Normalmente el proceso que sigo para reinstalar el sistema, es primero de todo, copiar los programas que no requieren instalación, mis archivos, y el contenido de mi perfil (Menú inicio, Mis documentos, y Escritorio), a otro sitio. Ese otro sitio puede ser otra partición del disco, otro disco duro, o un DVD.

Los programas que no requieren instalación, y de los que por tanto podremos hacer copia de seguridad, ya que al ser restaurados funcionarán directamente sin necesidad de reinstalarnos, y nos ahorraremos bastante tiempo. En este grupo entra todo el software transportable, aquellos programas que no llevaban instalador, y algunos que aunque si instalamos desde un instalador, funcionan de nuevo al ser copiados. De estos últimos, te sorprendería la gran cantidad de ellos que hay: Open Office, Opera, WinAmp, The Bat!, SmartFTP, Derive, eMule, Everest, Firefox, SeaMonkey, …

Como es lógico, la primera vez no sabrás cuales no requieren instalación, y seguramente es más probable que sepas los que si la requieren: Microsoft Office, 3D Studio, Visual Studio, … En general todo los programas "complejos" requerirán ser reinstalados. Mi consejo es que copies todos los programas que haya bajo Archivos de programa, a la ubicación de backup.

Con todo copiado, formateamos el disco, reinstalamos Windows, y procedemos a restaurar todo lo copiado anteriormente.

Si todo ha ido como es debido, deberemos tener todos nuestros archivos de nuevo en el disco. Así que vía Menú inicio, empezamos a ejecutar cada uno de los programas que tenemos, para ver cuál sigue funcionando, y cuál no. Estos últimos será los que tengamos que reinstalar.

Como hemos visto, el proceso completo para tener de nuevo el equipo limpio, se acorta con este procedimiento. Dura aproximadamente 30 minutos, contando aparte la reinstalación de software, y el descargar y aplicar de nuevo los parches de Windows Update. Desgraciadamente estos últimos, suelen requerir más tiempo que el resto de operaciones…

Lo mejor de todo, es que si tenemos Windows Vista, al reinstalar, el propio instalador nos informará que se encargará de mover todo lo que tenemos actualmente a la carpeta Windows.old, así que tras reinstalar el sistema operativo, Windows.old contendrá todo lo que había en el perfil, archivos de programa y carpeta Windows.

De esta manera, nos ahorramos el backup previo, y la restauración consiguiente, ya que Windows lo hace por nosotros. Al acabar la instalación, no tenemos más que acceder de nuevo a la carpeta con las copias, y restaurar lo que nos haga falta.

Este mecanismo de Vista, nos ahorra tiempo en las reinstalaciones, que lamentablemente se verá compensado con el tiempo extra que hace falta para instalar las actualizaciones de Windows Update.

Cuando no necesitemos nada más de Windows.old, podremos borrarla para liberar espacio. Su eliminación no es trivial, ya que aunque tomemos posesión de ella, demos permisos, y eliminemos todo, siempre nos dará algún error en el proceso, y no podremos eliminarla completamente. El truco para deshacerse de ella definitivamente está en ejecutar el Liberador de espacio de Windows.

Veremos que cuando haya acabado el exámen, aparecerá una casilla indicando Instalaciones anteriores de Windows. Marcándola, se borrará completamente el contenido de Windows.old.