Cuanto más se reaviva la denominada Guerra de Navegadores, esta vez ya en su segunda batalla, más comentarios y opiniones se publican acerca de las ventajas de cada uno de los exploradores de internet.

¿Cuál es el más rápido?; ¿Cuál es el más seguro?; ¿Cual tiene más funcionalidades?; ¿Cuál se adapta más a los estándares?; ¿Cual tiene menos agujeros de seguridad?; …

Al final, todo es casi puramente, una cuestión de gustos personales, donde las características técnicas, incluyen de forma muy relativa.

Por lo tanto, lo siguiente, es fundamentalmente mi opinión personal.

Para navegar diariamente, uso Opera 8.0 Preview 5, es rápido renderizando, rápido ejecutando scripts, y con las múltiples combinaciones de teclas redefinibles, es fácil configurarlo a nuestro gusto de forma que no tengamos que usar el ratón. Además al ser poco popular, los programas maliciosos, todavía no están desarrollados para optimizar sus agujeros de seguridad.
A nivel de características, tampoco le falta de nada: navegación por pestañas, y bloqueador de ventanas emergentes, ambos implementados por primera vez en el mercado en Opera; lector de feeds; lector de correo y grupos de noticias, …

Para desarrollar uso Mozilla Seamonkey 1.8 beta 1, usando la compilación optimizada de Djeter. El depurador de Javascript, Venkman, es una herramienta que me ayuda a encontrar fallos que de otra forma me llevarían mucho tiempo. Al usar el engine Gecko, me garantiza que con otros navegadores que también lo usan, todo funcionará correctamente: Firefox, K-Meleon, …
El lector de correo, me permite comprobar también la visualización de boletines en HTML.
Tiene una eleveda compatibilidad con los estándares del mercado, por lo que no está de más comprobar que el desarrollo funciona bajo Seamonkey.

Para comprobar la presentación, utilizo Internet Explorer 6 SP2. Nos guste o no, sigue siendo el dominador del mercado, y por lo tanto, si en alguna plataforma debe funcionar correctamente una aplicación es en ésta.
Los pocos sitios que no se ven satisfactoriamente con Opera, se los dejo a también Internet Explorer.

Esporádicamente visito páginas con Lynx 2.8.5, de un solo vistazo, nos hacemos una idea de lo accesibles que son las páginas para usuarios impedidos, y arañas de internet.

La conclusión final, no sorprenderá a nadie: No hay un navegador de internet ideal, igual que tampoco hay una aplicación perfecta. Todo depende de para que vaya a ser utilizado, y de los gustos de cada uno.