De pequeño, cuando estaba enfermo y me quedaba en casa, una las cosas que más ánimos me infundían, era ponerme el Ricoh Medallion que mi padre tenía guardado en un cajón y ya no usaba.

Bastante tiempo después, descubrí que ese reloj que tanto me gustaba, era un homenaje al Rolex Day-Date, y que al estar construido con acero inoxidable, en vez de metales preciosos, me gustaba más que el propio Rolex. Lástima que el Ricoh montara un cristal de plexiglas.

Tras experiencias con relojes automáticos japoneses, rusos, y suizos, me faltaba probar un modelo chino.

En realidad, homenajes al Day-Date, hay muchísimos, desde los conocidos Alpha President Day Date, de calidad aceptable, y precios entorno a los 100€, hasta el precioso Colomer & Sons Attempore, que por 350€, tiene un precio demasiado elevado para lo que ofrece.

Las malas lenguas dicen que la factoría de Beijing que hace los Bagelsport, es la misma que antes hiciera réplicas de Rolex, lo cual personalmente me creo.

Podía haber escogido el Daytona, un modelo sin duda más atractivo. Pero para ser francos, la conversión del cronógrafo original, a esferas de día del mes, de la semana y 24 horas, le quitaba la mayoría de su valor.

De modo que opté por el Steel BagelSport Day-Date, un reloj que puedes conseguir por aproximadamente 25€ envío incluido. ¿Parece increíble, verdad? Los acabados no son nada del otro mundo, y el control de calidad es el habitual en este tipo de productos, yo diría que nulo. Es decir, puedes encontrarte con una unidad con acabados decentes, y mecánicamente afinadísima, o con una que ni siquiera llegue a funcionar completamente y no sea demasiado precisa. En mi caso, no es ninguna maravilla, pero está por encima de la media. Me sorprende enormemente su precisión, de unos +22/segundos por día. No es brillante, pero planta cara sin miedo a muchos relojes de precios más elevados. Obviamente no hay especificaciones oficiales, pero si nos referimos al Miyota 8215 original, estas son -20/+40 segundos/día y 40 horas de reserva de marcha. Por lo que las cifras obtenidas son muy buenas, y excelentes para su precio.

Monta el calibre Dixmont Guangzhou DG2813 / Nanning NN2813 / Beijing BJ28137 un clon chino del Miyota 8215, pero con algunos cambios, como el día de la semana a las 12, 22 rubís, latidos a 21.600 bph, parada de segundero, y posibilidad de carga manual. Algo sorprendente en ese precio, aunque el rotor sea de carga unidireccional. Naturalmente ni es tan suave ni tan eficiente, como en digamos modelos japoneses. Ya de por si los 8000 no son especialmente silenciosos, pero en este, quizás por el movimiento propiamente, o por la caja, el tic tac de su marcha es más que perceptible. No lo considero un defecto, más bien al contrario.

La caja es de acero, con un diámetro de 36 mm, pequeño para la tendencia actual, pero fiel sin más al Day-Date en el que se inspira. El armis bitono y la tapa trasera, son de acero macizo (304 + 2% Cu). Está última es estéril, sin grabado ni serigrafía alguna. El cristal es mineral, y el conjunto ofrece una resistencia al agua 3 ATM. El lumen es pobre tirando a aceptable. Para compensarlo, se ha aplicado en la aguja horaria, minutera, y en las marcas horarias. La lupa sobre el día del mes, esta descentrada unos 1,5 mm a la derecha, en lo que parece ser un defecto congénito de estos cristales. Otra sorpresa agradable es la corona roscada.

Lo peor de todo es el cierre. De tipo oculto (de mariposa), como en algunos Rolex, en vez del deployante. Si estuviera bien ajustado, y estética a parte, no sería un inconveniente, pero es durísimo de abrir, sobre todo las primeras veces, y no dudo que con el tiempo acabe desgastándose, y pueda llegar a abrirse solo.

Sin duda, me ha dejado unas buenas sensaciones, una compra maestra, que más pronto que tarde pretendo reforzar con algo más en esta linea, probablemente el Certina DS 1 Day-Date.