Como amante de la relojería, he ido viendo notables avances en cuanto a materiales, que si bien no eran desconocidos, quizás su mayor ámbito de aplicación haya sido en los guardatiempos. No me refiero a metales nobles más típicos de la joyería como el oro, o el platino, que si bien tienen ciertas ventajas prácticas, son tremendamente caros y exclusivo. Sino que me refiero al acero quirúrjico o el titanio, que sen ha extendido a cajas y brazaletes; la fibra de carbono, el zafiro, o el aluminio.

En el artículo sobre las gafas de ver Timberland TB1019, os explicaba mi predilección por los cristales minerales, en vez de los más ligeros, y habituales actualmente vidrios orgánicos. Me planteaba que si en las dos últimas décadas, los cristal de zafiro se han ido extendiendo en la relojería, ¿por qué no lo hacen en otros ámbitos, como sería las lentes?

Ciertamente, serían más caros de producir, pero con monturas que pueden llegar a precios relativamente elevados, en parte por su construcción usando materiales nobles como las Randolph Engineer Aviator bañadas en oro blanco, es cada vez más factible. No debemos olvidar, que la producción de cristales de zafiro artificiales, es hoy en día notablemente asequible. A cambio, tendríamos unos cristales con mejor transparencia que los minerales, y por supuesto que los plexy, y resistente a los arañazos.

Os contaba la rabia que me daban los cristales orgánicos por su facilidad para rozarse, y sin duda, unos cristales graduados de zafiro, serían la solución. Claro que al ser más frágiles, si se cayeran las gafas al suelo, los cristales se resquebrajarían, pero al fin y al cabo, eso ya ocurría con las gafas de los años 40 y 50, que usaban unos vidrios que eran mucho más frágiles.

He visto algunas gafas de sol de RayBan, que equipan eso tipo de cristales, así que quizás el motivo es que fueran difíciles de graduar. Sin embargo, he visto relojes, con cristales de zafiro tan curvados, que descarto que ese sea el inconveniente.

En cuanto al titanio, efectivamente se utiliza en algunas monturas. Es muy ventajoso, ligero, aislante del frío y del calor, y completamente inoxidable. Entonces, ¿por qué no se usa en complementos de joyería como nos explicaba Bianamaran? Tal vez no sea tan admirado como el oro o la plata, pero ahora que la moda masculina, “recomienda” las pulseras con partes de cuero, o de acero, es obvio que el titanio, mucho más ligero, antialérgico e inoxidable se muestra más adecuado.

Siempre he llevado pulsera, primero de plata, y luego me convencieron a una de acero inoxidable, que es verdad, no se oxida, pero preferiría una de titanio. Si los relojes pueden, ¿por qué no las pulseras o los collares?