Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética demostró sus elevadas capacidades a la hora de desarrollar dispositivos con elevada capacidad técnica. Hablamos de la tecnología rusa, y también de los relojes rusos.

Recordemos que los soviéticos, eran conocidos por crear relojes de pulsera que durante los años 1950 y 1960, eran capaces de rivalizar con el prestigio de las manufacturas suizas. Sin embargo, los rusos, no se especializaban sólo en relojes, sino que producían un amplio abanico de aparatos de precisión.



Como muestra, tenéis la regla de cálculo Kontrolpribor KL-1, el cronógrafo de mano Agat SOS PR-2B-2-000, el podómetro Zaria, o el reloj de submarino Vostok 5-ChM M3-36. Incluso podemos mencionar segmentos diferentes como el Volkov Commander del que hablé hace unos días.



No todo era Vostok, porque excluyendo los problemas políticos, la Unión Soviética era una superpotencia, que debido a su ostracismo, era capaz de nutrir sus necesidades de manera interna. Su énfasis era generalmente la durabilidad, así que no es de extrañar que hubiera productos con pocos controles de calidad en cuanto a precisión, o pésimos materiales y acabados. No obstante, al ser la variedad tan amplia, nos encontrábamos con excelentes productos, que al ser manufacturados por la industria pública, se comercializaban a precios mucho más bajos que en otros países o regímenes. Claro que pese a esos precios bajos, seguían sin ser asequibles para la mayoría de ciudadanos, pero ese es otro tema.

Con este pensamiento, no puedo evitar compararlo con la industria china actual. Con ciertas diferencias, podemos decir, que el 90% de lo que venden aquí, no de lo que producen, es basura, pero en el 10% restante, tenemos cosas como la Xiaomi Mi Band 2, con buena tecnología, duradera, y muy barata.



Al final, el cambio político que abrazó el capitalismo, acabó con la mayoría de su potencial técnico y tecnológico, dedicándose al más lucrativo y cómodo negocio de sobreexplotar los recursos naturales no renovables, cuan emirato árabe. Me pregunto, si un cambio similar en la sociedad china, acabaría derrumbando también su potencial productivo como ocurriera en la URRS.