Llevo algo más de tres años con las gafas de sol American Optical Aviator, y todo sigue exactamente igual de bien con ellas que cuando actualicé el artículo en agosto de 2016. La experiencia ha sido muy positiva, una compra poco conocida, pero que valió la pena.

Recordaréis que en su momento barajé la opción de decantarme por unas Randolph Engineering Aviator, un estilo 100% de gafas de aviador, pero que principalmente por el factor precio, acabé declinando en favor de las AO Eyewear.

Jan Waszkiewicz, emigró con su familia de su Polonia natal. Pasó por Checoslovaquia, Hungría e Italia. En Francia formó parte del ejército, y después en el Reino Unido se alistó la Royal Air Force como piloto de bombardero. En su huida de los alemanes, terminó por abandonar Europa llegando a Boston (Massachusetts) en Estados Unidos de América. Allí, empezó a trabajar en la compañía American Optical, hasta que se dio cuenta que él podría hacer las cosas mejor que AO, y en 1972 en colaboración con Stanley Zaleski fundaron Randolph Engineering, Inc.

El nombre fue fácil de escoger, la factoría estaba en la localidad del mismo nombre (Randolph), un pequeño pueblo situado en el condado de Norfolk dentro del estado de Massachusetts, de manera que apenas 100 Km separan a los dos rivales: American Optical y Randolph Enginnering.

Los dos juntos diseñan desde cero, no solamente las gafas de Randolph de la época, sino la mayoría de maquinaria que iban a utilizar en sus instalaciones. En 1977 obtienen el contrato del ejército estadounidense para proporcionales las gafas de sol Aviator (HGU-4/P). Solamente 5 años después, en 1982, Randolph logra convertirse en el contratista principal, produciendo más de 200.000 gafas ese año.

Las gafas de Randolph, centradas en el mundo militar y gubernamental, dan un paso más en 1990, decidiendo ofrecerlas al público general (civiles), sin dejar de lado el suministro como contratista.



Como ocurriera con los relojes Heuer, pronto las Randolph se hicieron famosas en el cine y la televisión. Y es que si había que ser fieles a las gafas que llevaban los pilotos en aquella época, debían ser unas Aviator de Randolph Engineering.

Así Tom Cruise, uno de mis actores favoritos las ha llevado en la película American MadeBarry Seal: El traficante y también en Oblivion. En televisión, la serie Scorpion copa los dos principales protagonistas con unas Randolph Aviator: Walter O’Brien (Elyes Gabel) y Cabe Gallo, (Robert Patrick); el emblemático Don Draper (Jon Hamm) de Mad Men; o en Ray Donovan con Liev Schreiber.

Sin embargo mi referente, con el permiso de Cruise, es Johnny Depp, al que vemos llevarlas en su vida privada con unos preciosos cristales azul claros.

La marca sigue siendo actualmente una empresa familiar, ahora liderada por Peter Waszkiewicz el hijo de Jan Waszkiewicz, y ciertamente continúan con el mismo objetivo de entonces, fabrican unas gafas mejores aún que las de AO Eyewear, Inc., un objetivo que coincidía con el mío, y que Jose Luis González Atienza de PILOTVISUAL pudo confirmarme durante su entrevista.

Todas las gafas de Randolph Engineering se ensamblan a mano. El proceso es exhaustivo y consta de 200 fases, la mayoría realizadas a mano. Cada unidad implica la colaboración en cadena de 50 empleados de la compañía. Además y según afirma, son la única empresa estadounidense de gafas que continúa apostando por la manufactura propia, incluyendo el metal y su fundición. 100% Made in USA. Una clara alusión a otras marcas, incluyendo a American Optical que han deslocalizado al menos en parte su producción. Es por eso que su slogan sigue siendo “Handcrafted American Eyewear” (Gafas americanas hechas a mano).

