Desde que hiciera su aparición ante el mundo en las primeras décadas del siglo XX, la televisión se ha convertido en un elemento fundamental en prácticamente todos los hogares del mundo. A pesar de que en los últimos años su consumo se ha visto un tanto afectado por otras plataformas como internet, sigue siendo prácticamente imprescindible en cualquier lugar.

Desde los primeros modelos que eran en blanco y negro y de gran tamaño a los que se tienen en la actualidad se ha recorrido un largo camino. Un camino que la tecnología ha permitido avanzar y posicionarse en las opciones que se tienen disponibles en el mercado.



La tendencia de las grandes pantallas no tiene por qué resultar caro

Los tamaños en los que se ha comercializado la televisión han variado en el tiempo, antes se podían encontrar en pequeños tamaños que prácticamente podrían entrar en el bolsillo del pantalón. Hoy en día mientras más grande es su pantalla mejor, ya que ofrecerá una imagen mucho más nítida de lo que se esté observando.

Desde que se dio el salto a los televisores delgados conocidos en un inicio como plasmas, han habido algunos cambios. Estos primeros tenían la capacidad de ofrecer calidad de imagen mucho más rápida y nítida que los modelos anteriores, además de que permitió a las personas una mayor y mejor apreciación de los colores que se veían en las pantallas.

Luego con el paso del tiempo llegaron los televisores LED que actualmente son uno de los más populares. Se caracterizan como su nombre lo indica por emplear la tecnología led para iluminar la pantalla, permitiendo un ahorro de energía bastante considerable, además de que la luz es mucho más uniforme que otros modelos anteriores. Dentro de los LED también han habido mejoras, primero con los full HD que permitía resoluciones mucho más nítidas y reales, algunos expertos decían que era como una pantalla de cine por la calidad que representaba, actualmente se comercializan de manera continua, por sobre otros modelos.

Una opción mucho más moderna que ofrece opciones prácticamente reales es lo que se conoce como tecnología 4k, estos permiten que las imágenes que se transmiten en la pantalla todavía más detalladas, haciendo que visualizar la pantalla sea comparable a ver la escena en vivo, por lo cual la popularidad de estos aparatos es bastante amplia.

Los que se fabrican actualmente, la mayoría cuentan con conexión a internet a través de wifi, es decir sin cables que vayan en contra de la estética, esto lo que se conoce como un smart tv. La gran ventaja es poder disfrutar de contenidos a través de internet desde la comodidad del sofá a través de la pantalla del televisor.

Lo mejor de todo es que esta evolución no implica necesariamente que el cliente se encuentre necesariamente ante un producto costoso. Hay que tener en cuenta que existen demasiadas marcas que hacen que la oferta está por encima de la demanda, obligando a que sus precios no puedan ser siempre excesivos. Además, el sector de las nuevas tecnologías evolucionan a pasos agigantados y un televisor que hoy puede resultar ser el más moderno, mañana puede tener las prestaciones obligatorias que cualquier electrodoméstico debe tener.

Mientras más grande sea la pantalla, mejor.

Una vez que se tienen claras las opciones de tecnología disponible en el mercado es hora de tomar la decisión de adquirir televisores baratos para renovar esos aparatos que se tienen en casa o en la oficina y que han ido quedando obsoletos con el paso del tiempo.

Hay que tener en cuenta que el precio de un televisor puede variar dependiendo del vendedor y que una vez se ha seleccionado el modelo deseado, es conveniente buscar el lugar donde más barato se puede encontrar, así como aquella tienda donde el servicio postventa ofrece un mejor servicio.

A pesar de que aún se pueden encontrar disponibles en diversos tamaños desde 20 pulgadas, la tendencia es que mientras más grande sea la pantalla mejor, ya que se estará aprovechando de todas las potencialidades que brinda en cuanto a nitidez y resolución de la imagen. En el mercado hay disponibles incluso tamaños de 60 pulgadas, una alternativa realmente buena para estancias grandes.

También se pueden encontrar ultra delgados como si de un cuadro se tratasen o con una pantalla curva. Esta última se recomienda para tamaños grandes, ya que permiten apreciar mejor las imágenes, sobre todo cuando se observan de cerca. Según los principales fabricantes de estos aparatos, este tipo de pantallas puede ayudar a mejorar la experiencia del usuario en gran medida.