En contadas ocasionas en la ya larga historia de este blog, he ido hablando de mis héroes de la disciplina reina del automovilismo: Fernando Alonso primero, Michael Schumacher después.

En esta ocasión le toca el turno a Pedro de la Rosa, Nippon Ichi, o DLR como se le conoce en los displays.

Al igual que Michael, es un trabajador, pero a diferencia de él, o de Alonso, es un tipo natural, campechano, y optimista ante todo. Le tengo especial cariño, porque comenzó al mismo tiempo que mi afición de adulto a la Formula 1.

Es cierto que antes contábamos con Adrián Campos, o Luís Pérez Sala, pero es que a partir de 1989, los pilotos españoles en esta disciplina se redujeron a cero… Pero finalmente, 10 años después, en 1999, por fin volvimos a ver a alguien de casa, esta vez Barcelonés, sentado al volante de un monoplaza… Obviamente, al año siguiente vendría Marc Gené, luego Fernando Alonso, y más tarde Jaume Alguersuari.

Si por algo se define su trayectoria en la Formula 1, es por una falta de suerte en general. Entró como probador en Jordan, un equipo modesto por aquella época, y al año siguiente consiguió su asiento en otro equipo pequeño Arrows, donde junto con Jos Verstappen hiciera un trabajo más que digno. Lucía el llamativo patrocinio de Orange, en aquellos días, todavía desconocido en nuestro pais.

Las cosas mejoraron, y tras dos temporadas, emigró a Jaguar, el equipo de Ford, que sin ser de los punteros, tenía buena pinta y bastantes medios. Desafortunadamente, grandes problemas internos en la escuderia, no dan el rendimiento que debiera, y tras dos años, la abandona.

Empieza a formar parte de uno de los grandes, McLaren, pero solamente como piloto probador. Las pocas veces en las que puede competir, obtiene magníficos resultados. Tras 7 años allí, le surge de nuevo la oportunidad.

Esta vez, vuelve a ser titular, en el equipo Sauber, un equipo que viene de grandes problemas tras haber sido BMW, pero con mucha experiencia, y capacidad para situarse en la mitad de la tabla. El Sauber empieza mostrándose muy competitivo en la pretemporada, aunque a medida que avanza el campeonato comienza a deshincharse.

A día de hoy, tenemos a Pedro, superando a su compañero de equipo, aunque desgraciadamente sin poderlo corroborar con puntos en el campeonato, pero intuyéndose una leve mejora en el equipo. A sus 39 años, es todo un ejemplo en el mundo de la juventud en la competición.

Como en algún momento comentara en una entrevista de TV, en tono de broma, ojalá que Pedro llegue a ser el piloto de F1 más veterano de la historia, y supere la marca de los años 50 de Louis Chiron.