Task Killer es una herramienta muy útil para mantener controlados los procesos que hay en ejecución en nuestro sistema Windows; y finalizarlos rápidamente.

Rápidamente nos clasifica en pantalla las ventanas que tenemos abiertas, los procesos del sistema, los procesos de usuario, y los servicios del sistema operativo, junto a un icono identificativo del mismo, y la cantidad de memoria que consume. Con un simple clic, podemos finalizar el elemento seleccionado.

Es muy cómoda la opción de mapeo de sus funcionalidades, a atajos de teclado, por ejemplo WIN-T para mostrar los procesos; WIN-W para las ventanas; WIN-S para los servicios; …

Lo peor de todo, son los 14,95 $ que cuesta. Sin duda, ante ese precio, es mucho más lógico optar por el método menos cómodo, pero gratuito para hacer lo mismo. Es decir, combinar el Administrador de Tareas de Windows, con TaskSwitchXP.

Puedes Task Killer 2.25 (367 Kb. en formato EXE).