¿Por qué usar una calculadora?

En mi reflexión anterior de ¿Para qué sirve un cronógrafo de mano?, os adelantaba los usos prácticos que tiene de una calculadora.

Desde que dejé de estudiar, no había vuelto a usar una calculadora avanzada, siempre había tenido por casa calculadoras de sobremesa básicas, pero después de la FX-6300G no vinieron más.

En 2011 me encontraba con la necesidad de tener una calculadora avanzada, o al menos más capaz que las típicas de sobremesa, o del móvil, y opté por una Casio FX-991ES Plus. Un modelo muy completo, que aún se vende, y que me costó menos de 20€.

Si hablamos de calculadoras estándar, tenemos muchas opciones, desde genéricas chinas, hasta Citizen, Canon, Milan, y muchas más. Pero si vamos a calculadoras científicas, con alimentación solar, representación tipo papel (Linear display, WriteView, MultiView o Natural-V.P.A.M.) según los fabricantes, las opciones se reducían.

Básicamente a 4 marcas, y dentro de cada marca algunos modelos. Los precios partían de los 12€ la más barata a los 40€ la más cara: HP 300S, Casio FX-991ES Plus, Sharp EL-W506, y Texas Instruments TI30/TI-34.

Desde mis inicios con la FX-17, todas mis calculadoras científicas fueron de marca Casio (FX-82, FX-180, FX-4000, FX-6300, …), y de las que no lo eran, tuve otras marcas, pero las que más me gustaban eran las de esa marca. Quizás porque como con el Casio F-91W ofrecían buena calidad a buen precio. Al fin y al cabo, los orígenes de Casio se deben a la fabricación de calculadoras.

Ahora esa FX-991ES Plus, la tengo en la oficina, al quedar reemplazada por la nueva Casio FX-991SP X que ahora sí está en casa. De hecho, está en la estanteria de herramientas más a mano, junto al cronógrafo, la lupa, los elementos de escritura al uso (una estilográfica Faber-Castell, un bolígrafo Inoxcrom 55, un portaminas Staedtler, algunos cartuchos de tinta IXC Basix, un convertidor a émbolo Faber-Castell, y un tintero Parker entre otras cosas).

Siempre llevo en la cartera una Casio SL-760 de formato tarjeta de crédito, porque aunque parezca increíble, muchas veces que salgo, no me llevo el móvil, pero siempre la cartera.

Incluso en mi organizador personal, entendido en el sentido de una carpeta ejecutiva de cuero y papel, llevo una cómoda Casio SL-787, junto a mis elementos más imprescindibles.

En casa de mis padres, uso una Casio FX-82ES Plus, o una Canon AS-1200, y ahora ando detrás de una Casio WM-320MT.

Muchos dicen que van a menos, con los omnipresentes teléfonos inteligentes que tienen una capacidad de cálculo infinitamente superior, o con ordenadores personales, o incluso Netbooks o Tablets, que ofrecen muchísimas posibilidades. En lo que a mi respecta, no estoy de acuerdo. Al menos hasta que no aparezca un aparato que pueda llevar siempre conmigo, no me ocupe espacio, y siempre esté cargado y listo para usarse, mis necesidades básicas de cálculo seguirán usando bien mi cabeza, bien algo como la SL-760ECO.



Estando en casa o en el trabajo, y si los cálculos requieren más de 5 o 6 operaciones, de las que abrir una hoja de cálculo, o la calculadora de Windows me haga perder la concentración, tendré que seguir confiando en la Casio FX-991SP X.



¿Habéis probado alguna vez, lo que dura la batería de vuestro smartphone, cuando le dáis uso exhaustivo? Seguro que sí, y la respuesta es que dura más bien poco. De hecho el mayor consumo, es la pantalla, independientemente de que la CPU vaya descargada. Que desgaste energético usarlo para calcular ¿no?

Yo al menos, cuando estoy en casa, dejo el móvil en la habitación y sólo lo miro cuando oigo que llaman, y a veces, cuando escucho una notificación. Encuentro mucho más cómodo la calculadora científica que siempre está a mano en el despacho, y que no necesitas preocuparte de si está cargada o no, o si tienes el router WiFi encendido. Un poco de luz, natural o artificial y a trabajar.

Y lo más relevante. ¿Os ha ocurrido que cuando queríais mirar el resultado en pantalla, ésta se hubiera ya apagado? Entre que desbloqueas el móvil, te das cuenta que tienes que cambiar el ajuste para que no se suspenda, y vuelves a la calculadora, ya has perdido totalmente el hilo de lo que estabas intentando hacer…

En cuanto al argumento de usar una calculadora científica en vez de una estándar de las que encontramos en casi cualquier sitio, es sencillo. Su potencia. Para empezar, cuentas con hasta 16 dígitos en pantalla, cuando una de las normales, tendrá, 8, 10, 12, o 14 con mucha suerte. Puedes introducir expresiones complejas de golpe, y editarlas si te equivocas, sin tener que volver a empezar. El resto son características, que puede que no necesites nunca, o que las utilices solamente puntualmente: cálculos con fracciones, factorización, … El caso es que con los precios asequibles que vemos, hasta una Casio FX-82SP X, es muchas veces más asequible que muchas calculadoras de sobremesa.

