Debido a una ocasión especial, he tenido la oportunidad de disfrutar de los dos modelos de Mondaine que más me gustan. Mondaine es una relojera suiza poco conocida por el público en general, sin embargo, a sus relojes, les pasa justo lo opuesto. Casi cualquiera que los ve, sabe identificarlos como algo conocido, aunque no recuerde el nombre de la marca. Algo similar a lo que ocurre con Victorinox.

El diseño de estos relojes, se remonta a 1944, cuando el ingeniero Hans Hilfiker, que trabajaba en los Ferrocarriles Suizos, lo patentó con la finalidad de instalarlo en las estaciones de tren. Posteriormente Hilfiker, desarrollaría también el concepto de cocina modular.

Destacaba su inspiración de la escuela Bauhaus, con un diseño minimalista y funcional, que contrastaba con una aguja segundera de color rojo, y terminada en una bola.



A nivel técnico, contaban con otra particularidad, y era que la aguja segundera daba la vuelta completa al reloj en 58 segundos, y por tanto, se detenía a las 12 durante 2 segundos en vez de 1 segundo. Esto facilitaba que los maquinistas y viajeros percibieran el avance al siguiente minuto.

Mondaine Watch Ltd., fue fundada en 1951 por Erwin Bernheim, y actualmente sigue estando en manos de la misma familia. En 1986, adquirieron los derechos de Hans Hilfiker, y los empezaron a utilizar también en relojes de pulsera y de bolsillo, además de los de pared que ya tenían.

Sus guardatiempos actuales siguen manteniendo los mismos atributos estéticos de entonces, aunque el avance del segundero en 58 segundos, es algo que sólo equipan en la colección stop2go.

En 2006, se hicieron con la marca Luminox, pasando a formar parte de Mondaine Group, que también integra a M-WATCH.

Por eso como muestra de respeto a su pasado, Mondaine inscribe en las esferas las siglas SBB CFF FFS, acrónimos de Schweizerische Bundes Bahnen, Chemin de Fer Fédéraux Suisse y Ferrovie Federali Svizzere, es decir, Ferrocarriles Federal Suizos abreviado en alemán, francés e italiano. Con la tendencia actual de diales sobrecargados y efectos 3D, se agradece esta su sencillez sin relieves. Transmite una sensación agradable cada vez que lo vemos y no cansa.

Todos los relojes de pulsera Mondaine son Swiss Made, tienen caja de acero (brillante o mate) y resisten el agua hasta 3 ATM (WR30M).

Tienen el encanto de seguir siendo una marca independiente, que considerando la coyuntura actual, es muy meritorio. Ofrecen relojes tanto de hombre como de mujer. El rango de precios oscila entre los 200€ y los 900€.

Con la referencia A132.30359.16SBB, este Classic Automatic, se diferencia del resto de modelos al contar con un movimiento de carga automática, disponer de un cristal de zafiro, y ofrecer día del mes y día de la semana. Tiene 40mm de diámetro, fondo trasero visto, y una correa de cuero en color negro con las costuras en rojo de 20mm de ancho. Me lo imagino con una correa roja como otros modelos, aportando el contrapunto de color, así que parecía una buena idea cambiar la correa Mondaine original, por una sencilla Morellato en ese color. Juzgad vosotros mismos:



La presentación es similar a la del Orient Curator, la habitual caja de cartón, donde viene la caja que alberga el reloj, y su manual. Cumple, pero no entusiasma.



Una vez vemos el reloj, todo cambia. La simplicidad de la esfera, y el color negro de la manecilla horaria y minutera encandilan. La aguja segundera en color rojo, enamora a simple vista. Las marcas horarias son también de color negro, así que resulta muy visible. No sólo es precioso, sino también muy funcional, como se pretendía en sus orígenes. Sorprende que no lleva ningún tipo de lumen, ni en las agujas, ni en los marcadores. Estéticamente, eso permite que todo sea más homogéneo, sin cambios de contraste, pero resta mucha funcionalidad.



Como el Bulova Accu-Swiss Tellaro, equipa un calibre fabricado por Sellita, el SW-220-1 en grado standard. El mismo diseño que el ETA 2836-2 del Swatch Group, pero con ciertas mejoras (como el muelle real). Tiene 26 rubís, rotor de carga bidireccional, parada de segundero, posibilidad de cuerda manual, y oscila a 28.800 vph. En Mondaine lo llaman SW220-1 HH4.



La caja en el SBB Classic, de acero cepillado es preciosa, brillando como el resto del conjunto por su simplicidad. Es extremadamente plana, más aún si somos conscientes que es un reloj de carga automática, y que debe guardar espacio para el rotor de carga, y los discos del fechador. El disco de día de la semana, lo muestra con 3 letras, y nos permite escoger entre idioma inglés o alemán. La tapa trasera vista con cristal de zafiro, es a presión, eso permite que sea todavía un poco más delgado. No es lo ideal, pero dado que no necesitaremos abrirlo a menudo, y que no debe aguantar elevadas presiones estáticas de agua, no es problemático.



La corona firmada con la M de Mondaine, y de color rojo, es un toque más de diseño que incorpora. No es roscada, y eso también me gusta en este tipo de relojes, aunque es algo pequeña si tenemos que operar con ella a menudo.



Es curioso que Mondaine acredita una reserva de marcha de 36 horas, mientras que Sellita dice que en el SW-220 son 38 horas. Nos hablan también de una precisión media de +/- 30 segundos por día. Sin embargo el fabricante, menciona +/- 12 segundos/día. He medido una reserva de marcha de 43 horas, y una precisión de +3 segundos/día, que está muy bien.

Con todo ello, y un PVP de 847€, sobrepasa ligeramente al Certina DS1 Day Date. Igual que hice con el Kronos Pilot Automatic Moon Phase, debo agradecer a NovaHora la atención prestada, y la profesionalidad y buen hacer en el servicio.