Aunque pueda no parecerlo, STYB es una marca nacional de productos de escritura y papelería. Fundada en 1948 por Juan Sánchez Navarro en Albacete, produciendo entre otras las marcas Jabalina, Scrikks, y la propia Styb.

El nombre viene de estilográfica y bolígrafo, aunque por el espíritu del fundador, les gusta interpretarlo por el acrónimo de Siempre Trabajando y Batallando. Según dicen, venden una estilográfica por cada 1000 bolígrafos, sin embargo, no han descuidado las plumas en su catálogo.

Lo que más me gusta sin duda, es que corren a cargo de la manufactura completa, se encargan del concepto, el diseño, la fabricación, y la comercialización del producto, con importantes acuerdos que hacen que sean relativamente fáciles de encontrar sin tener que acudir a tiendas especializadas.

Por orden de precio, la gama de estilográficas consta de Triumph, Regatta, Opera, Compact y la infantil Monster High. Todas ellas ofertadas en diferentes variedades de colores.

De forma similar a las Inoxcrom Office y Schneider Opus, las STYB Compact se venden en un blister de plástico, que incluye tres cartuchos de tinta azul real. Un agradable detalle, especialmente si consideramos lo asequible de su precio.

La siguiente sorpresa, no lo es tanto, y es que debido a su tamaño, no tiene espacio para cartucho de reserva dentro del cuerpo, algo que no se advierte hasta que no se ha abierto el producto. Teniendo en cuenta que va destinada principalmente a escolares, o a su uso puntual durante viajes, no es grave, pero obliga al usuario a llevar en algún otro sitio cargas de reserva, por si su tinta se agotara en el momento más inoportuno..

Como su propio nombre indica, es una estilográfica compacta, muy del estilo de la Bic Select X-Pen, en cambio ésta si contaba con ese espacio adicional para el cartucho.

Quizás destinada a escolares, gracias a su certificación ISO 11540 para el capuchón a presión, y su normativa EN 71-3 para juguetes, tiene sin embargo un diseño sobradamente sobrio como para ser utilizada por adultos.

Se ofrece en tres colores, negro, rosa, y azul como en mi caso, que a su vez, pueden venir con cartuchos internacionales de color negro, o azul. Me han gustado particularmente las cargas de tinta que trae, y que dan una cobertura excelente sobre el papel.

La sensación de calidad es buena, con pigmentos en gris y azul, el tapón a presión que cierra muy bien y resulta agradable, y el plástico transparente que le da un toque diferente.

A la hora de escribir, la tinta fluye con mucha suavidad, pero la punta del plumín es un tanto gruesa, lo que hace que perdamos precisión a la hora de trazar. Quizás ésto sea debido a que es enteramente de acero, sin recubrimiento de iridio, que hace que sea algo más áspera. Otro punto en contra, ha sido la respuesta de la marca, al menos vía email, ha sido nula.

Sin duda, su calidad y su precio asequible de tan sólo 2,85€, lo hacen ideal para iniciarse, pero sus carencias son importantes también, y deben mejorarse como vimos con la Schneider Opus. Del mismo modo un marca que siendo de aquí debería contar con todo nuestro apoyo, pero de manera recíproca, mejorar en la atención a los usuarios.

Sin olvidar que es la estilográfica de entrada en la marca, debo admitir que no ha colmado mis expectativas, y esperaba algo más de ella.

Tal vez la Styb Compact, sea más robusta, ligera y manejable que por ejemplo la Inoxcrom Office, por lo que podría resultar preferible para niños. En el resto de casos, la diferencia de precio de solamente 30 céntimos, inclinaría mi recomendación al modelo de Inoxcrom.