No soy lo que se dice un entusiasta de Apple, aunque reconozco que iOS tanto en iPhone como en iPad es un excelente producto software. Fácil de usar, atractivo, y fluido.

Android, al menos en su versión 2.2 (veremos la inminente 2.3, y la prometida 3.0), no está mal, pero no llega a la altura de iOS.

De manera que no me quedaba otra opción que Windows Phone 7, que por otro lado no ha recibido malas críticas en general. Para ser sincero, tenía mis dudas, viendo la evolución de Windows Mobile 2003, 2005, y 6, que dejaban mucho que desear en cuanto a usabilidad.

Pasemos a hablar entonces del Smartphone de gama alta el LG Optimus E900 Optimus 7. Tiene un diseño elegante, y su pantalla de 3,8 pulgadas hace que sea algunos milímetros más grande que un iPhone 4, y un peso parecido (157 gr).

El procesador de arquitectura ARM v7, es muy similar al del iPhone 4, con un rendimiento comparable o mejor al de éste. Sin embargo al estar fabricado con tecnología de 65 nm en vez de 40 nm, probablemente redunde en un consumo algo elevado.

La pantalla ofrece una buena calidad de visión con su resolución de 960×480 píxeles, pero sin llegar a los 1024×768 del producto de Apple, y sin la calidad de Retina Display.

La batería de 1500 mAh, ofrece una buena autonomía, que es del orden de 5-6 días en espera. A este respecto, debo advertir, que si sincronizáis con un servidor Exchange, la cuenta se configura por defecto para sincronizar en tiempo real, lo que obliga a la conexión de datos a estar siempre activa, reduciendo la autonomía en el mejor de los casos a unas 12h. Mucho mejor fijarlo a que lo haga cada 30 o 60 minutos, que la alargará hasta los 3-4 días.

La cámara de 5 megapíxeles (2592×1944 pixels con autofocus y flash LED) ofrece una calidad más que buena.

Las aplicaciones en Marketplace son de calidad, contando con Twitter, Facebook, Shazam, y muchas otras de las habituales. Hablamos a día de hoy de unas 4000 disponibles, de las que aproximadamente 500 son gratuitas.

El desarrollo en cuestión de Windows Phone 7, ha partido de Windows Embedded CE 6, y se le han aplicado las restricciones habituales de jail para aumentar la estabilidad del sistema. Esto quiere decir como es habitual que no es posible instalar sin jailbreak aplicaciones de terceros que no estén en el Marketplace, y por otro, que en general estas aplicaciones no serán código nativo. La premura en el desarrollo, ha dejado algunas interesantes funcionalidades como tethering, navegación giro a giro y copiar y pegar en el tintero, pero están prometidas para la próxima actualización vía Windows Update.

De momento tampoco se ofrece multitarea para aplicaciones de terceros, aunque es probable que a medida que el sistema madure, acabe estando disponible.

Dentro de estas limitaciones por diseño, tendremos por ejemplo que olvidarnos de hacer un browse de directorios en el sistema. En WP7 ya no hay Explorador de Windows, ni tampoco podemos examinarlos al conectarlo a un PC. El sistema operativo, sólo te deja ver lo que puedes ver. Cono en iOS, muy útil y seguro para usuarios, pero poco divertido para geeks.

La experiencia de usuario es muy buena, en algunos aspectos superior a iOS, y en otros no, aunque si por encima de Android.

El diseño de la interfaz (Metro), puede gustar o no, pero es simple y fácil, con respuesta instantánea y suave.

La versión de Office y Outlook incluídas son la joya de la corona en teléfonos móviles, mientras que por el contrario, Internet Explorer (un híbrido entre IE7 e IE8 de escritorio), no es tan suave como Safari Mobile ni tan compatible como Chome Mobile. De manera que sólo podemos esperar una futura actualización con el motor de IE9, o el port nativo WP7 en el que Opera está ya trabajando.

La conectividad con el ordenador, es obligatoriamente por Zune, que permite gestionar imágenes, videos, música, etc. Es atractivo, aunque algo glotón en cuanto a consumo de recursos. Lo peor es la incapacidad de conectar directamente por USB para ver los archivos, cosa que si permitían anteriores Windows Mobile, o Android.