Me gustan los coches potentes, y me gustan los coches pequeños, además, la cosa va justo en ese orden.

El Smart ForTwo Brabus Ultimate 112, cuenta con un motor de tres cilindros, que cubica 999 cm3, y da 110 CV. Todo ello en una carrocería de 2,7 metros de longitud, y un peso que no llega a los 900 Kg, le permiten alcanzar una velocidad punta de 170 Km/h, y una aceleración de 0 a 100 Km/h en 9,5 segundos. El problema de esta edición limitada a 112 unidades, es su exclusivo precio: 45.000 euros.

El Mini Cooper S John Cooper Works GP, todavía sobre el anterior Mini, cuenta con un motor de cuatro cilindros con 1598 cm3 de capacidad, que da un rendimiento de 218 CV. Estas cifras, permiten impulsar los 1.215 Kg de peso del pequeño Mini (3,6 metros), hasta una velocidad de 235 Km/h, y catapultarlo hasta los 100 Km/h desde parado en 6,5 segundos. En este caso, la serie limitada a 2000 unidades, sale por un precio de 33.000 euros.

Y ya en otro orden, tenemos al Wiesmann Roadster MF 3. Un descapotable de tan solo 3,8 metros de longitud, y 1.180 Kg de peso, que con un motor de 6 cilindros y 3.246 cm3, da 343 CV. Así, el pequeño roadster, alcanza los 249 Km/h, y acelera de 0-100 en 4,9 segundos. El precio, 107.000 euros.

Y es que los coches pequeños, pueden llegar a ser tan exclusivos y caros, como sus hermanos mayores. Es la otra cara de las pequeñas bombas.