Después de las Randolph Engineering Aviator, seguimos dedicados al tema de las gafas de sol, en esta ocasión con una de las marcas con mayor tradición del mercardo, me estoy refiriendo a Persol.

Sus inicios comenzaron en Turín (Italia) en el año 1917. Mucho antes de que Bausch & Lomb, la empresa matriz de Ray-Ban y que aún no utilizaba esa denominación creara sus primeras gafas de piloto.

El fundador de Persol fue Giuseppe Ratti, un fotógrafo y dueño de la tienda Berry Opticians, en donde empezó a fabricar gafas tecnológicamente muy avanzadas con el fin de cubrir las necesidades de visión y protección de pilotos y conductores deportivos. La marca Persol apareció algo más tarde, en 1938, como contracción de la locución italiana “per il sole”, o sea “para el sol”.

En 1957 aparece el modelo 649, unas gafas diseñadas especialmente para los conductores de tranvía de Turín, que necesitaban protección ante el aire y el polvo. El 649 sería una de las estrellas de los años 50 y 60, acompañando a Cary Grant, Marcelo Matroiani o Steve McQueen al que siempre recordamos con ellas. De hecho durante la siguiente década, cuando Persol lanzó las 714, el modelo folding (plegable) de las 649, McQueen apostó también por ellas. Desde el año 1995, Persol forma parte de Luxottica Group S.p.A..



Desde que Don Johnson cambió a las Persol 69218 en Corrupción en Miami que quise tener unas, y por fin llegó el momento.

Aunque el modelo 649 se ha reeditado y sigue activo en el catálogo de la firma (y el modelo 714 también), las Persol 3152S, o con la denominación actual PO3152S son modelos que toman sus lineas de los modelos Galería ‘900 (Galleria ‘900) de la década de 1940. Sofisticadas, originales, y sobre todo muy fieles a aquella época. Además de las 3152, siguen esta tendencia las PO3141V, PO3142V, PO3143V y las PO3148S. Están disponibles en 6 variantes o estilos diferentes:

901531: Montura Havana y cristales verdes no polarizados.
901557: Montura Havana y cristales marrones polarizados.
901458: Montura negra y cristales verdes polarizados.
901671: Montura café y cristales grises degradados no polarizados.
904051: Montura tabaco y cristales marrones degradados no polarizados.
904356: Montura marrón/amarillo rayado y cristales azules claro no polarizados.



Todos los modelos se ofrecen en tamaño estándar (52mm) y en pequeño (49mm). Tienen una longitud de varilla de 145mm, y una distancia de puente de 20mm, es decir 52-20-145 y 49-20-145 respectivamente. El precio oficial que tienen es de 225€ en los modelos que montan cristales polarizados, y 175€ en los que son no polarizados, aunque como comentaba, se pueden encontrar bastante mejor de precio. Congafasdesol las tiene a 153€ y 119€ respectivamente, incluyendo el envío gratuito en menos de 24 horas.

Indudablemente el color Havana es el más fiel a los modelos originales. No obstante, mis favoritas eran sin ninguna duda las últimas, las 904356 con esos bonitos cristales azules, y la montura con tonos de amarillo que me recuerdan a la dolce vita de la época. Por problemas de disponibilidad, y aprovechando una atractiva oferta en congafasdesol.com al final me decanté por la 901557 con cristales marrones polarizados y montura de color puro Habano.

Recibimos el paquete en una bonita caja de la tienda “¡Ya están aquí! Esperamos que las disfrutes”, un maravilloso mensaje cargado de optimismo y que habla muy bien en favor de esas tiendas que cuidan el producto, el envío y al cliente



Al abrir el envoltorio de la tienda nos encontramos con la caja de las Persol, y la caja de unas Hokana Shasta valoradas en 30€, pero que podemos adquirir por solamente 9€ más al hacer nuestro pedido, y de las que hablaremos en un futuro artículo.



La caja de Persol es de cartón grueso en color negro y rugoso. Solamente lleva el logotipo de la marca en blanco, dando ese toque retro de antaño.



En su interior encontramos una dotacíón más que completa. Un minimalista y elegante librito de garantía en color negro, un pequeño librito sobre el grupo Luxottica, y una gamuza también en color negro, con el logotipo de Persol en bajorelieve. El estuche de las gafas es bastante rígido, e imita el cuero. Nuevamente nos recuerda las fundas de antaño, con una excelente impresión del conjunto.



Una vez abierta la tapa, que se cierra suavemente mediante imanes nos damos cuenta que está forrada en terciopelo también negro, y que las tramas exteriores imitan muy bien la piel. Con mucha personalidad, bonita, y suficientemente dura como para proteger las gafas durante el transporte.



La montura es de acetato de celulosa o pasta. Mal llamada de concha o de carey. Recordemos que la comercialización del carey y las conchas de tortuga, afortunadamente lleva décadas prohibida a nivel mundial. En Persol lo extraen a base de flores de algodón, por lo que acaba siendo un material de origen natural, e hipoalergénico.

