A estas alturas todos conoceréis la micromarca Trigalux (Trigalux Watch Company), la firma sucesora de Luxmento fundada por Angelo Cafazzo en el año 2016. Trigalux, al igual que su predecesora, decidió apostar por los relojes herramienta, lanzando el T-Diver. Después se centrarían en el TA-100 Pro y ahora acaban de presentar el T-Diver renovado, el T-Diver II que tenía muchas ganas de tener entre las manos.

Si nos centramos en su evolución, tuvimos el T-Diver (T-Diver Classic) en 2017; el TA-100 en 2018; y ahora, en 2019, nos llega el T-Diver II, con un precio que es si cabe, todavía más competitivo que el del anterior T-Diver. Antes de que continúes, y si no lo hiciste en su momento, échale un vistazo a la Entrevista a Angelo Cafazzo Maroto de Trigalux parte del recopilatorio de marcas relojeras españolas.



Ficha técnica

GéneroHombres
CajaAcero inoxidable 316L. 42mm de diámetro sin contar la corona y 12mm de alto
CoronaAcero inoxidable roscada
EsferaPlateada
BiselAcero inoxidable unidireccional de 120 clica
CristalZafiro con tratamiento antireflejos
LumenSí. Super-LumiNova C3-X1
TraseraAcero inoxidable atornillada
CorreaCaucho negro 22mm de ancho
FuncionesHora, minutos, segundos y día del mes
Resistencia al agua20 ATM (200M)
Peso112g
MecanismoSeiko SII NH35A. 21.600 vph, 24 rubís
ComplicacionesCarga automática con rotor bidireccional. Remonte manual. Parada de segundero
Prestaciones41h de reserva de marcha. -20/+40 segundos/día
OrigenHandcrafted in Spain
Garantía2 años
PVP219€
DistribuidorT-Trigalux® (Trigalux Watch Company)

Presentación

Con el tiempo uno se acostumbra a cajas de presentación de relojes que resultan memorables. Me viene a la mente el Unyber UN. En el T-Diver es distinto, porque su packaging mantiene el sentido práctico que debe tener un reloj herramienta, pero a su vez, lo hace diferente al resto de marcas, un poco como la lata G-Shock.

Se trata de una caja de transporte de comedidas dimensiones que es impermeable y muy resistente, así que es un poco como una buena funda de gafas, nos la podemos llevar por ahí para guardar el reloj sin ningún problema.



La caja de transporte está construida con un plástico rígido, el tacto es muy agradable, y las cuatro presillas plásticas hacen que cierre herméticamente. No tengo pensada tirarla al mar, pero es una garantía de que no se colará el polvo dentro. El interior con espuma en color negro protege el reloj de los impactos y han tenido el detalle de incluirnos un paño que nos permite proteger el reloj y limpiarlo.



Como material impreso sólo le acompaña una una tarjeta de garantía con validez para dos años, el manual del reloj y del calibre lo podemos descargar desde su página web, así nos aseguramos que esté siempre actualizado. Como me ocurre a menudo, echo en falta unas lineas de agradecimiento por la compra y sobre la filosofía del reloj.



Diseño y construcción

En el Trigalux T-Diver II, al igual que ocurría en el T-Diver, ahora llamado T-Diver Classic, hay algunas cosas que se ven, y otras que aunque están, pasan desapercibidas.

Empecemos por su caja, una caja de acero 316L con 42mm de diámetro sin contar la corona y que ha sido pulida a mano, un trabajo que pocas marcas pueden afirmar, y que en este rango de precios, incluso me atrevería a decir que no hay ninguna otra. Tiene forma más rectangular que cuadrada, dándole un aire setentero. Como buen reloj instrumento construido para el buceo, la corona es roscada, y lleva doble junta NBR (nitrilo caucho). En esta segunda generación del T-Diver, la corona, al igual que la trasera y el bisel, tienen acabado cepillado. El bisel es rotatorio unidireccional de 120 clics, mientras que el bisel interno, también como novedad del II, es de color negro y con unas atractivas marcas de color naranja cada 5 minutos. Lo malo es que hemos perdido el lumen que tenía en el perímetro el T-Diver I.



La esfera es ahora plateada de aluminio anodizado con unos bonitos relieves en forma de panal. Ciertamente le da un aspecto todavía más diferencial y elegante, pareciendo un reloj de mayor empaque, pero perdemos la frescura del anterior modelo, que nos dejaba escoger entre el negro, el azul, el amarillo o el naranja. Quizás sucesivas versiones del T-Diver II nos traigan ese mismo diseño de esfera pero en más colores. El grabado y el acabado anodizado de la esfera produce unos contrastes muy bonitos. Comparad esta fotografía en un entorno sombreado con la primera del artículo para ver las diferencias.



La parte más destacable de este reloj es su lumen. Ángelo y su gente, especialistas renombrados en la materia han optado por aplicar Swiss Super-LumiNova® de RC Tritec Ltd en grado X1, el más potente que existe. Por si esto fuera poco, está aplicado en dos capas, tanto en las manecillas como en los característicos índices dobles. Para que os hagáis una idea, la Swiss Super-LumiNova® X1 produce una luminescencia que es un 60% mayor que la normal. Tanto es así que comparado con la norma ISO 3157/1991 que regulaba la radioluminescencia en relojes y otros instrumentos de tiempo, la Swiss Super-LumiNova es 1,6 veces más potente y duradera. En concreto han optado por emplear el color C3, es decir el amarillo, de ahí que ese compuesto de lumen sea referenciado como Swiss Super-LumiNova® C3-X1. Por un sobre coste podemos escoger el pigmento que han desarrollado internamente en Trigalux, al que denominan Trigalux® X5 y que es todavía mejor que el que lleva de serie. Personalmente, no puedo ni imaginarme cómo debe ser, puesto que la Super-LumiNova X1 ya me parece impresionante.



