Te enseñamos a cómo hacer frente a la subida de la luz en tu lugar de trabajo, y reducir así el coste final de la factura mensual.

Bien es cierto que el precio de la luz está actualmente por las nubes, y el hecho de que cada cierto tiempo vuelva a subir no es algo que ayude, precisamente. Dando lugar a una situación algo abusiva por parte de las empresas procuradoras de energía. Sin embargo, el consumidor también tiene parte de culpa en este asunto, ya que el consumo mensual suele ser excesivo, fruto de un mal uso de las posibilidades que le ofrecen las tarifas contratadas. Esta guía es precisamente para todas esas personas que quieran reducir el gasto de electricidad en la oficina y que no sepan cómo llevar a cabo dicho cambio, con el que podrán ahorrar grandes cantidades. Tan solo debes de poner un poco de esfuerzo en seguir ciertas pautas y cambiar algunos malos hábitos de conducta relacionados con el gasto de la energía que todos solemos tener.



Medidas para ahorrar en la oficina

No solamente debemos de preocuparnos por la economía del hogar: en el entorno laboral también se produce un gasto excesivo de energía, y esto influye no solamente en el coste de la factura de la luz mensual de la empresa, sino también en la salud del medio ambiente, o de los propios trabajadores. Por ello, tanto la propia plantilla como el jefe a cargo del negocio deberán de trabajar en conjunto para reducir el consumo de electricidad en la oficina. Ya que aunque no lo parezca, tienen intereses comunes.

Para este cometido, deberemos de llevar a cabo primero ciertas funciones que forman parte de un análisis previo:

1. Conocer y estudiar el equipo necesario para llevar a cabo el desarrollo habitual de las funciones laborales por parte de todos los empleados. Así, podrás tener una estimación exacta de la electricidad necesaria para mantenerlo.

2. Revisar los hábitos de los trabajadores en busca de malos procedimientos que puedan incidir de forma negativa en el consumo mensual, y tomarlos en cuenta a la hora de crear un plan de actuación.

3. Dicho plan de actuación deberá de estar orientado a la mejora de la eficiencia energética, mediante el ahorro de la electricidad y la supresión de cualquier exceso, adaptándolo todo a un plan de ahorro energético que cumpla con las necesidades del negocio, pero que no las exceda bajo ningún caso. Para ello, se deberá de realizar un seguimiento para obtener el cumplimiento del mismo.

Cómo ahorrar luz en la oficina:

– Apagar los equipos por completo cuando no sean necesarios, los modos de reposo también gastan energía. Algunos equipos también incluyen modos “eco” que poder implementar de serie para ahorrar aún y cuando estén funcionando.
– Aprovechar en la medida de lo posible la luz natural que proporciona el entorno.
– Establecer una climatización constante, comprendida entre los 20º y 24º. Centralizar la climatización utilizada es también una muy buena forma de repartir la energía y mantener un lugar en buenas condiciones reduciendo el gasto de energía necesario para ello. Utilizar también la ventilación natural en la medida de lo posible es buena tanto para el acondicionamiento del mismo, como para ahorrar luz.
– Aprovechar al máximo el material de trabajo natural de una oficina (papeles, tinta y otros tantos recursos). Y reciclarlos siempre que sea posible.
– Revisar y cambiar la potencia contratada por una más acorde a las necesidades de tu negocio (tener contratados vatios de sobra es el factor que más suele encarecer las facturas de la luz). Analizar también las tarifas de luz que ofertan las compañías actualmente en el mercado, y cambiarla de encontrar una más competitiva y/o ecológica. Consulta también con tu compañía eléctrica por si hay alguna posibilidad de mejorar el plan contratado.
– Establece puntos de luz generales que puedan ayudar a rebajar el consumo, y añade bombillas de bajo consumo.