A raiz de las magníficas valoraciones de las versiones beta y RC de Windows 7, en cuanto a la mejora de rendimiento general del sistema en comparación con Windows Vista, por lo que me gustaría hacer algunas reflexiones al respecto.

Lo primero que quiero aclarar, es que el rendimiento de Windows Vista, no lo considero tan bajo como la opinión pública cree. Es decir, es una revisión mayor de Windows, por lo que el consumo de recursos, ha aumentado en consecuencia, como pasara con la actualizacíón de NT 4 a 2000.

Luego tenemos el tema del coste de desarrollo, que evidentemente deberá ser sufragado por la gente que compre esta nueva versión. Si simplificamos mucho, tenemos que Windows 7, no aporta ninguna funcionalidad nueva sobre Vista, así que podríamos decir que los más de dos años y medio de desarrollo, se han utilizado sobre todo en optimizar y pulir código.

Por tanto tenemos que se ha requerido aproximadamente un 50% de esfuerzo sobre el original, para conseguir entre un 5% y 20% de mejora, dependiendo de las áreas, que viene a cotejar una vez más la famosa regla del 80-20.

Como es natural en un producto destinado a usuarios finales, esa mejora de rendimiento, será trasladada al consumidor, en una proporción que si los precios no varían sustancialmente, estará entorno a los 100 euros para la Home Premium, un dinero que a día de hoy daría para comprar 5 módulos de 2 Gb cada uno de memoria DDR2, o un procesador Core2Duo E5400 a 2,7 Ghz, una gráfica HD4830 con 512 Mb de memoria DDR3, o alguna otra variación de ellas.

Y es que aunque me duela, tampoco es ninguna novedad, que el coste del hardware, casi siempre es más competitivo que el coste de optimizar.

Entonces la pregunta que queda es ¿quién va a pagar por la versión 7? Muy sencillo, sobre todo los manufacturadores que venden sus equipos con Windows preinstalado, que además se ahorrarán el coste que les suponía la doble licencia Vista-downgrade XP, pues podrán montar 7, incluso en equipos low-end, ya sean Netbooks, portátiles convencionales, o de escritorio; y en mucha menor medida, usuarios que adquieran nuevos equipos sin el sistema preinstalado.

Como ironía final, la imágen que ilustra este artículo, retrata una copia de casi 150 Gb de archivos vía LAN, que era algo practicamente imposible hasta la aparición del SP1 para Vista.