Resulta incomprensible que haya escrito sobre los Xenon 2, Hard Drivin’ o Space Ace y no de Test Drive, a pesar de haber mencionado a Accolade en The Ur-Quan Masters.

Y es que si hoy en día las carreras son de EA Sports, antes eran de Accolade.

Desarrollado por la canadiense Distinctive Software (DSI), y publicado en 1989 por Accolade, Test Drive II: The Duel, fue mi segundo juego para PC, tras Rick Dangerous, e incorporaba grandes innovaciones nunca vista antes en los juegos de conducción. Algunas de estas novedades, aparecían ya en Test Drive, como los escenarios en carreteras reales, donde nos encontrábamos tráfico en nuestra dirección y en dirección contraria, o la lucha contra los radares de policía.

Si en la primera entrega, podíamos ponernos al volante de un Lamborghini Countach, un Ferrari Testarossa, un Lotus Esprit Turbo, un Porsche 911 Turbo, o un Chevrolet Corvette, en The Duel, la lista se reducía a dos modelos, el Ferrari F-40, y el Porsche 959. Los super-coches con velocidades superiores a los 300 Km/h, y con los que soñábamos los entusiastas de aquel momento. Las posteriores versiones para consola, añadían el legendario Lamborghini Diablo.

El juego estuvo disponible para plataformas de 8 bits como Amstrad CPC, Commodore 64, MSX, ZX Spectrum; consolas como las Nintendo SNES, y la Sega Mega Drive; y ordenadores de 16 bits como el Commodore Amiga, Apple IIGS, Apple Macintosh, Atari ST, y PC.

Los gráficos de las versiones de Amiga eran alucinantes, en PC nos teníamos que conformar con el modo EGA, y el sonido por altavoz interno. Sin embrago la jugabilidad, no desmerecía en absoluto. Vista en primera persona desde el interior del vehículo, cuadro de mandos y entorno replicado en base al modelo que conducíamos, curvas de montaña, túneles, gasolineras, …

A diferencia de muchos desarrollos de la época que se programaban en ensamblador o incluso en código máquina, TD2, estaba escrito en lenguaje C, usando Microsoft C Compiler, un concepto que algunos años después, acabaría siendo la norma. Ocupaba apenas 500 Kb. en disco, es decir dos disquetes de 5,25 pulgadas, o uno de 3,5. La cifra se multiplicaba por 3 con todas las extensiones.

El argumento era sencillo, llegar desde la salida hasta la gasolinera del final de la etapa en el menor tiempo posible, evitando los choques, y las multas de la policía. Las multas se podían evitar de dos formas, la primera era cuando nuestro detector de radar nos avisaba, reducir la velocidad para no ser pillados (no se si hoy en día se permitiría vender un juego así), o bien acelerar al máximo y evitar que la patrulla de carreteras nos diera alcance.

Como novedad en la segunda entrega, además de contra el reloj, podríamos correr contra un coche conducido por la máquina. El coche, podía ser el mismo que el nuestro, y otro.

Contando las 11 entregas de la saga, Test Drive II, fue probablemente la versión en la que más expansiones aparecieron. Estas expansiones eran de dos tipos, de nuevos coches que podíamos conducir, y de nuevos escenarios y fases.

The Supercars: Aprovechaba los modelos del Test Drive original, debidamente actualizados, aportando así 5 coches más: Chevrolet Corvette ZR1, Ferrari Testarossa, Lamborghini Countach, Lotus Turbo Esprit, y Porsche 911 Turbo RUF.

The Musclecars: Añadía 5 muscle cars americanos, normalmente en sus versiones más especiales: Chevrolet Camaro ZL-1 COPO, Dodge Charger Daytona, Ford Mustang Shelby GT500, y Pontiac GTO.

California Challenge: Siete fases, que representaban diferentes partes del estado de California.

European Challenge: Seis fases extra, cada un de diferentes, cada una de diferentes países de Europa. Holanda, Alemania, Suiza, Italia, Francia y España.

Estas cuatro expansiones, se agruparían en 1990 en The Collection.

El juego tenía versiones CGA, Tandy y la mencionada EGA, y se distribuía en dos discos de 5,25 o uno de 3,5 pulgadas. Su enfoque estaba a medio camino de los simuladores, y de los juegos de carreras, así que aunque al principio solíamos adoptar el modo arcade, a medida que íbamos avanzando, nos apetecía más ser más prudentes, y disfrutar de la conducción. Curiosamente, antes de la versión PC/EGA, había jugado a la versión de Spectrum, pero no me dijo nada especial.

Precisamente la gente de DSI, se encargaría de la conversión de PC de Out Run para Sega, bajo el pseudónimo de USI (Unlimited Software Inc), lo que iniciaría una batalla legal entre Accolade y Sega.

El motor del juego heredado de Test Drive, tendría tanto éxito que DSI lo continuaría usando en Grand Prix Circuit, o The cycles. Con Test Drive III: The Passion, el desarrollo volvería a Accolade, con una versión 3D que dejaba bastante que desear a tenor de las limitaciones en el hardware de la época.

Gracias al EXO DOS Collection del Internet Archive, lo puedes descargar aquí (1,3 Mb. en formato ZIP).