Vale, el título es algo capcioso, pero dejadme que me explique, porque la idea es muy similar a la de Renault, la F1 y los ordenadores.

Allá por 1984, una compañía de software del Reino Unido caracterizada por sus bajos precios puso a la venta al precio de 1,99 libras el título Formula One Simulator, esa compañía era Mastertronic, y no dejaba de ser el mismo software que hubieran creado en Spirit Software bajo el título de Formula One.

Al año siguiente aproximadamente, y debido a mis limitados recursos, me hice con él al precio de venta en nuestro pais, 395 pesetas, que era bajísimo, esperando encontrarme un título no demasiado bueno, pero que podía hacer, ¡me encantaban los coches!

El juego no era bueno en absoluto, le faltaba mucha agilidad (frames que se dice ahora), pero los gráficos eran buenos, las prestaciones simuladas bastante precisas, y sobre todo, contaba con réplicas de circuitos reales.

El caso es que en 1987, Virgin Games la adquirió, pasando a ser Virgin Mastertronic, y más tarde simplemente Virgin Interactive.

Mucho tiempo después, en 2009, Richard Branson empezó a patrocinar al equipo de Fórmula 1 Brawn GP, y en ésta temporada 2010, crearon su equipo propio Virgin Racing.

Sin embargo, y como habéis podido ver, de manera indirecta, ya formaba parte de este mundillo mucho tiempo atrás.