color azul que es idéntico al de la esfera. No es algo fácil de hacer, puesto que diferentes materiales, adquieren el color de manera distinta. Yo lo habría llamado K300 Ceramic Blue. Es un bisel rotatorio unidireccionalmente de 60 clics. Su funcionamiento es realmente agradable, un sonido de clic muy confiable, y con la resistencia justa al moverlo.



Los biseles cerámicos son algo bastante nuevo en el mundo de la relojería. Ciertamente ya podemos encontrar guardatiempos entorno a los 1.000€ que lo montan, pero vale la pena recordar que hace solamente 10 años, eran solamente unos pocos pioneros y con precios elevados los que daban esa opción, unos de ellos Rolex.



Hay muchos tipos de cerámica, e intuitivamente habéis apreciado sus ventajas. Los platos de cerámica no se rallan al usar un cuchillo de metal sobre ellos. En cambio si se caen al suelo, se hacen añicos. Como el cristal de zafiro, podemos decir que la cerámica es un material muy duro, pero también bastante frágil. En relojería se usa como material cerámico el óxido de zirconio (ZrO2), que mantiene su dureza, pero es menos frágil. Sus otras virtudes es la resistencia a los cambios de temperatura, y su inoxidabilidad. Como el zafiro, un bisel de cerámica es el complemento ideal a un reloj de buceo, que inevitablemente recibirá pequeños golpes y roces.



La caja es de acero inoxidable 316L, tiene 42-42,5mm de diámetro sin contar la corona, el tamaño correcto en mi opinión. Es más delgado de lo que esperamos con 13,5-14mm de altura no es plano, pero lo hace ponible con camisas si no son de mangas demasiado ajustada. En todo caso bastante más fino que por ejemplo un Orient Pro Saturation Diver. Pesa 205-210g con el armis completo, lo que es bastante y le da una sensación de masa contundente al llevarlo, algo que como sabéis me gusta. La corona como no podía ser menos es roscada (va firmada con la K identificativa de la marca), igual que la válvula de helio (HEV). El armis de eslabones macizos se ve sólido y muy resistente. Tiene un cierre desplegable de seguridad con cómodos pulsadores, y una extensión de buceo que es práctica para microajustes aunque no buceemos. Por ejemplo aflojarlo un poco en verano donde nuestro cuerpo se dilata ligeramente.



Todos los acabados metálicos están cepillados para atenuar los brillos, una cualidad muy apreciada bajo el agua con el fin de evitar molestias, pero que me gusta puesto que con el paso del tiempo es más sufrido.

La trasera es roscada, con la información imprescindible, y firmada por Kronos, pero un tanto anodina y que no mantiene las personalidad del resto del reloj. Incluye el número identificativo 6567-24.7, que no es más que una referencia interna del fabricante.



Manecillas, marcadores horarios, y el punto de las 12 en el bisel llevan lumen aplicado, no es tan brillante como el Lumibrite que vemos en Seiko o Citizen, pero por lo que he visto, supera ligeramente al de un Certina DS Action.



Su característica básica es la resistencia al agua de nada menos que 300M (30 ATM), en realidad algo más, puesto que 1.000 pies (1000ft) equivalen a 33 ATM o 330M, una gesta que está al alcance de muy pocos relojes, y menos aún con el precio que tiene este 736N2.8.65.

En un reloj de este estilo, no hay mucho que poder modificar, salvo pequeños detalles, así que puede que nos recuerde al Longines Hydroconquest. No debemos dejar de mencionar la certificación Swiss Made, un intangible que indudablemente encarece el producto, y que será muy valorado por algunos.



Su valor histórico es innegable. El K-300 se lanzó en 2009, y en 2014 recibió la actualización que protagoniza este artículo, sin embargo, su herencia se remonta a los K-200 (639.8.65) y de los Kronojet 200 (301.86.3) de principios de los años 90.





Unos años en los que la marca, apoyaba al que posteriormente acabaría siendo una leyenda del automovilismo: Marc Gené.



Movimiento

Bajo el “capó” tenemos una conocida maquinaria suiza proporcionada por ETAsa, las 2824-2 en grado estándar. La mismo que nos encontramos en gran variedad de relojes como el Hamilton Khaki Field o el o el Justina Automatic 11906B. Un fiable y refinado calibre de carga automática bidireccional, con posibilidad de remonte manual y parada de segundero.

A nivel de funcionamiento con 25 rubís, oscila a 28.800 vph. Siempre es un placer un calibre de de esa frecuencia con segundero central, la fluidez de la aguja inspira confianza y tranquilidad. Un movimiento muy agradecido en su funcionamiento, incluso a la hora de ajustar la fecha y la hora, e incluso darle cuerda manualmente.



Sobre las especificaciones base de 38 horas de autonomía y una desviación media de +/- 12 segundos/día, el rendimiento obtenido se puede considerar excelente. La reserva de marcha ha sido de 43 horas, algo habitual con los ETA 2824 de Swatch Group. Sin embargo en cuanto a precisión, ésta es muy superior a lo acreditado, solamente +3 segundos/día. Podría pensar que ha sido cuestión de suerte, sin embargo, viendo también los buenos resultados en ese sentido del Kronos Pilot, creo que mucho ha tenido que ver el trabajo de la marca, que probablemente los ha ajustado convenientemente.

Sensaciones

Estoy acostumbrado a relojes de buceo contundentes, los Casio G-Shock u Orient M-Force, ambos resistentes al agua 20 ATM. Por eso cuando me llevo el K300 que ofrece una resistencia al agua todavía mejor, y que es tan equilibradamente elegante, me siento preparado para todo.



No importa si por la mañana tengo una reunión de trabajo, y por la tarde saldrá a bucear. En ambos escenarios el Kronos K300 va a estar a la altura, aportando formalidad y deportividad respectivamente. Probablemente a unos niveles, a los que yo ni siquiera voy a llegar. En pocas palabras, un reloj que da la talla independientemente de las circunstancias, y que nunca te va a limitar. El grueso bisel del color de la espera le da continuidad a sus lineas, y genera una sensación de ser algo más compacto de lo que es.

Probablemente esa polivalencia sea precisamente el punto débil del reloj, su equilibrio en cuanto a formas y diseño. Pienso que una mayor variedad cromática en cuanto a esferas y manecillas, amarilla, naranja, verde, o incluso blanca, llegarían a ampliar notablemente las preferencias del reloj, matizando su carácter y pasándolo de más deportivo a más elegante o viceversa.

Conclusiones

Suele ser habitual leer recomendaciones tipo Seiko Sumo cuando hablamos de relojes de buceo de precio medio. Una buena opción, pero francamente alejada de lo que nos ofrece a igualdad de precio este Kronos K300. No sólo contamos con un calibre más preciso y elaborado, sino que también proporciona una resistencia al agua de 330M que es difícil de conseguir en la gama media. Todo ello sin olvidar que tenemos además materiales más duraderos como el cristal de zafiro o el bisel cerámico.

Podemos continuar la lista, puesto que además de los guardatiempos que ya he citado los Seiko Marinemaster, Hamilton Khaki Navy Frogman, TAG Heuer Aquaracer, Omega Seamaster, Breitling Avenger o Rolex Submariner todos ellos serán más caros (o mucho más caros) hacen que por comparación, el K300 resulte una pieza inigualable.

▲ Más▼ Menos
Calidad y materiales excelentes
Tono de azul muy bonito
Poca variedad de colores en la gama