Incluso apps como PgmCalc para Android, aprovechan el hardware del móvil, con rangos de valores inalcanzables para las calculadoras habituales. En cambio, ofrece menos funciones, y se muestra mucho más lenta de usar que una calculadora real.

No me malinterpretéis, sigo siendo un gran fan del software, desde el específico para cálculos como Derive o Eigenmath, hasta las más generalistas hojas de cálculo: LibreOffice / OpenOffice, Microsoft Office, Corel Office, Softmaker Office, Wordperfect Office, … Todos son útiles, pero en diferentes momentos.

Fuera del sentido práctico, si tienes una mente un tanto inquieta, una calculadora científica de nueva generación te dará muchas horas de entretenimiento. Podrás refrescar antiguos conceptos que están arrinconados en tu mente, mientras que manual en mano, te familiarizas con los avances tecnológicos que han sufridos estos aparatos.

Por sentimentalismo, quizás no te quede lejos cuando las naves especiales iban a ser gobernadas por calculadoras, o cerebros electrónicos. Algo que daba miedo, y que en realidad ya has visto que no ha sido para tanto, a pesar del aumento exponencial en la potencia de cálculo disponible.

El reto es que una calculadora científica, por básica que sea, requiere superar una cierta curva de aprendizaje. Ya he comentado unas cuantas veces que es un aprendizaje sencillo. En 30 o 60 minutos siguiendo el manual, y con la calculadora delante, podremos repasar su lógica, y todas sus funciones generales, que tendremos en nuestra cabeza la próxima vez que las necesitemos. Es decir, seremos autónomos, sin tener que recurrir a Wolfram|Alpha, o a esas imperativas búsquedas en Google del tipo «factorizar en numeros primos online».



7 comentarios en “¿Por qué usar una calculadora?”

  1. muy buen compendio de lo útil que resulta una calculadora aún hoy día. La verdad es que casio tiene una línea muy completa y, por desgracia, infravalorada por el público en general. Sin ir más lejos las classwiz, son fantásticas.

  2. Muchas gracias.
    No creo que sea un problema particular de Casio. En general todas las marcas tienen el mismo problema. Creo que el motivo es que las calculadoras, como los relojes, se ven algo innecesario hoy en día. Algo que ocurre incluso entre muchos profesores y estudiantes.

  3. En general estoy de acuerdo.
    De hecho hace ya unos años me compré una Casio científica sencilla (no recuerdo el modelo) por unos 12€ y la tengo en mi mesa, para cuando surgen esos cálculos para los que es más rápido abrir el cajón y calcular que hacerlo de otra manera… por no decir que si le estás dando vueltas a algo sobre un papel (si, aún se utilizan esas cosas blancas) pues tener que buscar el móvil, desbloquearlo, iniciar la calculadora, que no estás en la pantalla donde la tienes…

    En el móvil utilizo RealCalc (https://play.google.com/store/apps/details?id=uk.co.nickfines.RealCalc&hl=es), incluso llegué a comprar la versión Plus (3€). Simplemente el móvil siempre lo llevo encima, y con esa calculadora tengo de sobra.

    En el ordenador utilizo mucho la versión para Win32 del Units de GNU y dependiendo de qué esté haciendo me pongo una hoja de cálculo o el Microsoft Mathematics…

    Vamos, que utilizo de todo, pero siempre según las necesidades y el momento, por eso tampoco yo podría prescindir de una calculadora.

    Y sobre recordar conceptos básicos no hace mucho me di de tortas con un Arduino por olvidarme de cosas básicas de hace 20 años (http://lab.fawno.com/2016/02/26/aventuras-con-arduino/).

    Saludos

  4. Probé RealCalc, y la verdad que encontré que no estaba a la altura de una simple Casio ClassWiz. Parece mentira, pero no conocía GNU Units. Voy a probarlo a ver que tal. ¡Gracias por la sugerencia!

    No te pierdas en breve el artículo que publicaré sobre emuladores de calculadoras Casio. No se si los conoces, pero son muy interesantes. Al menos para trastear en el ordenador.

    Por cierto que acabo de añadir tu blog a mi lector de feeds!

  5. hola pues yo conservo una Calculadora Científica Casio fx-120 made in Japan del año la repera posiblemente 1976 o así la tengo con las instrucciónes en su funda y con su caja y la uso de vez en cuando porque la tengo con sus dos pilas puestas, y un día me dió por mirar en internet sobre la susodicha Calculadora Casio fx-120 scientific-calculator y me llevé la sorpresa que está valorada en más de 300 €uros del ala, así a la primera por su antiguedad y fiabilidad y bien hecha que está, y bueno suerte que tiene uno de saber usarla todabía. un saludo,.

  6. Tienes una pieza excelente Ramiro Herrero. El precio de venta de la Casio fx-120, es lo de menos, ya que dependiendo del momento, podrías conseguir una en un estado razonable por incluso 15€, y en otros, un modelos completamente nuevo por unos 400€. En todo caso, lo que importa es que es un dispositivo hecho para durar, prueba de ello es que aún funciona, y que cumple con las necesidades diarias. Vale la pena conservar y cuidar este tipo de aparatos.

    Si quieres revisar un poco sus características, las tienes en MyCalcDB, donde verás incluso su interior.

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