Prozac Nation protagonizada y coproducida por la exitosa Christina Ricci, nos viene a recordar lo frágiles que somos por dentro.

La Ricci borda la actuación, con un papel que parece hecho a su medida, es creíble en todo momento y evoluciona con naturalidad. Como atractivo adicional, cuenta con la participación de Jessica Lange.

La película se desarrolla a un ritmo regular, mientras que la ambientación, las luchas internas, y sobre todo las situaciones contrapuestas, le dan al conjunto una chispa especial. Es basicamente una historia sencilla, pero salpicada de pequeñas complejidades que le aportan "un algo" que la hace distinta.

Más que como crítica a los estadounidenses por su afición a los antidepresivos (observación extrapolable a todo el primer mundo), la historia acaba remitiendo al espectador a reflexionar sobre la importacia de comprenderse y sentirse comprendido (que no entendido), y lo difícil que es salir de lo que no se sabe cómo ha empezado. Por supuesto, el mensaje final es optimista, aunque de una forma bastante moderada, lo que personalmente agradezco.