Después de hacer la ruta por las fábricas de Comansi, y hablaros del poder que tienen los edificios, este artículo era previsible. Por un lado, quiero homenajear a todo el importante sector industrial que hubo Catalunya, en Barcelona, y en mi barrio en particular. Algunos de los emblemas que os voy a mencionar, los vi de primera mano, mientras que de otros, ya ni si quiera quedan vestigios.

Ciertamente os he hablado alguna vez de La Sagrera, por ejemplo en el artículo sobre El Wawanco. Pero esta vez, voy a ir un poco más en la linea del Parque de La Pegaso.

Es estremecedor comprobar como el barrio, donde podríamos decir que he crecido, ha estado repleto de industria dedicada a la producción de artículos que tanto me gustan: vehículos, artículos de escritura, … Aprovechando la compañía de mi amiga Sidra Isidra, aquí va el reportaje.

Inoxcrom

Podríamos decir que los orígenes de Inoxcrom se remontan a 1940, aún con el nombre de Industrial MAVA. Primero desde un taller en la calle Londres 102. En 1956 se trasladan a la Carretera de Ribes 535. Fue fundada por Manuel Vaqué Ferrandis.

En 1973 Inoxcrom se traslada a un edificio antes ocupado por la harinera La Esperanza, que había cerrado en 1964, y que estaba ubicado en la calle Sagrera 53. Empiezan ocupando 2 plantas y 2.041 m2, para llegar a tener en 1982 más de 6.000m2. Hasta que en 1992, se trasladan a una nueva ubicación en la calle Torrent Estadella 46-54.

La fábrica de La Sagrera, se derriba en 2005, con el fin que CEVASA que tenía mucho que ver con el Parc de la Pegaso, construya pisos. Unos pisos, a los que casualmente pude haber ido a vivir.

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Staedtler

Aunque la marca Staedtler se comercializaba desde los años 40, Staedtler Española o Staedtler Iberia, no se constituyó hasta 1969, con delegaciones en Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao. Trasladó su sede social a Castellbisbal el 17 de mayo de 1989. Su antigua fábrica en la calle Pacífico 51, está sorprendentemente eliminada de la memoria de muchos vecinos, pero ahí estuvo, antes de que construyeran los nuevos bloques de edificios, y que abrieran un supermercado de la enseña Día.

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Nemrod

Nemrod se funda en 1935 como una fábrica de juguetes. En 1941 empiezan a producir artículos de buceo y en 1945 registran la marca. En 1981 se venden a Metzeler, y algunos años después se trasladan a Estados Unidos.

Ubicado en la calle Gran de la Sagrera 44, en la casa Can Sagués, a la que se llamaba “las gomas” por la materia prima que trabajaban, se trasladarían después a Canovelles, manteniendo ese local, solamente como oficinas.

Conocí ese recinto primero como un solar abandonado, muy parecido a lo que era el final de la calle Garcilaso entonces, y que luego sería el Circuit Municipal d’Automodelisme, que impulsaba el Orient Express, y donde probablemente viéramos a Pedro de la Rosa en sus comienzos.

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Pinturas Ivanow

Debe su nombre a Víctor Ivanow Bauer, un químico barcelonés que en 1959 decidió fundar una fábrica de pinturas. El edificio se retrasó hasta 1967. De esta fábrica, salieron litros de pintura, como la célebre beige playa, que dieron color a los entrañables Seat 600. Se ubicaba en la calle Hondures 28-30, y posteriormente se trasladaría a la Zona Franca. En 1974, se vendería a Azko Nobel.

Posteriormente, fue alquilándose a diferentes empresas del sector textil, hasta que al final en 1997 la compra Xavier Basiana, estando desde entonces dedicada a promover las actividades artísticas y culturales.

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Adhesivos Bostik

Era una de las más de 50 fábricas que tenía la multinacional francesa Total (The Boston Blacking Co), y que en 2006 quedaría abandonada. Se dedicaba a la fabricación de cola para calzado. De forma similar a la Nau Ivanow. Hasta que en 2016, se convierte en la Nau Bostik, ubicada en la calle Ferran Turné 11. Tiene el honor de ser la última fábrica industrial que hubiera en activo en el barrio.

Un espacio rodeado de polémica con la alcaldesa Ada Colau, que tanto dice potenciar la cultura, y los sistemas alternativos, no ha apoyado en absoluto. Más bien justo lo contrario, porque la ha clausurado en varias ocasiones.

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Pegaso

Sita en la calle Gran de La Sagrera 179-197, antes se llamaba Carrer de la Sagrera, y antes aún Carretera de Ribas. En los números 179-197 estaba desde 1907 la fábrica de Hispano Suiza, la legendaria firma de automóviles de lujo española, que quizás hoy nos suene más a relojes que otra cosa,, pero que en su época fue conocida mundialmente. En 1946, la marca estatal ENASA (Empresa Nacional de Autocamiones Sociedad Anónima) se hace cargo de ella, y en 1947 empieza a operar bajo la denominación de Pegaso. A estas instalaciones, las conocíamos como La Pegaso. Estuvieron funcionando hasta 1979, momento en que se trasladaron a la Zona Franca.

En 1972 empiezan a construirse los pisos Meridiano Cero que ocupaban parte de las instalaciones que ocupaba la factoría, y se terminan en 1974. Luego vendrían las siguientes fases, así como el colegio Príncipe de Viana inaugurado en 1977. Quedaba un descampado abandonado, que a partir de 1986, se convierte en el actual Parque de la Pegaso, no mucho menos abandonado que cuando era un solar, todo hay que decirlo.

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Es curiosa la transformación del sector industrial, primero con fábricas, y luego servicios (recuerdo la cantidad de concesionarios de coches y talleres mecánicos que teníamos), a uno residencial con viviendas, supermercados, y negocios extraños. La transformación en cuestión, tiene su parte triste, parecida a la de los comercios que cierran. Si en algún momento necesitáramos volver al sector industrial, cosa que cada vez veo más clara, lo tendremos totalmente imposible, sin las instalaciones necesarias.

No quiero terminar el artículo sin mencionar otros casos similares en las cercanías: Mercedes-Benz en el barrio de Sant Andreu que cerró en 2007, o Burberry’s en el de Bon Pastor que lo hizo en 2010.