Lascaray es una compañía española centrada en artículos de cuidado personal, tanto para hombre como para mujer. Desde que Juan Bernardo Lascaray se afincada en Vitoria-Gasteiz en 1823, y comienza a fabricar jabones. En el año 1855, su hijo, Casimiro Lascaray, funda La Estrella Alavesa, o LEA, cosechando un gran éxito con el jabón MARFIL.

Durante los años 1920, adoptan la denominación de Productos LEA, y comienzan con la producción de artículos de afeitado, que es el punto que nos interesa.

Al igual que Myrsol destaca por ser de las pocas marcas españolas de afeitado, coexistiendo en cuanto a higiene personal con , Lida (Laboratorios Genesse) o Kemphor (Laboratorios Verkos).

Actualmente Lascaray, sigue siendo una empresa familiar, gestionada por la sexta generación. Muestra de su experiencia, es que han intervenido como fabricantes para marcas como Myrurgia y La Toja.

Aunque habría escrito sobre LEA por el simple hecho de ser una marca española, no es esa su principal ventaja. Ofrece unos productos de una calidad media, y media-alta, a precios realmente bajos, y por tanto, son una opción muy recomendable para empezar con el afeitado clásico.

Recientemente presentaron la gama de productos LEA Classic, que se sitúan un escalón por encima del resto de la gama Lea, apostando por la tradición en el afeitado. Si bien no están destinados en exclusiva a los amantes del afeitado clásico, son el complemento ideal, puesto que en Lea Classic, encontramos jabones, cremas, lociones y bálsamos. Al verlos en el lineal de nuestro supermercado, o droguería/perfumería, nos llamarán la atención sus tonos plateados, el “Made in Spain”, y el “Since 1823”, reforzando claramente su herencia y su larga historia.

A excepción de la brocha LEA Classic, que está fabricada por los valencianos de Vie-Long, toda la gama resulta muy interesante. Aún no he tenido ocasión de probar el espectacular jabón de afeitar, que se ofrece en un tarro de madera, ni la loción para después del afeitado, que espero poder reseñar en un futuro.

De modo que hoy hablaré de los que para mi son los dos principales productos de esta gama, la crema de afeitar y el bálsamo para después del afeitado.

Por su rango de precios, no son los productos ideales para iniciarse con el afeitado clásico, pero sí excelentes candidatos para ir profundizando en esta disciplina.



LEA Classic Crema de afeitar

Probablemente estés acostumbrado a la espuma de afeitar, o si utilizas brocha, los jabones en barra o los aceites. Una crema de afeitar, es menos viscosa, así que se extiende con mayor facilidad sobre la barba.

Se ofrece en dos presentaciones, el tubo de aluminio y 100g que cuesta 6€, y el mucho más atractivo tarro de aluminio de 150g que cuesta 7,50€. No es solamente comparativamente más económico, sino que además nos ofrece la esencia de las antiguas barberías.

Su textura es similar a la crema de manos Nivea de toda la vida, de un color menos blanco. Nos recuerda mucho a ella, por el tarro metálico en el que viene.

En los productos de LEA, muchas críticas vienen por la poca personalidad de su aroma. Esta shaving cream, tiene una agradable fragancia a base de sándalo y musgo. Sin ser fuerte ni molesto, el aroma es más intenso que el stick de jabón de afeitar de la misma marca. Se deja notar mientras nos afeitamos, y refuerza las sensaciones. Es una alternativa al jabón de afeitado, que en mi opinión, y debido a su cremosidad, genera espuma con la brocha mucho más fácilmente, y de forma muy generosa.

Teniendo en cuenta su presentación, sus cualidades, y la cantidad de producto, su precio resulta económico. Teniendo en cuenta la duración, y si lo comparamos con la barra de jabón de afeitar original de 50g y 1,60€, su precio resulta muy razonable.



LEA Classic After shave bálsamo

En todo armario de afeitado, es recomendable un bálsamos para después del afeitado (after shave balm). Si bien los masajes o lociones de base alcohólica producen sensaciones muy agradables y refrescantes, un bálsamo que no contenga alcohol, será el que mejor nos suavice, y nos hidrate la piel.

Se nos ofrece en un frasco de cristal de 100ml. El perfume es parecido al de la crema de afeitado, basándose también en el musgo y el sándalo. Sin embargo, al precio de 11,90€. Cuesta de justificar, teniendo en cuenta que sus rivales de La Toja o Nivel Men cuestan la mitad.