Como ocurriera con 2001: Una odisea espacial, en este artículo no voy a hablar ni de Philip K. Dick, ni de sus cuentos, ni de sus novelas, ni de ninguna de las películas que se han inspirado en estas.

Lo que sigue, se encuentra a modo de introducción de la recopilación Cuentos Completos IV, del mismo Dick, extraido de una entrevista que se le hizo en 1974, y sintetiza en gran medida el carácter de Dick, y las particulares circunstancias personales que le rodearon.

Yo antes creía que el universo era básicamente hostil. Y que mi posición en él era errónea, que éramos diferentes…, como si yo perteneciera a otro universo y alguien me hubiese colocado en éste. Para que cuando las cosas fueran en un sentido, yo fuera en el otro. Y pensaba que esta diferencia se debía sólo a que había algo raro en mi. Que no encajaba en el universo.

Me daba mucho miedo que el universo llegara a descubrir lo diferente que era de mi. Sospechaba que cuando averiguara la verdad, su reacción sería la más lógica: iría a por mi. No creía que fuese un universo malvado, sólo astuto. Y no hay nada peor que un universo astuto cuando hay algo raro en ti.

Pero este año me he dado cuenta de que no es así. De que el universo es astuto, pero también amistoso… Ya no me siento diferente a él.