Mientras que las American Optical Aviator parten de los 82€, las Randolph Engineering Aviator parten de los 179€, claro que todas las Randolph llevan cristales polarizados, por contra las American polarizadas se venden 112€. Son un capricho caro, por el que pagamos el ser cool, pero también una calidad y manufactura exquisita. Teniendo en cuenta que en las Aviator de Randolph por 20€ más podemos aspirar al modelo de oro blanco que sale a 199€, el sobreprecio está más que justificado. No se trata solamente de ser una metal precioso, sino que además refuerza sus cualidades constructivas, puesto que el oro, es mucho menos oxidable que el acero.

Por tanto esas eran mis gafas candidatas, la referencia AF196, correspondiente a las Randolph Engineering Aviator en oro blanco, que como su nombre indica, se diferencia del resto de modelos de la gama Aviator de RE por su montura bañada en oro blanco de 23 kilates. El proceso que siguen es según los estándares de la joyería, con cinco veces más baños que en el resto de la industria.



Sin embargo, inexplicablemente la marca ha decidido discontinuar ese modelo, aunque mantiene las referencias con montura bañada en oro de 23K y en oro rosa de 22K. Algo que considero un gran error, puesto que a mi modo de ver, las AF196 Aviator, 55.20.B140, WHITE GOLD son el modelo con más valor añadido que tenían en el catálogo. Monturas con un baño de oro blanco, que es algo que no ofrece ninguno de sus competidores, ni American Optical / AO Eyewear, no por supuesto Ray-Ban / Luxottica.

Opté por el modelo más parecido a las de oro blanco, y equivalente al de mis AO. Tuviéndome que “conformar” con la referencia AF089 (AF089 Sun, Aviator, 55mm, Matte Chrome, Bayonet 140 Glass AGX Plzd AR), o sea las Aviator con montura en cromo mate, tamaño de 55mm, cristales polarizados AGX (gris verdoso), y terminales tipo bayoneta. Como es lógico, eran algo más económicas: 239€. La ventaja es que ese modelo de Aviators normales de Randolph USA, se ofrecen en diferentes configuraciones. Podemos escoger tamaños de 52mm, 55mm y 58mm, monturas en cromo brillante, cromo mate, negra, bañadas en oro de 23K, o bañadas en oro rosa de 22K; cristales polarizados en más de 3 colores (AGX (American Gray Lenses), Gris (Gray), y Tostado (Tan); cristales no polarizados en más de 5 colores y terminales de las varillas tipo Bayonet o Skull.



Las recibimos en una discreta caja de cartón en color negro, con una R en tamaño enorme, y Randolph en más pequeño.



Cuando abrimos esa caja, nos encontramos que su interior tiene una parte forrada en tono dorado, algo que debe quedar estupendamente si nos hacemos con el modelo clásico con montura bañada en oro. La solapa hace referencia a la consigna Welcome to extraordinary. Un mensaje que está muy bien buscado y que poco a poco iremos comprendiendo.



En Randolph han optado por entregarnos un producto verdaderamente completo. Algunos libritos con detalles y especificaciones, y una funda que hace las veces de paño y de bolsa de transporte. Se repiten las consignas, esta vez con una que dice: Made for those who see things diferently.



La funda tiene muy buena apariencia, si se percibe con mucha más prestancia que las de American Optical. Más rígida, más elegante, y en general construida con mejores materiales. No hay más que compararlas lado a lado para darnos cuenta.



La funda de paño es muy práctica. Nos permite guardar las gafas por ejemplo en la guantera del coche sin que se ensucien ni se rayen. Sin embargo de cara a la limpieza de los cristales, la gamuza clásica es mucho más práctico porque lo podemos llevar dentro de la misma funda rígida. Hubiera sido un accesorio agradable que en RE lo hubieran incluido. En este sentido, lo hacen muy bien en PilotVisual ofreciendo el Pack Regalo (cinta para gafas; gamuza; y limpiador). Lo malo es que lo ofrecen al sobreprecio de 15€, quizás razonable en unas American de 80€, pero una cortesía que sería muy de agradecer en la Randolph.



