Llevaba un tiempo dándole vueltas a la idea de poder tener un ordenador en casa que estuviera encendido las 24 horas del día con P2P.

La ventaja de los procesadores antiguos es que consumen menos energía, y por tanto se calientan menos. Al fin y al cabo, para tener eMule, uTorrent, o Shareaza, tampoco hace falta tanto.

Mi amigo Xavi me cedió un equipo con las siguientes características:
– Placa base Asus P3B-F.
– Procesador Intel Pentium II a 350 Mhz.
– Memoria de 128 Mb PC100.
– Tarjeta gráfica AGP Trident S3 Trío con 4 Mb de memoria.
– Disco duro Seagate UDMA66 4 Gb.
– Lector de CDROM 24x.

Lo primero era la actualización de hardware con componentes que tenía abandonados en casa, así sustituí la gráfica por una Geforce MX200 con 32 Mb de memoria, le añadí un disco duro Seagate UDMA100 de 60 Gb, y reemplacé el lector de CDROM por una grabadora CDRW 40x. Las cosas había quedado así:
– Placa base Asus P3B-F.
– Procesador Intel Pentium II a 350 Mhz.
– Memoria de 128 Mb PC100.
– Tarjeta gráfica AGP nVidia Geforce MX200 con 32 Mb de memoria.
– Disco duro de Seagate UDMA66 4 Gb.
– Disco duro de Seagate UDMA100 60 Gb.
– Grabadora de CD 40x20x20x.

Para obtener la conectividad a internet, aproveché un adaptador Wifi USB que venía con el router Wifi de Jazztel.

No quería meterme con temas de *NIX, lo que sumado a la necesidad de Wifi, decantaron la balanza por XP SP2.

Después de las optimizaciones de rigor al XP SP2, el uso de memoria al arranque se quedaba en 80 Mb. uTorrent funcionaba de maravilla, quedando todavía libres en el sistema unos 20 Mb de memoria. uTorrent se conformaba con menos de 20 Mb de memoria, y un uso de CPU ridículo incluso en ese hardware (rara vez pasaba del 5%).

Con eMule las cosas eran diferentes. NeoMule 4.25 necesitaba entorno a 120 Mb de memoria, y daba picos de uso de CPU del 35%. Estaba claro que 128 Mb no eran suficientes para él.

El ordenador solamente tenía puertos USB 1.0, por lo que el adaptador USB de la Wifi como mucho trabajaría a 11 Mbps.

Fui a Life Informática, y me compré una tarjeta de red ethernet 10/100 PCI (6 euros), y 256 Mb de memoria más (29 euros).

Inicialmente me planteé añadirle solamente un módulo de 128 Mb, pero la diferencia de precio entre uno y otro era mínima, por lo que finalmente opté por los 256. Por cierto que hoy día, la memoria PC133 está ¡casi casi al precio de DDR2!

La ampliación de memoria, permitiría cachés de disco más grandes que mejorarían el rendimiento, y reducirían el desgaste.

Con la tarjeta de red, el consumo del CPU sería todavía menor, y lo mejor de todo, no era necesario XP SP2, así que reinstalé de cero el Windows XP pelado. Quizás hubiera sido mejor Windows 2000, pero el no tener ninguna copia a mano, junto a posibles problemas de reconocimiento de dispositivos, me hicieron ir a lo seguro.

Tras algunos ajustes de configuración, tenía funcionando XP consumiendo menos de 55 Mb de memoria.