Comparte manecillas con el T-Diver original, que en mi opinión tienen el problema de contornos plateados que con poca luz se pueden llegar a confundir con el fondo de la esfera. Probablemente el color negro habría sido una mejor alternativa. Por lo demás, la longitud es perfecta en ellas, es el primer reloj que tengo en donde esto ocurre. El segundero llega hasta el bisel interior, y el minutero y la horaria señalan las marcas de manera exacta.



El cristal es en los T-Divers de zafiro plano. Irrayable y con un buen tratamiento antireflejante. Sin lugar a dudas el mejor que he probado con el permiso del Kronos K-300, también bastante más caro. Apenas sobresale de la altura del bisel, así que queda resguardado y protegido.

La correa correa es silicona en color negro y con hebilla de metal firmada por Trigalux. Tiene perforaciones estilo racing, algo que no suele verse en correas de caucho. Tiene 22mm de ancho y es bastante gruesa, pero a su vez suficientemente flexible.



Finalmente cabe recordar que todo el reloj está ensamblado en España (handcrafted in Spain) dentro de las propias instalaciones de Trigalux. Si estamos habituados a ensamblajes en China, éste es un valor intangible más, algo que se hace en nuestro país, y que ni siquiera se externaliza a otras compañías.

Movimiento

El T-Diver comparte con la anterior versión su calibre, un NH35A de Seiko Instruments Inc SII)/Time Module (TMI) que es virtualmente idéntico al 4R35 que incorporan los modelos de la propia Seiko. Sorprendentemente en cuanto a especificaciones, los de SII declaran una tolerancia de -20/+40 segundos/día, mientras que en Seiko la establecen a -25/+35 segundos/día.

Se trata de una maquinaria mecánica de carga automática de precio asequible, pero que es a su vez la mejor opción disponible sobre sus competidores. Vimos su buen funcionamiento en el Rhythm Eternity o el Thermidor Automatic Edición Limitada quedando patente que está bastante por encima del calibre Miyota 8205 tanto en cuanto a precisión como en cuanto a complicaciones, ofreciéndonos un eficiente rotor de carga bidireccional (Seiko Magic Lever), remonte manual y parada de segundero. Es un calibre muy agradecido, placentero de utilizar, tanto al ponerlo en hora o fecha, como al darle cuerda manualmente.

El rendimiento de la maquinaria es excelente, unos +5 segundos/día de desfase, algo que prueba que si bien los ajustes de fábrica de Seiko son bastante malos, los de Trigalux son excelentes, y que vuelve a probar el cuidado que ponen en todas sus piezas.

Sensaciones

La primera sensación que tenemos es la espectacularidad y la calidad de su lumen. No en vano Angelo es también el responsable de Relumer, la compañía especializada en reluming. Si el mejor lumen que había visto, era el Lumibrite en el Seiko Monster SBDC023, el T-Trigalux T-Diver II, lo supera con creces. La utilidad táctica del lumen es indiscutible, aunque a mi me ha servido para volver a mi infancia. Creedme si os digo que en más de una ocasión me he ido a una habitación a oscuras para así poderlo disfrutar.

El diseño del reloj, con esa estética inspirada en el pasado tipo Vostok Amphibia 150 o Doxa SUB 1200T en donde destaca el diseño de la caja y los índices dobles, unido a una marca sólo conocida por los aficionados hacen de esta pieza algo muy especial, y es que precisamente esa es una de las ventajas de las micromarcas, ofrecernos relojes que se salen de las lineas habituales o mainstream.



El bisel tiene también un tacto de robustez y fiabilidad, la sensación que buscamos en un reloj de este tipo y que nos inspira una confianza absoluta en él. Como si supiéramos que nunca va a fallarnos. Acostumbrado a relojes de buceo como el Orient M-Force 2011, el Trigalux T-Diver II, con sus dimensiones comedidas (diámetro más pequeño, caja más plana, y conjunto más ligero), es mucho más cómodo y práctico. Tanto es así que me doy cuenta que en este modelo la correa de goma es la opción perfecta, y eso que yo suelo ser más de brazaletes de acero.



Lo que menos me ha gustado es la rosca de la corona, apenas se enrosca una vuelta. Seguro que es la cantidad necesaria, sería imposible que aguantara 20 ATM en caso contrario, pero a nivel de sensaciones, me gustan más de dos o tres vueltas de otros relojes de buceo.



Conclusiones

El diseño del T-Diver suele gustar mucho o resultar odioso. Es lo que ocurre cuando rompemos las normas, y ciertamente algunos usuarios continúan buscando la repetición del más de lo mismo, lineas inspiradas en el Rolex Submariner como hace Steinhart, Invicta o Marc & Sons por citar solamente un par de ejemplos. Si no eres de esos, y valoras la originalidad y la diferencia por 219€ nadie te va a dar tanto como el T-Diver.

Recordemos que el T-Diver costaba 259€ cuando salió al mercado hace un par de años, se agradece el esfuerzo de la gente de Angelo Cafazzo Maroto al optimizar todos los procesos para darnos esa sorpresa. En un mundo en que todo sube cada año, ellos no solamente han conseguido darnos más que con su predecesor, sino además, a mejor precio. Como comparativa, la última unidad disponible del T-Diver I se vendió a 199€, casi un 25% menos.

En los próximos meses se esperan nuevas versiones del T-Diver II, incluyendo una que tendrá recubrimiento DLC y que será Swiss Made.



▲ Más▼ Menos
Relación calidad-precio
Diseño original dentro de los relojes de buceo
Mayor variedad de colores de esfera y manecillas