En el pasado he tenido ocasión de hablaros de algunos de mis relojes Orient, y introducirlos un poco en la marca, tanto primeramente el Slide Rule, como posteriormente con el M-Force.

Soy del parecer que Orient produce relojes mecánicos con increíble relación calidad-precio, del mismo modo que hacen los también nipones de Casio con los digitales, o Citizen con los de cuarzo.
Los aficionados suelen preferir Seiko, que en gamas de precio más elevadas, son indudablemente superiores (Grand Seiko o Credor), como ocurre con muchos fabricantes suizos.

Orient Watch Company se funda en 1950, a raíz de que Shogoro Yoshida se establece en una tienda de venta de relojes. Un momento muy reciente si lo comparamos con sus rivales naturales: Seiko (1881) y Citizen Watch (1918), lo que le permite ser el tercer fabricante de relojes de Japón junto a estos dos, y sorprendentemente ser el que más relojes mecánicos produce.

Con apenas 600 empleados, no deja de ser una pequeña compañía, máxime si lo comparamos con los 18.000 de Citizen; los 11.000 de Casio; o los 6.000 de Seiko. Sin embargo, y pese a fabricar también relojes de cuarzo, su firme apuesta por los relojes mecánicos, les ha convertido en el que mayor piezas de este tipo fabrica en el país asiático. Desde 2001 forman parte del grupo Seiko-Epson Corporation, lo que explica porqué los relojes de pila y solares, utilizan movimientos de sus primos de Seiko, pero en realidad, desde 1985 trabajaban compartiendo ciertas sinergias.

Los Orient, montan maquinarias sencillas, lo que les permite tener un menor número de componentes. De este modo, resultan duraderos, fiables y sencillos de reparar y mantener, pero también muy eficientes a la hora de cargar. Con Orient, no esperamos grandes alardes tecnológicos, pues todas las maquinarias, están más o menos basadas en el calibre 46, que a su vez lo estaba en el conocido Seiko 7005. Es decir, todos van a 21.600 bph, y ofrecen posibilidad de cuerda manual, una característica, extensible incluso a su gama superior, los Orient Star. De hecho si lees mi análisis sobre el Seiko Monster 6R15, te darás cuenta en seguida, que a igualdad de precio, Orient Watch no tiene rival en cuanto a relojes mecánicos de gama media se refiere.

Orient está presente en más de 70 países, con un gran prestigio en EE.UU. Sin embargo, en España, salvo para los entendidos, es una marca que pasa bastante desapercibida. Quizás gran parte del problema lo tenga el pasado, cuando en nuestro país la marca era distribuida por Relojera Canaria / Ibersa, y que al perder la distribución, decidieron patentar la marca Orient, y empezaron a vender relojes con esa marca, que nada tenían que ver con los japoneses, y que bautizaron como Orient Peninsular. Los japoneses por su parte, crearon la marca alternativa Racer, para así poderlos comercializar en nuestro territorio. Finalmente el conflicto se solucionó, y Orient volvió como marca a nuestro mercado, quedando entonces Racer, en manos de Ibersa, que ahora nada tiene que ver con Orient.

La variedad de modelos es vastísima, con opciones para todos los gustos. Desde el elegante Bambino, el equilibrado Curator, el práctico Flight los cuidados Orient-Star, los asequibles 3-Star o los originales Guitar. Como japoneses que son, siguen con su idiosincrasia particular, así que los modelos para el mercado local, tienen denominaciones exclusivas, y muchos de ellos, no se exportan a otros mercados, algo que es obvio no ayuda a que la marca se conozca. Por ejemplo, su enseña más elitista, Royal Orient, queda restringida a su pequeño mercado local.

