Igual que me pasa con los Clics de Playmobil, cuando los veo en los estantes de las jugueterías, que no puedo evitar pensar en los Airgam Boys, lo mismo me ocurre cada vez que veo unos LEGO. No puedo evitar pensar en TENTE.

Para alguien a quien no le gustaban los rompecabezas como era yo, me sorprende lo que me enganchó Tente, y la de cajas que llegaron a regalarme. Aunque al final, acababan en cuatro cubos grandes dependiendo del color de sus piezas: rojo, camuflaje, … Llegando a tener unas cuantas cajas de la serie Scorpion.

El juego de construcciones TENTE, apareció en nuestro mercado en el año 1972, de la mano de los barceloneses de EXIN.

TENTE tenía para mi mayores atractivos que LEGO, por lo que era mi preferido de niño, y no llegué a tener nunca un LEGO. Primeramente, sus modelos se centraban en vehículos civiles y militares, mientras que el LEGO era tal vez demasiado infantil.

Además, la escala era algo más pequeña, así que podíamos tener más piezas en el mismo espacio, y éstas se conectaban mejor que las de LEGO. De hecho LEGO demandó a TENTE por ello, y el fallo dio la razón a EXIN.

Tras el cierre de EXIN en 1993, Educa-Borràs adquirió sus derechos, y estuvo comercializándolo hasta 2007, año en que desgraciadamente el producto desaparecería.

Ciertamente la aparición de TENTE 20 años después de LEGO, no dejaba de ser una adaptación de la idea original, pero aportándole mejoras que hacían de él un juguete más adecuado.

Por otro lado, y aunque se licenciara a Hasbro quien lo comercializó con algunos cambios en EE.UU y Japón, EXIN no dejaba de ser una mediana empresa española, que como hemos visto en otras tantas situaciones, jugaban en desventaja contra el resto de la más avanzada Europa.

En sus casi 30 años, se produjeron diferentes series, bien fueran por temáticas, bien por tipo de bloques, lo que acarreaba que no fueran compatibles entre ellas:
Aire.
Alfa.
Astro.
Combi.
Compact.
Cosmic.
Elephant.
Iniciación.
Mar-Oceanis.
Micro.
Mini.
Mutantes.
Pocket.
Roblock.
Ruta.
Scorpion.
Titanium.
Variant.

Durante la última época de Borràs, se lanzaron nuevas series, pero esta vez, también incompatibles con las originales:
Multimedia.
Sin nombre.