Después de haber hablado sobre Paredes Seguridad, y como llevo un tiempo dándole vueltas a un calzado tipo Panamá, de los que tan de moda se pusieron en los años 90, pero sin las incomodidades de la bota, os voy a contar lo que he hecho.

Decía que Paredes Security, se centra en material de seguridad especializado para el entorno laboral, pero del mismo modo que me gustan los Casio G-Shock, por la resistencia, y prestaciones que ofrecen, aunque éstas estén orientadas a deportistas o militares, y yo no lo sea, me planteé, por qué no podría hacer lo mismo con el calzado.

Equiparme para el día a día, con un material creado especialmente para un entorno duro, agresivo y exigente, que se encuentra en las antípodas de lo que es una ciudad civilizada.

Así que por su estética, y prestaciones, opté por las Paredes Safety Classic, una diseño estilo botín, o bota de caña muy baja, o un zapato un tanto alto, depende como se mire. El caso es que acredita el cumplimiento de la normativa ISO 20345 de calzado profesional, avalada por Intertek Labtest. Que entre otras cosas ofrece:

– Puntera resistente a un choque de 200J, antiestático y resistente a los hidrocarburos, resistente a la absorción y penetración del agua, resistente a la perforación de la suela (categoría S3, clase I).
– Resistencia al deslizamiento sobre baldosa de cerámica con LSS (Lauril Sulfato Sódico), y suelo de acero con glicerina (SRC).
– Suela resistente al calor de hasta 300ºC durante un minuto (HRO).
– Resistencia térmica ante el calor (HI).
– Aislante contra el frío (CI).

Es decir, un producto, que está construida para resistir casi cualquier cosa que nos encontremos. Admito que en un entorno tranquilo como el mío, objetivamente no se justifican sus virtudes, pero me hace sentir bien que sea capaz de enfrentarse a todo. Es como un Polo GTI, que alcanza los 230 Km/h, sabes que nunca lo vas a usar, pero si fuera necesario, sabes que es capaz, o un reloj de buceo con resistencia al agua de 200M, dudo que en mi vida llegue ni siquiera al 10%, pero si quisiera hacerlo, no sería éste el factor limitante. De hecho forman parte de la linea ingenieros, o sea que están pensado para estar en el campo de batalla, pero no en vanguardia.

Con las Safety Classic, es lo mismo, la piel flor Nobuck de vacuno, no se lleva muy bien con el agua, así que intentaré que no se mojen, pero si lo hacen, saber que está hidrofugada hasta el punto de resistirla, y no absorberla en absoluto me gusta. Si optamos por un producto profesional, conseguimos ventajas profesionales, que podemos disfrutar en nuestra día a día. Lo que es más cierto aún, si estas ventajas no traen consigo inconvenientes, o precios desorbitados.

Se presentan en una atractiva caja de cartón con la identidad gráfica de Paredes Security. La lengüeta marca en su interior los estándares de resistencia que ha superado, según os comentaba al principio. La primera sorpresa agradable, son dos hojas en diferentes idiomas, incluyendo por supuesto el castellano, detallando y explicando cada una de esas cualidades, punto para Paredes.

La segunda sorpresa agradable, que jamás había visto en una caja de calzado de ningún tipo, es que tiene dos bolsas desecantes para mantener el producto en perfecto estado de humedad. Y es que sus estrictas normativas, recomiendan que el producto, puede dejar de ser 100% eficaz tras 3 años desde su fabricación, por lo que de igual modo, el interior de la lengüeta nos indica cuándo fueron fabricadas. En mi caso, tercer trimestre de 2014, es decir, le quedan dos años y medio de máximo rendimiento.

La etiqueta en una de las botas, nos indica la marca, da detalles sobre sus materiales, y nos desanima un poco: PRC, ya sabéis el eufemismo actual para el Made in China de toda la vida. Aclaro esto, porque ya os había contado con las Axel que se fabricaban allí, pero pensaba que productos más exigentes, lo harían en la factoría de Elche, y en este caso al menos no es así. No puedo afirmar que eso sea malo, debido a sus certificaciones, seguro que los controles de calidad son igual de buenos que aquí, pero quizás sea la espinita psicológica.

La calidad aparente del producto es muy buena, piel de vacuno suave con el típico color camel, unos cordones entreverados muy resistentes al rozamiento, una suela contundente, una plantilla acorde a su resistencia a la perforación, y una puntera reforzada, que sin las incomodidades de ser de acero (es un material plástico al que llaman Compact), le dan un toque técnico y robusto al mismo tiempo, pero conservando la apariencia de moda a primera vista derivada de su color.

Una vez calzadas, el forro interior resulta suave y agradable, está realizado en lo que llaman High Dry, un material textil que repele el agua y absorbe rápidamente la humedad.

Comenzamos a caminar con ellas, lo primero que se nota es el peso, mucho más elevado que unas deportivas convencionales, y equiparable al de una bota de montaña. Lo siguiente es la rigidez derivada del refuerzo en la puntera, y la resistencia de la plantilla. Tras un par de horas de uso, esa rigidez pasa de largo, no se decir si es porque el pié se acostumbra, o porque el zapato se va adaptando a nuestros pies, pero corroboro su uso apto para el día a día.

La caña baja, hace que sean muy cómodas si nos tenemos que doblar o agachar, nada que ver con las botas tipo militar, donde esa operación requiere cierto esfuerzo.

Está disponible en virtualmente todas las tallas, desde la 36, hasta la 47, con un estilo unisex, totalmente apto para ellas, como para nosotros. El precio oscila entre los 60€ y los 75€, estando en la Tienda online 62,5€ sin sumar el IVA. No es barato, pero entra de lo razonable, máxime a tenor de todas sus cualidades.

Inicialmente me inclinaba a la opción más tradicional y urbana con los Iowa Camel, pero tras haberlo probado, creo que no equivoqué al ir al enfoque profesional. Son todo ventajas, y muy pocos los inconvenientes.

Cabe pensar que al estar diseñado para ser resistente y construido sobre exigentes especificaciones, su durabilidad sería más elevada, de modo que de ser así, sería un gran avance. En todo caso, es pronto para saberlo, pero os mantendré informados como de costumbre.