Usando el acero, el titanio, el cristal mineral o el de zafiro, y cajas roscadas diría que sus materiales son muy buenos, y están terminados con un buen detalle. Pero sin duda en donde Orient brilla, es por sus controles de calidad, con relojes que salen de la factoría muy bien ajustados en cuanto a precisión, y con muy bajas probabilidades de salir defectuosos. De hecho, los rangos medios que dan, están en la linea de las gamas Elaboré de ETA, y cercanos a los Top, lo cual es muy meritorio si consideramos la simplicidad de los diseños. Pero es que además la regulación que traen, hace que se superen holgadamente esos márgenes. Se dice que es harto improbable encontrar un Orient nuevo que se desvíe más de 10 segundos díarios. Algo que no podemos decir de la mayoría de Seikos, y que es similar a los nuevo Citizen 9000, mucho más caros y avanzados.

Ofreciendo complicaciones como el indicador de reserva de marcha, el indicador de día/noche, la doble zona horaria o la parada de segundero, al final, su principal virtud, se convierte en su principal defecto. Y es que el 46, no da mucho más de si ya, y se echa de menos que la corrección de día de la semana no esté integrada en la corona, que no haya modelos a 28.800 bph, o que no dispongan de manufactura para cronógrafos, que equipan movimientos Seiko. A pesar de ello, dan mucho para lo que cuestan, los problemas, los veo en realidad fuera del reloj. Los ingenieros, son pese a todo capaz de darle nueva vida, integrando lo que pide el mercado, así hace unos años empezaron a extender el mecanismo de parada de segundero, y ahora con el nuevo calibre F69, han integrado por fin el cambio de fecha en la corona.

Estéticamente ofrecen mucha variedad, algo que se hecha de menos en otras marcas. Y aunque muchos les rechina el logotipo. En realidad no creo que el problema sea el león de Orient, sino probablemente las tonalidades que escogen a la hora de incorporarlo en la esfera, y que muchas veces choca con el conjunto del reloj. Probablemente colores más discretos como el negro, resultarían más atractivos que el plateado original.

Le falla la denominación de sus productos, algo que desde Orient Watch USA, han sabido contrarestar muy bien, oficializando los apodos que ya todos los aficionados conocen, y repartiéndolos en gamas, con mayor significado de las oficiales, que apenas indican nada (Classic Automatic, Sporty Automatic). Y como decía antes, tampoco trabajan en dar a conocer sus relojes, por ejemplo exportando fuera de Japón la joya de la corona, los Royal Orient, que les daría prestigio y reconocimiento.

De los fabricantes japoneses, es el único que produce todos sus movimientos mecánicos en Japón, el resto produce la mayoría de los modelos asequibles en países con mano de obra más barata. Pese a esto, los relojes mecánicos de Orient no son más caros, pudiendo conseguir uno, a partir de algo menos de 100€. Incluso relojes producidos íntegramente en el país nipón, no son mucho más caros que los que se ensamblan fuera. Algo que sería impensable en Casio o Seiko.

La distribución es muy pobre, siendo difícil encontrar relojes Orient en muchos puntos de venta, cosa que se agrava en nuestro país con Platisur, que además sólo cuenta con un SAT para todo el territorio nacional, y a los que la casa madre japonesa apenas les deja libertad. De nuevo, no se dan cuenta que en Europa las cosas son muy diferentes.

Quizás por ello, los precios de venta recomendados son algo elevados, naturalmente no más que los que fija Seiko en España, pero comparados con el mercado exterior sí. Un punto en el que tienen mucho que mejorar hasta llegar al nivel de Citizen. En EE.UU, lo hacen bien. Y es que allí, la filial tienen mucha fuerza, y muchas ventas, lo que les deja gran libertad para ofrecer promociones y descuentos, que lo dejan al que vendría ser su precio normal. Incluso se permiten crear modelos exclusivos para su mercado, como el Mako USA. Pero en el resto de países, no ocurre de este modo, por lo que puedes llegar a conseguirlo a precios muchos más ventajosos en el mercado gris. Algo que al final, no beneficia ni a compradores, ni a comerciantes, ni a distribuidores.

En resumidas cuentas, quizás Orient, no sea una marca con una larga historia horológica, ni una de las más reconocidas, pero es la marca que generalmente recomiendo a los que buscan un reloj mecánico. Será por algo.