Need for Speed Rivals

Desde Need for Speed Shift (2009), que por falta de hardware suficientemente potente no había vuelto a jugar a la saga de carreras Need for Speed (NFS).

Sin contar el reciente Need for Speed (2015), me faltaban unos cuantos títulos de la saga. A saber: Need for Speed: Rivals (2013), Need for Speed: Most Wanted (2012), Need for Speed: The Run (2011), Need for Speed: Shift 2 Unleashed (2011) y Need for Speed: Hot Pursuit (2010).



La cosa estaba clara, empezaría por la entrega más reciente, y así poder recuperar el tiempo perdido poniéndome al día con el Need for Speed Rivals (NFSR). Una vez instalado, ocupa 12 Gb. de espacio en disco, parte de la culpa la tiene el soporte multiidioma, pues tanto textos como locuciones traducidas (español, inglés, alemán, francés, italiano, holandés, portugués, ruso, japonés y chino).

Presentado en 2013, los requisitos recomendados, eran notables: 4 cores, 8 Gb. de memoria, y una gráfica Radeon 7870 o GeForce GTX 660. Los mínimos, no eran disparatados, pero habría que ver como se movía con 2 cores a 2,4Ghz, 4Gb. de memoria, y una gráfica Radeon 3870, GeForce 8800 o Intel 4000.

Lo primero que me ha llamado la atención, es que finalmente los desarrolladores de juegos decidieron compilar para 64 bits, y de este modo, se ofrece con binarios tanto de 32, como de 64 bits. Sorprendentemente, todos ellos compilados con Visual C++ 2010, pese a que ya estaba disponible desde hacía tiempo Visual Studio 2012.

En esta entrega de Need for Speed, los gráficos y el sonido, son increíbles, y explican en parte los elevados requisitos de hardware. La verdad es que nada más empezar con las misiones iniciales de entrenamiento, uno queda alucinado. Incluso más adelante, con los efectos de curvas mojadas, conducción nocturna, y especialmente, los juegos de luces a diferentes horas del día. Vemos como todo está muy logrado. La historia pasa porque escojamos un bando, policías, o delincuentes. Al final son lo mismo. Todos llevan cochazos tuneados, y van un poco al margen de la ley como Michael Knight. Pero de eso trata precisamente Need for Speed, de hacer las cosas que no podemos hacer en el mundo real, gozando de super-deportivos, y carreras de alta velocidad.

El problema, es que escojas el bando que escojas, cuando ya llevas algunas horas jugando, empieza a aburrir. Ha perdido la esencia que le dio nombre, la necesidad de velocidad, para convertirse más bien, en dar golpes y cazar a los malos, o bien en intentar huir de los buenos. Ya no se trata de correr lo máximo posible, con coches de alto rendimiento por entornos imposibles de encontrar en la realidad, sino más bien de una carrera de destruction derby, donde cuentan más los golpes que la velocidad. Además, las patrullas, los viajes al taller, etcétera, rompen mucho el ritmo de juego, suelen ser trayectos en los que conduces, con el único objetivo de llegar, pero no compites.

No es lo que buscaba, ni me esperaba, así que debo admitir que Rivals, ha sido el primer Need for Speed de todos los tiempos que me ha decepcionado. En fin, que habrá que ir a por el The Run.



2 comentarios en “Need for Speed Rivals”

  1. Vaya gráficos mas impactantes, menuda pasada… no me extraña que demande tanto hardware.

    Yo lo que más odio de este tipo de juegos (y por eso no me suelen divertir nunca) es precisamente eso: la necesidad de llevarlo al taller, tunearlo, meterle gasolina… Y en el caso de los juegos de acción, la necesidad de recargar balas, de quedarte sin arma o sin vidas… Es algo que nunca entendí. Vamos a ver: si tengo un coche virtual no quiero preocuparme por él, quiero que me dé lo máximo siempre (para preocupaciones ya está la vida real, como bien comentas). Y si tengo un arma, no quiero ocuparme en si me quedan cuatro balas o cuarenta, deberían ser ilimitadas.

    Entiendo que… bueno, algún impedimento tienen que poner, pero la mayoría de gente de este tipo de juegos tienen muy poca imaginación, todo acaba siendo lo mismo. Creo que con poner aceite en el suelo, zonas resbaladizas (nieve, piedras, derrumbes…), peligros parecidos, les puede aportar ya la suficiente complicación sin necesidad de tener que meter además que cada seis minutos tengas que ir al taller a cambiar ruedas o que tengas que reunir equis cantidad de dinero para comprarle equis modelo de turbo para que corra más. Como sigan así te van a exigir que compres extras en su tienda además del juego (por si fuera poco…), bueno, qué narices, si eso ya lo hacen! 😀

  2. Así es bianamaran, han gastado el presupuesto en modelos 3D, motores gráficos y un audio espectacular. Pero la jugabilidad, es bastante pobre. En todo caso, si esas complicaciones fueran reales, podría pasar por un buen simulador, pero tampoco es el caso.

    Tengo preparado un post, en el que probaba todos los títulos recientes de la saga Need for Speed, y algunos más de coches. La mayoría con estos mismos defectos. Juegos espectaculares, pero aburridos, aunque al final di con uno, que no estaba mal. Me sirvió para pasar unos ratos entretenidos. No quiero ni imaginarme la sensación de aquellos que han pagado por estos juegos, 50, 60 o 70€, para acabar teniendo dos horas de diversión a lo sumo.

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