Sabéis que me encanta Windows, aunque a lo largo de mi vida, mi parte antisistema, me ha hecho explorar otros sistemas, desde DOS, hasta OS/2 y Linux, con más o menos grado de éxito.

En particular, probé Linux en su día, cuando con Red Hat, no resultaba trivial realizar una configuración con X-Window, y allá por Ubuntu 6, volví a intentarlo. En ambos casos, la elevada curva de aprendizaje, así como un interface gráfico, que me resultó infantil comparado con Windows, todo quedó abandonado.

A raiz de las grandes alabanzas que se han proferido sobre el sistema de archivos ext4 en lo que a rendimiento se refiere, y las críticas en cuanto a fiabilidad, decidí comenzar de nuevo el proceso.

Gracias a VirtualBox Images, pude probar rapidamente y sin mayores problemas los diferentes sabores de Ubuntu con sus distintos gestores de escritorio Gnome, xcfe, y KDE desde máquinas virtuales VirtualBox.

KDE, me ha abierto los ojos a una experiencia de usuario bonita, sencilla y agradable. No quiero entrar en los debates Gnome vs KDE, pero lo cierto es que este último es bonito y espectacular, muy lejos del espartano Gnome que tradicionalmente había visto. Es cierto que consume algo más de memoria que Gnome, y según dicen, más lento que KDE 3, pero en lo que a mi respecta, el resultado me ha gustado lo suficiente como para poder evaluarlo en una máquina física real, que sin ser ninguno de mis entornos primarios (de momento siguen con Windows 7 RC Ultimate x64, 2008 Standard Server x64 y Vista Business x86).

El proceso de instalación, es sencillo, basta escoger idioma, zona horaria, y crear las particiones adecuadas, que en mi caso, ha sido solamente una de tipo ext4, y sin partición de swap, que aumentará algo el rendimiento. Se ha reconocido sin problemas todo el hardware instalado (AC97, nVidia Geforce 4400 MX, tarjeta de red integrada, …).

La instalación es muy rápida, ha llevado menos de 15 minutos, teniendo en cuenta que hablamos solamente de un Pentium 4 a 2,8 Ghz. Tras el primer arranque, el icono de notificación de KPackage informa de actualizaciones disponibles, que proceso a descargar e instalar, también de forma ágil, aunque con una conexión a internet de 20 Mb., y como gran hito para mi, sin necesidad de reiniciar.

Tras ello, se me avisa que tengo la posibilidad de usar los drivers de código cerrado de nVidia, así que lo autorizo, y de nuevo, sin necesidad de reiniciar, tengo ya efectos de animación y fundidos en el escritorio, acelerados por hardware.

Una vez dentro, me repito con lo del entorno de usuario bonito y sencillo de utilizar. Incluso los accesos mediate Samba a carpetas compartidas de la LAN, es inmediato desde el gestor de archivos Dolphin. Eso si, cambio el tema de Oxygen por Plastik, que me parece más usable y con más funciones en lo que a ventanas se refiere.

Ya digo que no es mi entorno primario, así que mi experiencia se reduce a poco más que Opera (incluyendo Flash Player 10), SMPlayer, aMule, XnView-MP, Gaim, Avast! y Gimp. Wine permite salir del paso ejecutando aplicaciones Windows sencillas, a una velocidad más que aceptable. Con todo ello, tengo solucionado sobre el 80% del tiempo que invierto ante el ordenador. Hecho de menos The-Bat!, que debido a su protección, no funciona bajo Wine, así que me conformo con M2, el gestor de correo de Opera (no me entusiasma Thunderbird ni Firefox), y Evolution lo encuentro bastante complicado sólo para correo, vamos, lo mismo por lo que descarté Outlook en casa.

La velocidad de ejecución de Kubuntu es altísima, que se nota al trabajar con archivos de un lado para otro. En cambio, la velocidad de KDE 4, es similar a la que tendríamos con XP, con unos efectos similares. En este sentido, lejos de Windows 7 en cuanto a detallitos y rendimiento.

El consumo de memoria al arrancar, es de unos 240 Mb, es decir, a medio camino entre XP y 7/Vista, siendo los cambios de tareas, y la ejecución en background muy buena. Con los programas de KDE y Qt, es fácil cambiar y configurar parámetros, aunque no pasará mucho hasta que tengamos que lidiar con archivos de configuración si nuestras necesidades van algo más allá de un simple equipo de escritorio.

El arranque es rápido, bastante más incluso que en Windows, 7, y el apagado, similar a éste. Durante el uso que le he dado, la estabilidad del sistema ha estado fuera de toda duda, en esta linea, no puedo decir ni que sea mejor ni que sea peor que la de Windows, es decir, igual.

Por supuesto, hecho de menos herramientas como Visual Studio o RAD Studio. Se de MONO, y de NetBeans, pero están lejos de los primeros. Con OpenOffice salimos del paso, permitiendo abrir la mayoría de documentos de Office, incluso de la versión 2007. Eso si, como en su port para Windows, la fidelidad que obtengamos, dependerá en gran medida de lo complicados que fueran los documentos originales. El camino inverso, totalmente sin problemas, si guardamos en modo Microsoft Office, esos archivos se verán exactamente igual en Office, que como se veían cuando los creamos con OpenOffice.

En cuanto al software de Adobe, se habla mucho de The Gimp, y es verdad que permite tratamiento de imágenes avanzado, al estilo Fireworks, pero lo que expriman Photoshop a tope, seguramente notarán que se les queda corto. Encontraremos facilmente multitud de alternativas libres a Dreamweaver, pero será imposible con Flash.

aMule, con su arquitectura cliente-servidor, aunque más flexible, es bastante más complicado de configurar, y probablemente consuma más recursos que su respectivas versiones Windows, en esta linea, me gusta mucho más xMule, si no fuera porque quedó abandonado.

En definitiva, el avance a nivel de sistema operativo, ha sido en GNU/Linux y KDE muy rápido, acercándose progresivamente al de Windows, que aunque también ha avanzado, creo que no en esa medida.

Sin embargo, la cantidad, variedad y calidad de aplicaciones disponibles, está todavía muy a la zaga, lo que limita en gran medida su utilidad práctica. Bien es cierto que esta falta de aplicaciones, viene seguramente condicionada por la falta de entornos de desarrollo integrados, hay diseñadores magníficos para Qt por ejemplo, pero está lejos de las herramientas de Microsoft y Embarcadero.

Es decir, encuentro a faltar más software, sobre todo software comercial o alternativo a éste, porque el que hay, como digo no es mucho, y en general es peor, desde Opera o el plugin de Flash que tienen las mismas funcionalidades, pero con menor rendimiento, a OpenOffice, que razones filosóficas aparte, sólo supera a la opción privativa en su precio.

Me quedo no obstante con ganas, de haberlo podido exprimir todavía más, en su versión x64, donde se habla de rendimientos que mejoran del 10%-20% el de sistemas de 32 bits, y que si realmente es cierto, dobla el obtenido en las familias de Windows.