Esta mañana he estado usando el ordenador de forma normal, e iba perfectamente.

Cuando he llegado a casa esta tarde, me he encontrado que Windows no arrancaba. Es algo que no se porque motivo pasa de vez en cuando, así que como de costumbre he vuelto a apagar el equipo y a encenderlo.

Windows ha ejecutado un CHKDSK en la unidad C: ya que se había cerrado incorrectamente y se ha quedado bloqueado en la pantalla de splash.

He vuelto a apagar y encender, y estando ya dentro de Windows he visto que la unidad D: no estaba disponible.
En este punto es cuando me he empezado a asustar de verdad… Mi unidad D: es un disco de 60 Gb en el que tengo colocados todos los programas que no requieren instalación, y los archivos de mi trabajo. Mis malas costumbres y mi inconstancia hacen que la copia más reciente que tenga de ese disco duro en CDs sea de hace 1 año o más. Pero no me podía permitir el lujo de perder toda esa información…

Al volver a arrancar de nuevo, Windows 2003 Standard Server no se iniciaba y se quedaba bloqueado en la pantalla de splash.

Como esto de tener que reinstalar es algo que me va ocurriendo con cierta frecuencia, hace unos años que tomé la determinación en mi antiguo Windows 2000 de tener 2 discos duros en FAT32, para evitar pérdidas de datos, y facilitar el acceso desde disquetes de arranque DOS.

El C: siempre ha contenido el sistema y aquellos programas que se tienen que instalar, y la D: mis compartidos del eMule, música, programas que no requieren instalación, documentos del trabajo, el servidor web y de FTP, …

Con un disquete de MS-DOS 7.10 he procedido a arrancar para mirar que le pasaba al disco D:. Afortunadamente he podido entrar, he ejecutado un CHKDSK y me he preparado para copiar a ese disco, las cosas que quería conservar de la C:. Básicamente el escritorio, la estructura del menú inicio y mis documentos.

Después de pensarlo durante 2 minutos he decidido dejar de lado Windows 2003 Standard Server y poner Windows XP Professional como tenía antiguamente. Me hacía cierta ilusión poder probar el inminente SP2 con grandes mejoras.

Reinstalo XP en el disco C: eliminando todo y volviendo a formatear (por defecto solo puede ser en NTFS), 30 minutos después ya había acabado.

Lanzo el Partition Magic 8 para DOS, convierto el volumen a FAT32 y redimensiono la partición. No se porque los Windows suelen dejar 8 Mb en el disco sin particionar. 8 Mb no son demasiado, pero son míos, así que aumento la partición hasta los 80 Gb totales del disco. 5 minutos después ya tengo el tema solucionado.

En media hora más reinstalo drivers de VGA, AGP, IDE, SB, … (Por suerte, tengo los instaladores bien localizados en el disco duro).

Los siguientes 15 minutos los paso configurando Windows y moviendo los datos que había copiado en la unidad D: y añadiendo algunos addons a Windows, que también tengo preparados en otra carpeta del disco.

Pese a que como he dicho, tengo todo lo necesario para cada reinstalación bien localizado en el disco duro, he perdido ya casi 1 hora y media.

Reinstalo los programas que me son indispensables: Office 2003 Professional, Macromedia Studio MX 2004, y algunos otros. Al final unos 20 programas, para los cuales he tenido que ir buscando los CDs en el armario. Llevo más de 1 hora perdida con esto.

Todavía me queda descargarme del Windows Update todos los parches necesarios. Comienzo a descargar los 40 Mb del SP1, y aprovecho para escribir esta crónica.

Faltan todavía 10 Mb por bajar, me quedan un montón de parches más por poner (unos 30 Mb más), y algunas aplicaciones por instalar.

La mala noticia de la noche es que he perdido mi PST con los contactos y emails del Outlook, los favoritos de Mozilla, y algunas cosillas más.

Resumen: 3 horas perdidas, un buen disgusto que me he llevado, y la pérdida de algunos datos. Mañana por la mañana a seguir con lo que falta…