Está fabricada a mano como indica la inscripción Hand Made in Italy. Según dicen, manufacturar una Persol lleva el doble de tiempo que una gafa de acetato normal, y necesita de tareas que no pueden ser automatizadas.

Es muy de agradecer que Luxottica, que controla el 80% del mercado de gafas de sol, y que ha deslocalizado gran parte de la fabricación de monturas a Asia, haya permitido un nivel de independencia a Persol, como para que siguen produciéndose en la misma fábrica de siempre, en Lauriano en Turín.



Frontalmente vemos la inconfundible flecha de la marca, el símbolo de identidad que nos permite reconocer al legendario sistema Meflecto, el primer sistema de varillas flexibles patentado por la propia Persol en la década de 1930; y que se extiende por los laterales. Permite que las varillas se ajusten a la forma de la cara, flexando en ángulos mayores de los habituales 90 grados.

El cristal derecho va firmado en la parte superior como suele ser habitual, incluyendo además de la palabra Persol la letra P. Son de cristal mineral polarizado en color marrón (tan). Llevan aplicado un filtro antireflejante en la cara interna como podemos apreciar en la siguiente fotografía. La visión es nítida como cabría esperar. No es algo diferencial, porque cualquier gafa de sol de mediana calidad a partir de 30€ debería ofrecerla. La diferencia es que tienen un grosor de solamente 1,8mm en vez de los habituales 2,2m. El cristal extrafino permite que el conjunto de la gafa sea hasta un 25% más ligero.

La parte interior del puente se trata de manera artesanal mediante un proceso que llaman “telatura”, y que permite distribuir el peso de manera uniforme, y lograr que queden lo más equilibradas posibles al apoyarse en la nariz.

Las formas redondeadas, pero ligeramente inclinadas hacia abajo, son la seña de identidad que muchos tenemos en la mente al pensar en Persol. Un poco como la colocación tan horizontal de las Wayfarer, son el rasgo que las define, y las hace reconocibles por la mayoría.



En las varillas continúa la flecha característica en metal plateado, que le aporta una sensación de solidez, y lo que contrasta con el tono oscuro del acetato. Si nos fijamos, son varillas delgadas, tal y como yo lo veo, un guiño al romanticismo de la época.



Los terminales van también firmados por la marca Italiana. Las bisagras son robustas y funcionan de manera muy agradable, con calidad perceptible y esa sensación de las cosas que están bien hechas. Todo ajusta como un guante.



El estilo fino y elegante de las PO3152S, le dan un aire contemporáneo con una pizca de sabor vintage gracias a sus reminiscencias con el pasado. En cierta forma cuando las llevo me siento así, sabiendo que llevo un producto actual, pero que en la medida de lo posible sigue siendo muy fiel a los de entonces. Algo que no es un añadido solamente, porque se acaba notando en la calidad y la durabilidad final.



Son una gafa de peso medio. Más liviana que las de montura metálica y cristales minerales, pero obviamente más pesada que los modelos low-cost. Es cómoda, pero sobretodo bonita, con tonos de marrón en el acetato y los cristales que parecen la compañía perfecta de un día de otoño soleado. Haciéndote sentir un poco como si fueras el mismísimo Steve McQueen. Una gafa de sol mítica y reconocible, pero que escapa de las populares Ray-Ban que vemos en cualquier sitio.

El precio me parece elevado, pero en todo caso, no mucho más que el de otras marcas de gafas de sol de moda de perteneciente a cualquiera de los grandes grupos industriales (Safilo, Luxottica, Rodenstock o Silhouette).

Pocas marcas de ópticas de sol de moda tienen tanta historia como Persol. Las que existen, son pequeñas marcas con productos difíciles de conseguir como las Tart Optical, Lafont, Shuron. Por lo que tal vez solamente Prada sería comparable a Persol. Si buscas herencia y unas lineas reconocibles durante años, no hay mejor candidato que las Persol PO3152S. En realidad, he visto muchas otras marcas que con mayor o menor éxito copian sus rasgos (Marc Jacobs, Michael Kors, Warby Parker, …).

Su exclusividad viene de su proceso manufacturero artesanal en Italia, algo verdaderamente importante a tenor que más del 90% de las gafas de sol actuales se fabrican en China. Todos sabemos que RayBan fabrica en ese país, y los pocos modelos que no están manufacturados allí, se producen en parte en Italia, y se ensamblan en China. Lo mismo podríamos decir de Oakley, que aunque se fabriquen en Estados Unidos, se ensamblan en Asia.



Recomiendo también ConGafasDeSol.com (Solgade Online), me han respondido mis consultas por email super-rápido y eso que fue en agosto cuando más trabajo tienen. También lo hacen teléfono y Whatsapp, aunque no los probé. Sus respuestas han sido totalmente profesionales y cercanas; al mismo tiempo que tienen unos precios muy competitivos.