Cuando escribí Pony cars y Deportivos americanos, la comparativa de precios era inevitable.

¿Por qué son tan baratos los coches en Estados Unidos?

La primera razón es que a pesar de su potencia y diseño, en general los coches fabricados en EE.UU para su mercado son vehículos sencillos, con tecnología más o menos antigua. A nivel de motores, son todavía habituales los que tienen dos válvulas por cilindro, o inyección indirecta. A nivel de chasis, los esquemas de suspensiones, etcétera, serían comparables a los que teníamos en Europa hace 30 años. Por lo tanto, el coste de diseño y fabricación es de por si más contenido.

Ahora bien, hemos visto también que coches similares a los que se venden aquí como el Opel Astra o el Ford Focus, son también más baratos. Sin ir más lejos un Porsche 911 Carrera Coupé, se vende por 96.100 $ (75.788 €), mientras que aquí se va a los 99.393 €.

Estas diferencias se explican por el segundo motivo, en España, los coches tributan con un IVA del 18%, mientras que en Estados Unidos, el Sales Tax, varía en función del estado entre un 6% y un 9%. Adicionalmente pagamos un impuesto de matriculación que va del 0% al 14,75%, y que en el caso del mencionado 911, es el máximo. Así las cosas, tenemos ya un incremento de un 25% sólo en impuestos.