A diferencia de las AO Eyewear Aviator que sólo las más caras montas cristales minerales, con las Randolph Engineer Aviator todas las lentes son de este material. Cuentan con la tecnología Skytec, son anti reflejantes en la cara interna, y con protección UVA/UVB del 100%. Resiste los arañazos, de hecho los cristales Skytec cumplen la normativa ANSI y de la FDA, resistiendo el impacto de una bola de acero de 1,5cm de diámetro lanzada desde una distancia de 120cm. Los cristales van firmandos por Randolph en la parte superior.

La inclusión del cristal mineral hace que sean ligeramente más pesadas: 39g. A algunos puede incomodaros, pero al menos los que estamos acostumbrados a llevar gafas graduadas, estamos habituados a ello. En mi caso siento que ese peso extra las adapta mejor sobre la nariz.

Las varillas son muy sólidas y rezuman durabilidad. Lo demuestran estando orgullosos de ellas, con la marca grabada, y el Made in USA en su interior.



Las bisagras ajustan muy bien y se ven robustas. El interior de las patillas tipo bayonet es muy similar al de las AO, así que veremos si acaban ensuciándose en su interior o no. Quizás las temple hubieran sido mejor en ese aspecto a costa de ser menos cómodas.



Con un diseño icónico, mítico, reconocible, legendario y probado, pero a su vez, bastante visto y poco original, no hay mucho que podamos decir de estas Aviator, con la salvedad de los pequeños detalles. Por ejemplo, as gafas están certificadas HGU4/P de la Fuerza Aérea y la especificación militar MIL-S-25948. Además cuentan con algo muy americano, y que aporta una enorme confianza en el producto, aunque ninguno de sus competidores lo ofrece. La garantía es de por vida ante cualquier defecto de fabricación en las soldaduras.



La sensación es de el típico producto Made in USA hecho para durar. Eso no quiere decir que no vaya a requerir mantenimiento, por ejemplo mis anteriores American Optical Aviator necesitaron que se apretaran los tornillos de las varillas, puesto que se habían aflojado.

En Estados Unidos se venden a 279$, unos 237€ al cambio. Lo fácil habría sido venderlas aquí a 279€, una conversión 1 a 1 que aplican muchos comercios de renombre. Afortunadamente, la gente de PILOTVISUAL es mucho más ética, y nos lo ofrecen a un precio incluso más competitivo que en USA. Siguen siendo unas gafas caras, y de capricho, pero con una calidad de manufactura indiscutible. En cierta forma, una inversión.

Aún así es una gafa de precio elevado, superando incluso a las Ray Ban Aviator Classic. Si andas detrás de unas genuinas gafas de aviador, o estilo piloto, descartaría de entrada las de Ray-Ban. Si tienes suerte serán Made in Italy, y sino, serán Made in China. Poco tienen que ver con cuando eran de Bausch & Lomb. Las American Optical Aviator, ofrecen en cambio muchísimo más que las RayBan, y a un precio más bajo. Si quieres unas buenas gafas de sol de piloto, y no quieres gastar demasiado dinero, son tu opción: Made in USA, de mejor calidad, y mucho más exclusivas, al menos en Europa.

Las Randolph Aviator van un paso más allá de AO, y mucho más allá de RB, manufactura completa en Estados Unidos, casi artesanal, acabados cuidados, y unos niveles de resistencia y durabilidad algo mejores. En pocas palabras, levemente superiores a las AO, pero al doble de precio. ¿Valen la pena? Yo creo que si quieres unas gafas de sol que te duren toda la vida, sin lugar a dudas. Pero si quieres empezar con menos riesgos, haz como yo hice, prueba primero las AO.



Si quieres conocerlas un poco más, puedes descargarte el catálogo completo de la marca (20,6 Mb. en formato PDF), que con más de 40 páginas te transmitirán su particular filosofía.