Me sorprende como no se me había ocurrido hasta ahora hablar de lo que sería la prehistoria en el mundo de las máquinas recreativas. Quizás la razón es que soy demasiado joven para haberla vivido desde el principio.

Y es que, la mayoría de aficionados conocemos por ejemplo Pong de Atari datado en 1972, pero probablemente a partir de las conversiones que vinieron para equipos domésticos con posterioridad, en mi caso Atari 2600, es decir no de primera mano.

Haciendo memoria, recuerdo títulos a día de hoy legendarios. Es de justicia recalcar, que cuanto más lo piensa uno, más títulos vienen a la cabeza, así si al menos consigo dejar constancia de los más importantes, me daré por satisfecho.

Sprint 2 (1976). Kee Games / Atari
Cuando jugué a Sprint, correría el año 1980, yo era un niño, y la máquina ya estaba anticuada, pero todavía recuerdo el salón recreativo con su versión para cuatro jugadores (Sprint 4), con sus 4 volantes, sus 4 pantallas en blanco y negro, y sus partidas a 5 pesetas.

El juego no era especialmente atractivo, pero la posibilidad de jugar contra otras personas, y lo bien cuidado del cabinet en si, hacía que pronto se cambiase de opinión.

Sprint sería una idea que con el tiempo daría paso a otras recreativas, y sobre todo a multitud de conversiones a ordenadores de 8 bits, debido a su sencillo concepto.

Space Invaders (1978). Taito
Space Invaders fue el clásico de los matamarcianos, un juego sencillo, pero bien llevado, y que hacía casi imposible que pudieras dejar de jugar. Sucesivos juegos de naves espaciales, tomarían uno o varios elementos ya presentes en Space Invaders.

Monaco GP (1979). Sega
Monaco GP, sin demasiado que ver con el luego mucho más popular, y posterior Super Monaco GP fue una revolución en los juegos de conducción. Tenía scroll, y unas originales fases nocturnas y sobre hielo. El juego era muy colorido, con unos buenos diseño de pantallas, que hacían que quisieras seguir avanzando para ver lo que había después.

Galaxian (1979). Namco
Galaxian fue un paso más allá en los matamarcianos, aportando el concepto de escudo, que igualmente acabaría extendiéndose en nuevos títulos, y con unos gráficos más detallados y atractivos.

Asteroids (1979). Atari
Los juegos vectoriales, en aquellos tiempos sonaban a futuro, y daban pie a imaginar entornos más o menos complejos modelados sobre polígonos, algo que el tiempo nos ha traído de manera indudable. Los movimientos eran muy suaves, y el nivel de detalle de la pantalla 1024×768 era asombroso. Pero su simpleza visual, no dejaba de ser un freno para los chicos de nuestra época.

Se haría famoso con conversiones licenciadas y sin licenciar, a multitud de plataformas doméstica, donde eran relativamente sencillos de implementar, con títulos como Aerolitos, QSAsteroids.

Pac-Man (1980). Namco
Poco se puede decir de Pac-Man, que partiendo de un concepto realmente original e innovador, y vestido de atractivos colores causaba sensación. Sería tal su éxito que hasta se creó el término de comecocos para este tipo de juegos. Como era de esperar se convirtió a multitud de plataformas, en este caso gozando de gran popularidad los dispositivos portátiles dedicados.

Moon Cresta (1980). Nichibutsu
Moon Cresta no dejaba de ser una evolución más en los juegos matamarcianos, mejorando en algunos puntos clave a sus precursores. Pero para mi, donde destaca, es en el hecho de haber sido la plataforma de lanzamiento de otros juegos similares de Nichibutsu, que acabarían añadiendo nuevos elementos, algunos muy originales, como Terra Cresta.

Defender (1980). Williams
La tecnología de Williams, con efectos de sonido futuristas y tenebrosos, y el nuevo enfoque que imponía Defender con elementos como el hiperespacio la bomba, o el scroll horizontal, hacen de él un título destacable. El juego era difícil,y acababa siendo muy repetitivo, pero se podían jugar horas y horas.

Recuerdo haber visto maquinitas portátiles que imitaba la lógica de juego de Defender, y que estaban bastante logradas.

Crazy Climber (1980). Nichibutsu
Crazy Climber representa otro concepto de juego muy original, parece sencillo pero el juego se complica rápidamente, y acaba siendo muy adictivo.

Rally X (1980). Namco
De Rally-X me gustaba el juego en si, aunque los protagonistas fueran los coches, era más un juego de plataformas convencional. Por aquellos tiempos, era difícil de entender que una recreativa de coches no tuviera volante, y Rally-X no lo tenía.

Pole Position (1982). Namco
Pole Position fue una revolución en toda regla. Gráficos coloristas y de gran tamaño, junto a una sensación de velocidad muy conseguida. Personalmente fue mi título preferido hasta la aparición de Out Run.

Elevator Action (1983). Taito
Elevator Action representa un objetivo de juego enormemente original, combinando acción y estrategia de una forma muy asequible.