En el artículo ¿Qué color de cristales de gafas de sol escoger? os comentaba mis conclusiones acerca de los colores de lentes en gafas de sol, en donde había poca diferencia práctica entre unos y otros.

Hoy voy a hablaros acerca de la opacidad de los cristales, o dicho a la inversa de su luminosidad, algo que me parece mucho más importante, y un asunto del que poca gente habla.

Se han estandarizado en función de su categoría, un numeral que va del 0 al 4, y que define la cantidad de luz que dejan pasar de mayor a menor.

Filtro 0Luminosidad atenuada (Claras)Dejan pasar entre el 80% y el 100% de la luz solar
Filtro 1Luminosidad contrastada (Ligeramente coloreadas)Dejan pasar entre el 44% y el 80% de la luz solar
Filtro 2Luminosidad media (Medianamente coloreadas)Dejan pasar entre el 19% y el 43% de la luz solar
Filtro 3Luminosidad alta (Oscuras)Dejan pasar entre el 9% y el 18% de la luz solar
Filtro 4Luminosidad muy alta (Muy oscuras)Dejan pasar entre el 3% y el 8% de la luz solar



Se tiende a pensar que cuanto más oscuras sean las lentes, mayor protección ante los rayos UVA y UVB tendremos. Es algo que no tiene que ver, podemos tener cristales claros con buenos filtros y elevada protección, y cristales malos con malos filtros y baja protección independientemente de su opacidad. El cometido de unas gafas de sol, es atenuar la iluminación excesiva, lo que no quiere decir que tengamos que ver todo como si fuera de noche.

En mi caso siempre era de gafas oscuras, pensaba que eran las mejores, hasta que me di cuenta que eran un incordio. A la mínima que el sol desaparecía, o que atravesabas una zona de sombra, dejaba de ver y me las tenía que quitar. En mi caso aún peor, porque ello implicaba ponerme las gafas graduadas de ver. Las gafas de sol son convenientes también en invierno y en días nublados, pese a que haya menos claridad, sigue habiendo casi las mismas emisiones UV, por lo que a más oscuras, menos utilidad tendrán.

Al final me di cuenta que lo recomendable es la mínima opacidad que necesites para sentirte cómodo en días soleados. Dicho de otro modo, la máxima transparencia posible, pero sin que te moleste el sol. Con un 65%-75% (Categoría 2) suelo tener bastante. Me permite ver bien en entornos fuertemente iluminados, y a la vez, no tenerme que quitar las gafas circulando por un túnel o por una zona de sombra. La mayoría de gafas que se venden suelen tener un filtro de categoría 3, entorno al 85%-90% de opacidad.

Es importante recalcar, que por desgracia, no todos los fabricantes ofrecen todos los grados de transparencia/opacidad, ni todas las tonalidades.

El acabado espejado es un tratamiento que impide que se nos vean los ojos, y que actúe a modo de espejo. Es una licencia estética que no afecta para nada a la opacidad de las lentes, ni a su protección UV.

El siguiente aspecto son los cristales polarizados, una tecnología que por un sobrecoste, elimina de manera muy eficaz los rayos de luz horizontales, reduciendo así los reflejos. Cómodos en el mar, la nieve y con superficies brillantes, su problema es que nos impide ver cosas que normalmente vemos, como las pantallas LED que emiten rayos en ese ángulo, y que por el mismo motivo anterior, en mi opinión personal, resultan poco prácticas. Con unas gafas polarizadas, solemos tener que mover la pantalla para poderla leer, lo cual es un poco incómodo.

Nuevamente los cristales polarizados tampoco se relacionan ni con la transparencia, ni con la protección ultravioleta, hay cristales claros polarizados, igual que los hay oscuros.