Me gustó ver como Juan Carlos de Borbón, Joan Clos y Pasqual Maragall entre otros apoyaban el mundo del motor en el Gran Premio de España de Fórmula 1.

De éstos solamente el Rey es un amante del motor. Los otros, lo hacían por quedar bien ante sus votantes.

Hace algunos años, cuando los precios no eran tan elitistas, y era fácil conseguir invitaciones, solamente el monarca seguía las competiciones. Ahora con la Alonsomanía todos se apuntan al carro, claro. Hay que conseguir votos apoyando lo que haga falta.

Me pregunto si los señóres Clos y Maragall se desplazaron en transporte público hasta las instalaciones como van predicando.

O si pagaron su entrada de Padock de su bolsillo, demostrando así que realmente lo hacían por entusiasmo personal.