Hace unas semanas leía en un foro, que una persona que andaba buscando una réplica del TAG Heuer Monaco. Un reloj que le parecía precioso como a mi también me lo parece, pero del que no estaba preparado para desembolsar los 4.000€ de su precio de tarifa.

Este tipo de mensajes buscando falsificaciones son bastante habituales. Lo que me llamó la atención es que la persona del Monaco afirmaba que era muy fácil conseguir falsificaciones de Apple iPhone o de polos Lacoste, mientras que en relojes la cosa no era tan fácil. Me sorprendió, y debo admitir que en eso tenía razón.

Dado que lo que le gustaba del Heuer Monaco era su diseño, le recomendé hacerse con un homenaje, un reloj que se le pareciera, pero que no luciese ese marca. Algo como el Jaragar JR805, un reloj que por 30€ nos ofrece una calidad acorde a su precio. No estuvo de acuerdo en ello, porque además quería que llevase la marca TAG Heuer. Esa respuesta me demostró que en realidad no le gustaban las lineas del reloj, sino la marca, un ejemplo más de como algunos pretenden vivir de las apariencias.

Afortunadamente, eso me dio la idea para este artículo, y al final que aclarase algunos conceptos.

Réplicas, fakes o falsificaciones

Las réplicas, falsificaciones, fakes o relojes falsos, son copias de relojes que intentan reproducir al modelo original. Muchos de ellos lo hacen hasta en los más pequeños detalles con el objetivo de pasar por el original.

En el 99,9% de los casos, ese énfasis es sólo ahí, en los detalles, en las cosas que la mayoría de gente conoce e identifica como el original. Tradicionalmente el logotipo de Omega o de IWC o de Hublot. y poco más. Es decir, ni siquiera externamente copian todo. Muchos falsificadores se enorgullecen de la calidad de sus productos, algunos incluso los equipan con maquinarias suizas en su interior. Son falsificaciones de precios elevados y que pueden rondar los 500€, pero que al final acaban montando un ebauche suizo que no es comparable al calibre del original.

Pensad que por la ilegalidad que representan las falsificaciones, éstas se producen en el mercado negro. Son actividades penadas, y naturalmente ningún experto en relojes querrá trabajar allí si tiene una opción mejor. Instalaciones asiáticas donde no hay control de calidad, donde nadie sabe de donde llegan los materiales ni las fornituras, y unos ensamblajes por personal sin cualificar. El resultado son 500€ perdidos, ya que salvo para aparentar, poco tienen que ver con el reloj original, ni en calidad, ni en duración ni en prestaciones.

Tened cuidado porque además de ser ilegales, muchos de ellos son fraudulentos. En sus webs suelen publicar las fotografías de los modelos originales, muchas veces robadas de la propia web de la marca. Luego cuando hacéis la compra, y suponiendo que no sea un timo para robaros el dinero lo que recibís no se parecerá en nada a ese reloj.

Lo que sorprende es que incluso relojes tan baratos como el F-91W, también sean falsificados.

Muchos de ellos no se ocultan, firmando incluso las fotografías como la del caso que nos ocupa, la primera la falsificación un TAG Heuer Carrera SpaceX CAR2015.FC6321 que venden a 250€, y del que montan con una maquinaria de cuarzo y dicen no hacerse responsables en cuanto a la estanqueidad. La segunda fotografía es el modelo original de unos 4.500€.





No hay más que ver el engaño, venden un reloj con un precio de coste de no más de 50€ por 5 veces su precio. Algo que no hacen siquiera los de TAG Heuer.

Homenajes, inspiraciones o tributos

A diferencia de las falsificaciones los homenajes u homages en inglés son legales. Incluso aunque el reloj sea exactamente igual al original, pero con otra marca, suele estar tolerado. Digo esto porque es difícil innovar en un reloj, al final casi todo está inventado y la mayoría de piezas del mercado de una u otra forma cogen elementos de relojes existentes. Es inevitable que un reloj de buceo se parezca a un Rolex Submariner.

Éticamente son discutibles, y lo reconozco yo mismo con inspiraciones a Rolex del tipo Milgauss, Daytona o Day-Date. No hay que ser muy listo para darse cuenta que esas marcas (Parnis o BagelSport) y muchas otras marcas de relojes chinas, además de venderlos como homenaje con su propia marca, también debieron hacerlo (presuntamente), como falsificaciones. Y si no, ahí estaban los Marina Militare.



Originales, auténticos o certificados

Poco hay que decir de ellos. Los relojes genuinos, los originales. En general caros para lo que ofrecen, porque en la relojería de calidad, salvo contadas, y habitualmente poco conocidas excepciones se mueve en el sector del lujo, así que generalmente si quieres un buen reloj, debes pagarlo. Lo bonito de esto, es que buscando, aprendiendo e indagando podemos hacernos con relojes como Kronos, Orient o Parnis con una excelente relación calidad-precio. Obviamente si somos pacientes, y esperamos al descuento ideal, eso mejorará todavía más las cosas.