Desde pequeño, cuando viajábamos por carretera, mi padre me enseñó, que una forma bastante fiable de encontrar un sitio para comer durante el camino, era fijarse en aquellos restaurantes que tenían muchos camiones estacionados. Es lógico, que un profesional del transporte, que frecuenta esa ruta a menudo, tenga una idea bastante acertada de los mejores sitios para comer. Especialmente si lo comparamos con nosotros, que éramos forasteros de paso, y no conocíamos nada en absoluto.

Esta pequeña introducción, viene a cuento que hablando con el editor del blog Duraderos, me contaba su decepción con las Yumas Lander. Tenemos que tener en cuenta, que él, es como yo, una persona acostumbrada a valorar la durabilidad. Es decir, con más exigencias en ese sentido, que la mayoría de gente. En cambio, las Lander, en cierta forma le engañaron.

Nos hablaba de unas zapatillas híbridas, con una calidad aparente buena, que además eran de una marca nacional como Yumas, y que eran más económicas que otras marcas más reconocidas. Parecía la compra ideal.

Pues bien, resulta que tras empezar a usarlas, la suela quedó destrozada. Es sorprendente que ocurra esto, cuando la apariencia era tan buena. Me pregunto hasta que punto Yumas, o la factoría asiática que las haya diseñado, ha invertido más esfuerzo en reforzar esta percepción de durabilidad, que en efecto en hacerlas duraderas. Porque es evidente, que vivimos en un mundo de engaños. Igual que en los restaurantes de carretera, nos encontramos con algunos que tras fachadas convincentes y precios elevados, parecen dar una buena calidad, finalmente comprobamos que no lo hacen. Así que seguimos a los expertos, los camioneros. Quizás no escojan los mejores lugares, pero sí que serán al menos suficientemente buenos, y con una inmejorable relación calidad-precio.

Todo ello, me ha llevado a pensar, en la importancia que tiene fijarnos en lo que usan los profesionales. Me refiero a los verdaderos profesionales. Aunque nos hagan creer con la Fórmula 1 que Sebastian Vettel, como buen profesional, lleva un reloj Hublot, es puro patrocinio, fachada. Si nos fijamos, vemos que en realidad cuando pilotan, no llevan reloj alguno. Así que para mi, un profesional, es alguien para quien ese objeto, es un instrumento importante para su trabajo.

Cuando en las calles veo tantos Toyota Prius pintados de taxi, doy por sentado que en su tamaño, el Prius, es un buen coche. No he visto ninguno que lleve BMW, Audi o DS, como nos quieren hacer creer.

Si en el metro veo un pintor que calza unas J’hayber Olimpo o unas Paredes Estrella, estoy seguro que es porque ofrecen una excelente relación durabilidad/calidad-precio. Si realmente unas New Balance Vazee Rush, fueran mejores, llevarían esas. Presta atención a por qué las usan, aquellos que su actividad habitual depende de ello.

Tal vez en el autobús, donde se ven tantos Casio F-91W en las muñecas de los obreros, será porque son relojes fiables, legibles, y económicos. No llevan TAG Heuer, por poner un ejemplo.

Si buscas durabilidad, no puedes fijarte en lo que lleva la mayoría de gente. Ellos pueden saber incluso menos que tu del tema, y estar más influenciados. Es la consecuencia de las modas, que al cabo de un año, hacen que ese producto esté obsoleto. ¿Os acordáis de los relojes Daniel Wellington popularizados por Sara Carbonero? ¿Cuántos veis ahora? No eran productos pensados para ser duraderos, su moda, acabaría evaporándose.

En un mundo plagado de intereses, tampoco nos podemos fiar de las opiniones de otros, pues no sabemos hasta que punto son desinteresadas e imparciales. ¿Os habéis fijado la cantidad de análisis que hay en Amazon, y que valoran con la máxima puntuación a productos cedidos (regalados)? ¿La cantidad de artículos, supuestamente de opinión que solamente copian y pegan la nota de prensa del fabricante, en donde todo el producto es genial?

El problema lo tendrás en artículos muy especializados, en esos casos, lo mejor es que acudas a comunidades específicas, donde puedas consultar la opinión al respecto, ya que si preguntas a conocidos, o te fijas en la calle, no te aclararán nada. Por otro lado, tenemos artículos excelentes, que aún son casi desconocidos, como el caso de Mercajeans o Ferry’s, en los que no te va a quedar otra que fiarte de opiniones como las mías.

Fijaros que como en los restaurantes de carretera, no estoy diciendo que lo que compran los “profesionales” sea lo mejor. Pero digo que si no tenemos el suficiente nivel de conocimiento y experiencia en ello, será difícil que nos equivoquemos si elegimos lo mismo que ellos eligen. No pagaremos más de lo debido.