Taxi: Derrape total (2004), es un remake de la saga Taxi (1998-2003).

Esta cuarta entrega, explota el mismo concepto que las anteriores, pero ambientada en Nueva York en vez de Marsella, con una taxista en vez de un taxista, y sobre todo, haciendo gala de un presupuesto muy superior.

En cuanto a escenas de velocidad, no aporta nada que no se haya visto en entregas anteriores, y tampoco tiene demasiadas notas humorísticas de calidad.

Seguramente lo mejor del film, es la escena en bicicleta del primer minuto (que no supera el nivel establecido por el ciclomotor de la pizzería en la película original); la preciosa Gisele Bündchen; el BMW 760i; y los dos BMW M3 Cabrio.

En pocas palabras, mayor presupuesto, más glamour, pero menos sentido del humor, y peores persecuciones de acción.