Recientemente se ha decretado el cierre del Aeropuerto de Sabadell.

El desencadenante principal ha sido el accidente causado por una grúa de obras que no había obtenido los permisos pertienentes.

Los beneficiados son muchos. Todos aquellos que compraron un piso en los alrededores, verán como el valor de su vivienda se incrementa significativamente tras el cierre. A pesar de que el aeropuerto lleva ahí desde mucho antes que se comenzaran a construir.

Los políticos, por supuesto, apoyan el cierre. Pisos revalorizados, son ciudadanos contentos que les volverán a votar.

Personalmente, me gustan los aviones, y por ello estoy disgustado con la medida. Pero más grave aún es que yo, al igual que la mayoría de jóvenes que nos hemos comprado un piso, no obtengamos esos beneficios que provienen de clausurar equipamiento público supuestamente modesto. Que debería pedir desde aquí: ¿Qué se cierren todos los bares cutres de mi barrio, y en los locales se incentive que vengan empresas de tecnología? Sería absurdo invertir el dinero de todos en beneficiarme personalmente. ¿Verdad? Pues justo eso es lo que está ocurriendo con el Aeropuerto de Sabadell.

¡Ya está bien de comprar a los ciudadanos descontentos con dinero público!

Más detalles en el Blog de l'Aeroport de Sabadell.