Compro con cierta regularidad revistas del sector del automóvil, y como aficionado a este mundo, mis cabeceras preferidas han ido cambiando de Motor 16, Coche Actual, Autopista, Top Auto, Automóvil, Car and Driver, y ahora Car entre otras.

Huyo de aquellas que dan la impresión de ser puramente publicadad, así de aquellas que hacen pruebas o testean modelos que yo mismo podría evaluar.

De Automóvil, me gusta su elegancia, y la exclusividad de los coches probados de algunos meses. De Car and Driver me gusta sobre todo el contenido pasional y deportivo de algunos números.

Pero mi gran descubrimiendo ha sido a partir del número 40 de julio de 2010 de la revista Car. Había leído algunos números de la edición inglesa, y me encantaba su tono, por lo que pensé que la edición española, sería una mala traducción (quizás guiado por su precio de 2,5 €, francamente bajo si lo comparamos con las otras).

Al leer con detenimiento su contenido, he tenido la sensación de tener en mis manos algo diferente a lo que había visto hasta entonces. Una sensación de frescura y originalidad, como ya tuviera en 1988 con Automóvil, y en 1997 con Car and Driver.