Cuando leéis mis disertaciones sobre afeitado clásico, muchos os preguntaréis que es lo que me pasa para insistir tanto con él. Quizás en Inicio en el afeitado clásico, ya os diera algunos consejos, pero seguro que os preguntáis porque teniendo tantas ventajas, nadie de la calle lo conoce.

Si por ejemplo te gustan los relojes, seguro que sabes que siguen existiendo los relojes mecánicos. En realidad las propias marcas se encargan de comunicarlo, para que lo sepas. Son artículos más o menos caros, que pretenden adquieras cuando te sea posible. De hecho, los habrás visto en escaparates de relojerías, o como actos de product placement en películas o series.

De una forma parecida, si te gustan los instrumentos de escritura, seguro que conoces que existen las estilográficas. De nuevo, las marcas especialistas en escritura, se han esforzado para que lo conozcas, con el fin de que cuando puedas, te hagas con una de ellas.

A pesar de todos esos intereses, por fortuna, tanto en relojes mecánicos como en plumas estilográficas, no todo es premium, y en ese sentido, puedes hacerte con un reloj mecánico, por un precio similar al de uno de cuarzo, o con una estilográfica, de precio equivalente al de un bolígrafo.

El caso del afeitado clásico, es bastante diferente. De momento no hay grandes corporaciones interesadas en su beneficio económico. De hecho es justo la situación opuesta, los intereses de Gillette, o Wilkinson, por citar sólo dos casos, pasan precisamente por evitar que conozcamos el afeitado clásico, y usemos sus maquinillas multihojas repletas de marketing, y sus cuchillas de recambio de precios desorbitados. Todo ello, rodeado de un halo de innovación, y masculinidad.

Sorprendentemente, estas marcas, también ofrecen su nicho de productos para el afeitado clásico. Lo más probable es que no los conozcas, porque lo que dan a conocer, es justamente lo otro, el afeitado con multihojas que ya conoces.

Puedes estar casi seguro, que si en cualquier medio, vemos afeitado clásico, éste es de forma fortuita y desinteresada. Son escenas así creadas, por la sencilla razón que van con la esencia del personaje. Del mismo modo, si vemos a un personaje afeitándose con una maquinilla Gillette Fusion, probablemente sea una acción pagada.

Como seguidor de James Bond, sé que el personaje ha utilizado tradicionalmente relojes Rolex, aunque desde el Swatch Group llevan un tiempo esforzándose en que pienses que son Omega, y de hecho, muchas personas, asocian ya a 007 con esa marca.

Por su parte, Gillette, ha empezado de manera más reciente con esa misma práctica, y aunque el agente secreto, siempre ha practicado el afeitado clásico, como vemos incluso en la película Skyfall (2012), nos damos cuenta que en la última entrega Spectre (2015), se ha invertido una enorme cantidad de dinero en hacer que utilice una Gillette Fusion Proglide Flexball.

Conclusión, el afeitado clásico es un gran desconocido entre el gran público, porque a las grandes marcas, no les interesa que se conozca.