El SEAT Ateca, es el nuevo SUV de la marca de Martorell. Un modelo que viene a incorporarse al sector de vehículos más popular en nuestro país, los Sport Utility Vehicle, que representan un 25% de las ventas.

Viene a competir con los líderes el Nissan Qashqai, el Renault Kadjar o el Citroën C4 Aircross, lo que sin duda es una apuesta ambiciosa, y porque no decirlo, una garantía de futuro en la solvencia de SEAT.

Un automóvil, que sobre la plataforma modular MQB de Volkswagen, la envuelve en el nuevo diseño de SEAT, inspirado en el prototipo 20V20, pero con unas lineas más compactas. Potencia la pasión, la emoción y la deportividad, salvo que equipando unas motorizaciones que van desde los 110 CV hasta los 150 CV en gasolina y de los 115 CV hasta los 190 CV en diesel, no es precisamente lo que yo entiendo por un deportivo. Quizás es que me falta una versión CUPRA.

Se ofrece en dos terminaciones, la media, llamada Style, y la superior llamada Xcellence, se que no a mucho tardar aparezca la inferior Reference. Viene cargado de tecnología y detallitos, según versiones tenemos de serio o como opción, desde el asistente de aparcamiento, con cámara de visión de 360º (750€), el acceso sin llave (keyless), el selector de modos de conducción (Driving Experience), los faros delanteros de LED, o el programador de velocidad con reconocimiento de señales de tráfico (225€). Otros siguen esa filosofía de personalización y chorraditas, que pusieron tan de moda los estadounidenses: luz de bienvenida, botón de encendido con función “mi latido”, o la iluminación interior de colores. Miles de personalizaciones, que eventualmente nos pueden hacer subir el precio del coche en más de 10.000€ si se nos va la mano.

Fiel a su historia, toma el nombre de Ateca, una localidad española, esta vez, radicada en Calatayud (Zaragoza). Sin embargo esta vez, su producción se lleva a cabo en las instalaciones que posee el grupo en la República Checa, y que darán salida a un modelo equivalente, el Sköda Vision S

Podemos elegirlo dependiendo de la versión con tracción delantera, o con tracción total (4Drive), y con cambio secuencial (DSG), o manual. Pero falta una versión híbrida, que de momento si tienen muchos de sus competidores.

Los precios parten de los 22.000€, y llegan hasta los 36.000€. Un rango donde hay mucha competencia, pero bastante parejos a los del Qashqai. Fiel a mis principios, no iría ni a por uno ni a por otro, y me quedaría antes con el Nissan 370Z.

Me parece una buena alternativa de precio más moderado, a los Audi Q3, o los Volkswagen Tiguan.