Recientemente he aprovechado para ver Solaris, tanto la versión original de 1972, como el remake de 2002.

La historia es la misma, pero la puesta en escena totalmente diferente en los dos films. Aunque no suele ser algo habitual, me quedo con la versión moderna.

Ambas películas, están basadas en el libro del mismo título escrito por Stanislaw Lem durante la década de los 60. Hasta el momento no he tenido ocasión de leerlo, por lo que no hace falta que diga que ¡estoy deseando hecharle el guante!

Realmente emociona cuando Chris (George Clooney), recuerda a Rheya (Natascha McElhone) en el vagón de tren, mientras suena First sleep de Cliff Martínez.

En otro sentido, destaca el momento cargado de magia en el que Chris le recita a Rheya un fragmento del poema de Dylan Marlais Thomas, Y la muerte no tendrá señorío. Una escena que denota felicidad utópica, y aunque no lo parezca, también vacío y desesperación.

Antes de leer el poema de Dylan Thomas, en su versión original, o en la traducida al castellano, te recomiendo que escuches First Sleep:

And death shall have no dominion (Dylan Thomas)
Dead mean naked they shall be one
With the man in the wind and the west moon;
When their bones are picked clean and the clen bones gone,
They shall have stars at elbow and foot;
Though they go mad they shall be sane,
Though they sink through the sea they shall rise again;
Though lovers be lost love shall not;
And death shall have no dominion.

And death shall have no dominion.
Under the windings of the sea
They lying long shall not die windily;
Twisting on racks when sinews give way,
Strapped to a wheel, yet they shall not break;
Faith in their hands shall snap in two,
And the unicorn evils run them through;
Split all ends up they shan't crack;
And death shall have no dominion.

And death shall have no dominion.
No more may gulls cry at their ears
Or waves break loud on the seashores;
Where blew a flower may a flower no more
Lift its head to the blows of the rain;
Through they be mad and dead as nails,
Heads of the characters hammer through daisies;
Break in the sun till the sun breaks down,
And death shall have no dominion.

Y la muerte no tendrá señorío (Dylan Thomas)
Desnudos los muertos se habrán confundido
con el hombre del viento y la luna poniente;
cuando sus huesos estén roídos y sean polvo los limpios,
tendrán estrellas a sus codos y a sus pies;
aunque se vuelvan locos serán cuerdos,
aunque se hundan en el mar saldrán de nuevo,
aunque los amantes se pierdan quedará el amor;
y la muerte no tendrá señorío.

Y la muerte no tendrá señorío.
Bajo las ondulaciones del mar
los que yacen tendidos no moriran aterrados;
retorciéndose en el potro cuando los nervios ceden,
amarrados a una rueda, aún no se romperán;
la fe en sus manos se partirá en dos,
y los penetrarán los daños unicornes;
rotos todos los cabos ya no crujirán más;
y la muerte no tendrá señorío.

Y la muerte no tendrá señorío.
Aunque las gaviotas no griten más en su oído
ni las olas estallen ruidosas en las costas;
aunque no broten flores donde antes brotaron ni levanten
ya más la cabeza al golpe de la lluvia;
aunque estén locos y muertos como clavos,
las cabezas de los cadaveres martillearan margaritas;
estallarán al sol hasta que el sol estalle,
y la muerte no tendrá señorío.