El Casio F-91W, lanzado hace más de 24 años, sigue vendiéndose en nuestros días, y a juzgar por lo que vemos en la calle, con notable éxito.

A pesar de los esfuerzos de Casio por renovarlo, primero con los preciosos F-105W y W-86; y posteriormente con los F-108W y W-215, el F-91 sigue siendo el líder. Todo ello a pesar de basarse en un diseño y especificaciones que podríamos remontar a los F-84W de 1984.

Tanto el F-84W como el F-91W comparten el módulo 593, así que a efectos internos son el mismo reloj, y aunque por lo que representa en cuanto a esencia y herencia, me quedo con el F84, del F91 me gusta todo lo que ha logrado, y es por eso, por lo que he decidido rendirle un merecido homenaje.

Sin duda el F-91, con su linea exterior de bien conjuntados tonos azules, amarillos blancos y rojos, resulta fácilmente reconocible hasta para los profanos en relojería. De los relojes digitales negros de toda la vida, que gracias a las resinas plásticas logran que aquellos que son alérgicos a los metales, puedan llevarlo, sin tener que gastar ni un solo céntimo de más.

No he visto un display mejor aprovechado que el del F-91W y similares, con dígitos grandes y de clara lectura, con cualquier tipo de iluminación. La pantalla incluye la información indispensable, que es minimalismo y pragmatismo en estado puro. Nada que ver con los displays recargados que tan de moda están en algunos modelos.

El F-91W, y en menor medida el W-59 de 1989, los vemos en la actualidad vestidos en muñecas de obreros, niños, geeks, gente mayor, y mucha gente de otro tipo, que probablemente lo adquiera por nostalgia. En sus versiones metalizadas A-158, A-159, A-163, A-164 y A-168 también de modernillos y fashion-victims. Sigue representando la democratización del reloj, la cualidad principal que impulsó a Casio con sus digitales, relojes resistentes, económicos, y con funciones de sobra.

Primero debemos hacer hincapié en su precio, y es que pudiéndose conseguir entorno a los 10€, pocos relojes dan tanto por tan poco. Así, su relación calidad-precio es por tanto excelente, con una construcción muy duradera, e incluso un montaje interno muy cuidado. Solamente la correa sufrirá el paso del tiempo y deberemos cambiarla probablemente antes de terminar la vida de la pila. Desgraciadamente los recambios de Casio son caros, y en el caso que nos ocupa, la correa cuesta casi tanto como el reloj, pero no debemos desesperar, los chinos tiene correas compatibles, y visualmente casi idénticas por 1€ o 2€.

Tenemos un reloj de tamaño contenido (38,2 mm X 35,2 mm), algo muy valorado en los 80, y que poco a poco ha ido convirtiéndose más bien en un inconveniente, su extrema ligereza (22 g), su delgadez (8,5 mm), y por todo ello, una comodidad sin igual. Muchos dicen de él, que es tan cómodo, que no te enteras ni de que lo llevas. De modo que no debemos extrañarnos que la única utilidad que le den a este reloj, sea la de usarlo para dormir..

El tamaño de su display es acorde con el tamaño del reloj, sin embargo está muy bien aprovechado, y los dígitos son comparativamente grandes. En valor absoluto, más grandes todavía que en otros Casio digitales más grandes y caros como el GW-6900 o incluso el GW-M5610.

Funcionalmente da lo básico, pero es sin duda mucho más capaz que otros relojes: hora, minutos, segundos, día del mes, día de la semana, luz, horario de 12 o 24 horas, alarma, señal horaria, cronógrafo (con centésimas de segundo), y calendario programado. Juzga tu mismo probando el F-91W en el simulador HTML5 que desarrollé hace algún tiempo, y que no deja de ser un reflejo de mi pasión por este reloj.

Gracias a su contenido número de funciones, el F-91W, se muestra sencillo de utilizar para la mayoría de gente. Tradicionalmente su módulo 593, ha demostrado una magnífica precisión, que con mucha frecuencia mejora sobradamente los datos oficiales de +/- 30 segundos/mes.

Sin embargo sus años no perdonan, sigue contando con microluz, a diferencia de los modelos más recientes con electroluminescencia como los F-105W y los W-86. Pero no es malo, la microluz hace que el display tenga un mejor contraste que los paneles EL, más legible, y aunque ilumina peor, tiene menor consumo energético. Por supuesto si equiparan iluminación con LED, tendríamos lo mejor de ambos mundos, pero su precio aumentaría, algo que indiscutiblemente lo alejaría del gran público.

Construido enteramente en resina (correa, caja, y cristal de plexiglas), es muy atractivo exteriormente con su marco azul, junto a las serigrafías que le dan un toque de color. La tapa es de acero inoxidable, atornillada con 4 tornillos JIS.

Su pila dura oficialmente 7 años (CR2016), pero sin abusar de la iluminación y de las alarmas, puede superar con facilidad los 10 años. Sin embargo, como ocurría en muchos de sus predecesores, es complicado cambiar la pila, y si no tenemos práctica, podemos llegar a romper alguna presilla de plástico de su interior. Por si fuera poco, es además resistente al agua 3 ATM, aunque a la práctica aguante mucho más.

Como defectos, sólo puedo hablar del tamaño de su correa, algo justo para muñecas anchas de digamos más de 19 cm.

¿Se podría mejorar? Mi respuesta es un sí rotundo, y ojalá que los japoneses de Casio sigan apostando por estas gamas. Con un módulo más fácil de manipular como el del F-105W (1275 /1572 / 3298.), y una iluminación basada en LED, tendríamos F-91W para otros 25 años más. Aunque sin cambio alguno, el F-91W tal cual es, seguirá tan vigente en los próximos 25 años como lo es ahora.