En la etapa de lanzamiento de nuestro sitio web, pueden surgir dudas con respecto a qué tipo de tecnología de hospedaje debemos utilizar. Este tipo de situación en realidad presenta esquemas técnicos demasiado complejos, por lo que en este artículo lo abordaremos lo más simple posible.
Los requisitos técnicos sobre la tecnología base a utilizar dependen de las dimensiones del proyecto, puesto que en general, las tecnologías involucradas son semejantes y compatibles entre sí, por ejemplo:

  • Servidor HTTP:
    Se trata de un programa que realiza conexiones bidireccionales, unidireccionales, síncronas y asíncronas. Utiliza el protocolo HTTP para realizar estas comunicaciones. Es el núcleo de cualquier sitio o aplicación web ya que sin este no sería posible conectarse.
  • Disponibilidad de ejecución de PHP:
    Esta tecnología tan utilizada en el mundo web sirve para ejecutar algoritmos y funciones más complejas en cuanto a funcionalidad de software, ya que el maquetado HTML no provee funcionalidades avanzadas. El resultado es simplemente un documento HTML convencional, pero con mejores posibilidades. Se ejecuta del lado del servidor por lo que puede ser más demandante en cuanto a recursos, y por lo tanto, más costoso.
  • Almacenamiento en bases de datos:
    Las bases de datos son elementos computacionales que almacenan información para ser recuperada luego. Se trata de una tecnología muy utilizada para sitios web dinámicos donde se requiere persistencia de los cálculos e interacciones realizadas. Se puede almacenar en ella cualquier tipo de información.
    A pesar de su uso muy difundido, existen plataformas que prescinden completamente de ellas para hacer el sitio más ligero, por lo tanto, ahorrar dinero en recursos computacionales.
  • Disponibilidad de ejecución de ASP.NET:
    Se trata de una tecnología de funcionalidad similar a PHP, pero por parte de Microsoft. La misma extiende las posibilidades del HTML para que el sitio pueda ejecutar funciones más complejas. Podemos encontrar otras tecnologías como esta, por ejemplo: Node.js, Golang, entre otros.

Así, es importante conocer los requerimientos en cuanto a tecnologías a utilizar para tu proyecto en particular. De los cuales puedes requerir algunas o todas estas tecnologías (incluso otras) para asegurar el funcionamiento adecuado del mismo.
Los tipos de hospedaje que existen son:

#1: Hosting compartido:

Este tipo de hospedaje se basa en un servidor (ordenador o computadora) que ejecuta varias instancias individuales de servicios web, aunque aisladas entre sí. El término: compartido se refiere exclusivamente a los recursos computacionales ya que como usuario de este servicio no podrás interactuar con los elementos ajenos, pero sí influir en el rendimiento general si tu sitio es muy demandante. Por esta razón, estos servicios están muy limitados para asegurar que todas las instancias funcionen correctamente.
Puedes ejecutar las tecnologías indicadas anteriormente, pero debes fijarte qué tipo de servicio contratas según el sistema operativo que utilizan. Para esto existen dos bien diferenciados:

  • Hosting Linux:
    Permite tener bases de datos (MySQL), Tecnología PHP, Servidor HTTP (Apache), pero no disponen de la tecnología ASP.NET. Suelen ser los más baratos, aunque esto no significa que sean de menor rendimiento sino todo lo contrario.
  • Hosting Windows:
    Soporta las mismas tecnologías que el anterior, pero con la posibilidad de ejecutar algoritmos en ASP.NET. Suelen tener un costo un poco más elevado que su contraparte Linux.

Son ideales para los siguientes usos:

  • Sitio web estático:
    Son páginas web de HTML puro. Para aplicaciones sencillas como un sitio web de presentación, una Landing Page. Se caracterizan por no presentar cambios que guardar en su contenido. Son muy livianos y fáciles de instalar y configurar.
  • Sitio web dinámico:
    Se trata de plataformas completas donde los usuarios interactúan con el mismo y su actividad se ve almacenada, por lo tanto, tiene persistencia. Así, si realizas un comentario o ingresas a tu área personal, tendrás toda tu configuración o interacciones guardadas y disponibles. Sitios como estos se pueden crear con WordPress y otras plataformas similares. Puedes saber más en el tutorial: cómo crear una página web.
    De esta forma, puedes usarla para crear: portales, blogs, portfolios, comunidades, entre otros.

#2: Servidor privado virtual:

También conocido como Hosting VPS. Se trata de un servicio un poco más complejo que el hosting anterior. Si bien sigue teniendo recursos computacionales compartidos, se pueden ejecutar funciones más complejas, al tratarse de una computadora completa.
Este tipo de tecnología se denomina virtual porque se ejecutan varias instancias de computadoras completas dentro de una computadora real. Así, a diferencia del hosting compartido, tienes completo control sobre los recursos asignados, de los cuales puedes escalar de forma fácil si necesitas expandirte. Lo interesante es que puedes instalar la tecnología, el sistema operativo y las aplicaciones que quieras, puesto que se trata nada más y nada menos que de una computadora propiamente dicha.

Es, por supuesto, una opción mucho más cara que la anterior, pero para usos totalmente diferentes, como pueden ser:

  • Servidor de juegos multijugador:
    Si tu proyecto web se basa en crear un juego online, necesitarás ejecutar software más avanzado que no se puede ejecutar en el hosting convencional. Además, necesitarás mayores recursos computacionales que de otro modo no podrás obtener.
  • Portales y servicios complejos:
    Como ciertas plataformas donde se brinda un servicio complejo o con una masiva cantidad de usuarios registrados, necesitarás de este hospedaje para poder servir todas las peticiones que generan los usuarios, así también para poder almacenar todos los datos que se generan.
  • Otros servicios de computación en la nube:
    Varios programas o aplicaciones se ejecutan desde el navegador, y eso es posible gracias a esta tecnología. Nuevamente es una cuestión de recursos y algoritmos más complejos.

#3: Servidor dedicado:

Entrando al más genérico de todos, el servidor dedicado es simplemente una computadora conectada a internet las 24 horas del día, los 365 días del año. Así, puedes acceder al mismo desde cualquier parte del mundo solo con una conexión activa a internet.
Se trata del servicio más completo, puesto que dispones de todos los recursos computacionales dedicados exclusivamente para ti y lo que tú quieras hacer con ellos es asunto tuyo. Pero por supuesto que es el de mayor costo, el cual no siempre se encuentra completamente justificado siendo reemplazable mayoritariamente por el descrito anteriormente.

De esta forma, puedes obtener el servicio que tu proyecto requiere, pero se debe prestar atención a la variable económica y las variaciones del mercado porque, con tanta competencia, la variedad se ve también en costos. Un análisis detallado de opciones es lo ideal para no sobredimensionar el servicio y no pagar de más.