La mayoría de nosotros conocerá el nombre de Neil Armstrong, el comandante de la misión Apollo 11, que entre otros logros se convertiría en el primer ser humano en pisar la Luna en 1969. Incluso pueden resultar familiares los miembros de la misión Michael Collins, y Edwin Eugene Aldrin,.

Recordamos también con nostalgia y pena a Laika, la perrita que en 1957 sobre el Sputnik 2 se convertiría con 3 años de edad, en el primer ser vivo en orbitar la Tierra, lamentablemente sin billete de vuelta. Algunos años después, en 1961, se convertiría en el primer hombre en viajar al espacio sobre la nave Vostok 1.

Por desgracia, el nombre de Valentina Tereshkova, es mucho menos conocido, y todo ello a pesar de su enorme gesta, en la que a bordo del Vostok 6, se convertiría en la primera mujer en llegar al espacio en el año 1963.

Valentina Vladímirovna Tereshkova, o más sencillamente Valentina Tereshkova, nació en 1937, y después de la escuela, comenzó a trabajar en una fábrica de neumáticos comunista. Sin embargo, su afán científico, la llevó a estudiar ingeniería, al mismo tiempo que su espíritu aventurero la atrajo al mundo del paracaidismo.

Por ello en 1962, fue seleccionada sobre un total de otras 400 mujeres para formar parte del cuerpo femenino de cosmonautas.

Suponiendo que algún día vuelva a haber vuelos tripulados a la Luna, como homenaje a estos hombres, mujeres, y animales, creo que la tripulación debería consistir al menos en un hombre, una mujer, y un perro.