Desde que tengo el suficiente uso de razón como para comprender los relojes automáticos, que me han llamado la atención. Recuerdo con inmenso cariño todavía, como de pequeño, estando en casa, me ponía con bastante frecuencia el Ricoh Medallion / Dynamic Wide que mi padre había dejado de utilizar.

Luego descubriría, que ese modelo de principios de los 70, estaba en realidad muy inspirado en el Rolex President, así que buen gusto no me faltaba. Sin embargo a medida que mi edad aumentaba, los avances tecnológicos lo hacían también, y empecé a sentir más atracción por los modelos de cuarzo, que ofrecían mayores funcionalidades. Primero con los digitales, luego con los analógicos, y por último con ambos.

Leí hace algún tiempo, que en realidad solo los relojes mecánicos tienen alma, y volví a apreciar las virtudes de mecanismos que se mueven de forma mecánica. Aproveché la oportunidad, y me compré un Seiko SNZF55, que por algo menos de 120€, no pude rechazar.

James Bond ya no luce modelos de Seiko, y las versiones más económicas se ensamblan en Singapur o Malasia en vez de Japón, de ahí que la denominación completa sea SNZF55K1 en vez de SNZF55J1. Definitivamente los tiempos han cambiado.

Pertenece a la gama media/baja de modelos automáticos Seiko, es un divers 100, que se engloba dentro de la familia Seiko 5 Sports. Lo más importante es su calibre, un 7S36B de 23 rubies, y manufactura Seiko latiendo a 21.600 bph. No ofrece parada de segundero, ni tampoco la cuerda manual usando la corona, pero es fiable, duradero, y si se tiene algo de suerte, bastante preciso. Oficialmente se indica una tolerancia de entre -25/+35 segundos/día, habiendo modelos por ahí que rondan el segundo, y siendo lo habitual del orden de +15 segundos/día. En mi caso, está sobre los 8, así que considero que he tenido suerte. En todo caso, la regulación por parte de un relojero con cronocomparador, lo puede dejar fácilmente en esos términos.

Jugar con las diferentes posiciones del reloj, para compensar su marcha, se hace entretenido de vez en cuando, y le da un toque especial que no tienen otros mecanismos.

La reserva de marcha es de 41 horas que es una buena cifra, y nos permite desentendernos de él durante casi dos días. Unido con que la carga desde el rotor se hace de manera bidireccional, quiere decir que aprovecha mejor la energía del movimiento, y por tanto no hace falta llevarlo tanto tiempo para que esté en plenas condiciones. En este sentido es superior a movimientos de gamas equivalentes como los Miyota 8215.

Presenta hora, minutos y segundos, adicionalmente al día del mes, y de la semana. Este último en castellano e inglés. Personalmente hubiera renunciado a estas dos complicaciones, a cambio de mayor precisión. En lo que respecta al día del mes, me sigue resultando un esfuerzo el tenerlo que corregir cada primero de mes cuando el vencido no tenía 30 días. Puestos a poner pegas, un 4R (4R16, 4R36), le habría ido como anillo al dedo.

El exterior es poco refinado, pero bien acabado y resistente. La pulsera y el bisel son de acero inoxidable plateado, mientras que el cristal es mineral. Lo que llama hardlex, no deja de ser un vidrio mineral, con un tratamiento para hacerlo más resistente. A la práctica, resulta más fácil de rallar que uno de zafiro, pero es a cambio menos frágil. La caja sigue los mismos patrones de resistencia y simplicidad, que lo homologan como Water Resist 100M, es decir, resistente 10 ATM.

Las manecillas y las marcas horarias están pintadas con Lumibrite, una pintura luminescente no radiactiva, que según las especificaciones es capaz de iluminar hasta 8 horas después de haber recibido la suficiente luz. No he comprobado este dato, pero si que puedo asegurar, que la visibilidad nocturna es muy buena.

Con un diámetro de bisel de 40mm (43 mm si contamos la corona), el tamaño es adecuado, pero estéticamente agradecería un poquito más.

La tapa de la caja es sorprendentemente transparente, y del mismo material que el cristal. Es algo habitual en los Seiko 5, aunque no tanto en los relojes en general. A priori, hubiera preferido una tapa también metálica, pero al poco de usarlo, la agradezco de este modo, para que me permita observar su funcionamiento. Lo veo como un buen atractivo para alguien que como yo, empieza con los automáticos.

Este modelo en particular, no deja de ser un descendiente de los Seiko 5 de los años 70, pero con leves mejoras en el calibre de mediados de los 90, para acabar vendiéndose desde mediados de 2000, hasta nuestros días.

Actualizado a sábado 07 de septiembre de 2014. 8:33:
Tras casi dos años, y afortunadamente con la garantía aún vigente, el reloj ha empezado a pararse. De hecho su reserva de marcha no llega a aguantar toda la noche. El problema es la masa oscilante, que aunque gira, ha dejado de hacerlo con total libertad. De modo que lo he llevado al SAT como hiciera con Casio y Certina.
Me han comentado un plazo de entrega de 15 días naturales, y que no es un problema habitual en estos relojes. Tras 5 días, un SMS me confirmaba que el reloj ya estaba reparado.
Las actividades realizadas fueron revisión parcial (17€); cambio del movimientos (85€); y revisión de estanqueidad (11€). En conjunto casi tanto como lo que costó el reloj completo. Me indicaron que en estos casos, preferían cambiar el movimiento completo, aunque me sorprendió que no me entregaran el viejo, y que montaran el 7S36B que llevaba en origen, en vez del actualizado 7S36C.
Al estar en garantía no me cobraron nada, el trato fue correcto, y el reloj funciona correctamente hasta ahora, tanto en lo que a reserva de marcha se refiere, como a precisión.
Los puntos negativos fueron un horario del SAT un tanto peculiar, solamente abren por la tarde los jueves, y es hasta las 18:00, y que no me entregaran las piezas antiguas, que hace dudar sobre si realmente se cambió completo o no.