PowerArchiver, es una herramienta comercial de compresión de archivos, creada por ConeXware, y lanzada inicialmente en 1999. Desde entonces ha ido recibiendo actualizaciones mayores cada año, lo que explica la inminente aparición de la versión 17.00, o 2017.

Siempre ha tenido dos características que lo han hecho diferente al resto. La primera es que está escrito en Delphi, lo que acarrea ciertas limitaciones comparado con el C/C++ de sus competidores. Además, a diferencia de por ejemplo Total Commander, siempre ha hecho un uso intensivo de componentes visuales VCL, lo que conlleva un peso elevado, y una agilidad gráfica que no es de las mejores.

La segunda diferencia, es que los desarrolladores siempre han puesto mucho énfasis en las funcionalidades, y la innovación, por lo que es un programa muy completo, con muchas características, y una larga lista de formatos de compresión soportados (PA, ZIP, ZIPX, RAR, 7Z, ISO, TAR, GZ, BZIP, CAB, LZH, XZ, UDF, WIM, PAE, …). Y la lista de formatos que puede descomprimir, es aún más larga, pues añade (ACE, ARJ, MSI, NSIS, CHM, ARC, IMG, NRG, ZOO, …).

A pesar de todo, su lentitud, ha sido la causa de que aunque lo haya probado cada año, nunca me lo haya quedado. Sin embargo, año tras año, han ido trabajando duro en luchar contra esas limitaciones, haciendo que arranque más rápido, y que se mueva con mayor soltura, llegando incluso a eliminar temas (o máscaras como ellos las llaman), igual que opté por hacer en FileOptimizer 9.

La cosa no termina ahí, porque precisamente leyendo La mala idea de comprimir archivos de vídeo publicada en Bianamaran, salté a una de las novedades principales de PowerArchiver 2017. El soporte de Reflate, escrito por Eugene Shelwien, que permite comprimir mejor aún, archivos que ya usan deflate (ZIP, PNG, PDF, DOCX, XLSX, …). Me recuerda un poco al ingenioso soporte JPEG que ofrecía Stuffit, y de hecho, parece hasta que se hubieran inspirado en FileOptimizer.

Por si esto fuera poco, finalmente han conseguido hacer una compilación totalmente nativa de 64 bits, que se ofrece además de la tradicional de 32 bits, y que pueden funcionar en modo portable. Esos 64 bits, unido a las simplificaciones de la interfaz gráfica, y a las optimizaciones que han ido aplicando, hacen de él, por fin, un producto usable.



Lo siguiente, era comprobar si efectivamente todas esas innovaciones se traducían en una mejor compresión. Tomé mi carpeta de SoftMaker Office, que contenía 971 ficheros, 86 directorios y que totalizaba 312.095.758 bytes, y procedí a comprimirla, tanto con PowerArchiver, como con 7-Zip y WinRAR para poder comparar.

CompresorMétodoTamaño comprimido (bytes)
Original312.095.758
7-Zip 16.04LZMA2 Ultra (128MB) myx=9 -fb=273121.915.891
PowerArchiver 17.00.34 betaPA Extreme Optimize Strong105.616.555
WinRAR 5.40RAR5 Best (128 MB)131.845.574

Indudablemente se nota la mejora, con un grado de compresión, que dista incluso del ofrecido por 7-Zip.

En estas circunstancias, se ha mostrado algo más lento que WinRAR, un rendimiento similar al de 7-Zip. Obviamente, donde se nota la diferencia, es en archivos deflated, ya sean PDF, ZIP, CHM, o PDF.

El precio tampoco está mal. Partede 22,95€ (Standard), 34,95€ (Professional) y 49,95€ (Toolbox). Algo más económico que los 29,95€ que cuesta WinRAR o WinZIP.

Queda patente que RAR, que empezó siendo un compresor lento, pero con excelentes grados de compresión, se va quedando poco a poco atrás. Tanto comparado con su rival gratuito y de código abierto 7-Zip, como del nuevo PowerArchiver 2017. PA, es ahora un digno sustituto del prometedor WinRK.